A contracorriente del estereotipo del outsider que “no tiene equipos ni cuadros”, lo cierto es que el presidente electo de los Estados Unidos, Donald Trump, tiene en su entorno a una serie de figuras relevantes que podrían eventualmente integrar un gobierno de ambiciosas proyecciones.Para comenzar tenemos al ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, quien logró en esa ciudad un histórico descenso en los niveles de criminalidad y cuyo nombre suena fuerte para encabezar el Department of Homeland Security, algo así como el Ministerio de Gobierno yankee.Luego aparece el ex rival de Trump en las primarias republicanas, el prestigioso cirujano afroamericano Ben Carson, posible cabeza del Departamento de Salud y encargado de sustituir la política estatista y monopolista del Obamacare por un esquema desregulatorio, que fomente la competencia y abarate el costo de las aseguradoras médicas.Newt Gingrich es otro visible en el entorno trumpiano, quizás como candidato potable a secretario de Estado. El intelectual neoconservador es un referente para el republicanismo, pero habrá que ver hasta qué punto su enfoque intervencionista de “construcción de naciones” es compatible con la visión realista de las relaciones internacionales que parece impulsar Donald Trump, a tono con una reinvención de la doctrina Kissinger, que contenga el impulso geopolítico de China y normalice –hasta cierto punto de funcionalidad- la cooperación táctica con la Rusia de Putin para la imprescindible destrucción del Estado Islámico…[email protected]