El gran terremoto boliviano


mauochoa11Mauricio Ochoa UriosteEl presidente boliviano, comparó la actual crisis del agua con un terremoto. Sin embargo, dada la irresponsabilidad e incumplimiento de funciones de su autoridad y de quiénes trabajaron en EPSAS y el Ministerio del Agua – ambos de carácter público – se puede afirmar, sin temor a duda alguna, que se trata de la mejor muestra de ineficiencia y falta de gestión pública transparente y acorde a las circunstancias.Ciertamente, un terremoto, pero de naturaleza política que demuestra una vez más el desgobierno, la ineptitud, y la corrupción del gobierno de Morales Ayma, quien para muchos – con sano juicio – se trata del peor presidente de la época republicana, por el nivel de cinismo y nariz alargada tal como la famosa marioneta italiana.Como es de costumbre, Morales Ayma dijo no saber nada de lo acontecido. Él nunca sabe nada. Verbigracia, tampoco sabía nada de las hermanas Terán de su Sindicato de Cocaleros vinculadas al narcotráfico, del caso de corrupción en el Fondo Indígena, ni de los vínculos mafiosos de su ex pareja Gabriela Zapata, entre otros muchos escándalos.Pero esta vez la población boliviana está cabreada y con justo motivo. La Paz y otras regiones del país no tienen agua potable y los ciudadanos deben arreglárselas para ir al encuentro de un camión cisterna, en largas filas.El gran terremoto político significa también el fin de la larga perorata de estulticias de Morales. La gente de a pie no cree más en él. Los bolivianos impedirán su reelección, aun cuando quiera poner de rodillas al Órgano Electoral.Una parte del pueblo boliviano ha despertado de su largo letargo. Y enhorabuena, para acabar con el siniestro personaje que quiso un día eternizarse en el poder. El pueblo boliviano solamente pide agua, y ni cantinflescos epítetos contra el Imperio, o muestras de una irreal preocupación presidencial tienen cabida.Es el fin de la era Morales Ayma. En las redes sociales la gente ya especula cuál será su paradero final: la cárcel o un viaje sin retorno a algún territorio de sus socios político-comerciales.Los meses y los años venideros demostrarán si este sujeto archiconocido por su patada en los testículos a un jugador de fútbol, y su frase de que los pollos con hormonas ocasionan homosexualidad, es también el victimario del Parque Madidi y los cerros nevados Illimani y Mururata.