Bolivia y Chile: tema de acceso al mar será gradual y lento; Potosí exige pago a deuda por el Silala


En Chile se interpreta que no se hablará de soberanía en las negociaciones; en Bolivia, que será un proceso. Según San Miguel el tema marítimo está en puertas. Cívicos exigen que Chile admita deuda por el Silala

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Recurso: el cauce del Silala, en el cantón Quetena de Potosí, frontera con Chile



La Prensa

Comcipo exige a Cancillería que Chile admita deuda del Silala

Potosí: El periódico chileno El Mercurio asegura que las negociaciones binacionales en el tema volvieron a “fojas cero”.

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El Comité Cívico Potosinista (Comcipo) desafío ayer a que las autoridades de la Cancillería logren que Chile admita la obligación de pagar la deuda histórica que mantiene desde 1908 por el uso de las aguas del Silala.

El miércoles, los vicecancilleres de Bolivia y Chile firmaron en La Paz un acta que incluye la discusión de este tema. La declaración refiere que el grupo especial binacional para tratar este asunto se vuelva a reunir para “conocer, analizar y responder todas las propuestas surgidas a través del proceso de socialización” que se desarrolló en Bolivia en 2009 para validar el entendimiento preliminar.

Según el periódico chileno El Mercurio, el vicecanciller chileno, Fernando Schmidt Ariztía, rechazó el reconocimiento de la deuda histórica, “volviendo a fojas cero la negociación en este punto”.

El presidente cívico, Celestino Condori, expresó su esperanza en sentido de que los responsables de la diplomacia nacional cumplan su ofrecimiento de que se instale una mesa paralela al Mecanismo de Consultas Políticas Bolivia-Chile para discutir este punto. “Queremos ver la capacidad de nuestras autoridades. Nosotros nos reunimos con muchos expertos y recibimos información de que hay muchas formas para presionar y exigir a Chile que honre esa deuda centenaria”.

El 13 de noviembre del año pasado, Chile aceptó pagar a Bolivia por el uso del 50 por ciento de las aguas que explota desde que la transnacional Bolivian Railway construyera canales de aducción que llevan el recurso hídrico hacia el norte de Chile, que lo emplea en la explotación de cobre y en uso doméstico e industrial y comercial de habitantes del puerto de Antofagasta.

En febrero de este año, las organizaciones sociales y cívicas de Potosí rechazaron ese acuerdo que habría generado para el país un ingreso diario de aproximadamente 15.000 dólares durante cuatro años, tiempo durante el cual debería desarrollarse un estudio científico para determinar si el Silala es un manantial, como sostiene Bolivia, o si se trata de un río.

El derecho internacional establece que los ríos de curso sucesivo y sus aguas pueden ser explotados por todos los países que baña a lo largo de su recorrido, en tanto que un manantial pertenece expresamente al país en el que nace. El preacuerdo fue calificado por el canciller David Choquehuanca como provisional, pero ni así fue aceptado por los cívicos.

Para destacar

El Grupo de Trabajo para Asuntos Bilaterales consideró 11 acápites de la agenda de 13 puntos entre Chile y Bolivia.

El Mecanismo de Consultas Políticas Bolivia-Chile consideró la cuestión marítima y el uso de las aguas del Silala.

Parlamentarios de oposición bolivianos criticaron el acta firmada por la vicecanciller boliviana, Mónica Soriano.

El Mercurio, diario chileno, destacó que su Gobierno no está dispuesto a alentar esperanzas de soberanía marítima en Bolivia.

Análisis

“Se debe precisar conceptos del acta boliviano-chilena”

“Creo que en las siguientes etapas (del diálogo entre Bolivia y Chile) será necesario profundizar la precisión de algunos conceptos sobre temas fundamentales como el de ‘soluciones factibles, concretas y útiles’. Hay que precisar qué es lo factible, porque al parecer que sea factible significaría que se estaría descartando la soberanía, lo que va en contra de la Constitución, que igualmente habla de las reivindicaciones de los derechos irrenunciables de Bolivia y esos derechos irrenunciables están ligados directamente al concepto de soberanía.

En la siguiente etapa se tiene que ir precisando conceptualmente el marco referencial dentro del que se puede proseguir un proceso de negociación. Todo esto dentro del tema principal que ocupa las negociaciones entre Bolivia y Chile, el tema marítimo. Aunque las autoridades de la Cancillería digan que ésta fue la primera vez que se trató el tema marítimo con Chile, en realidad, nosotros hemos tocado ese tema desde el año 1895.

¿Acaso no han existido negociaciones concretas sobre la base de soberanía en 1950? ¿Acaso no hubo una negociación sobre la base de una franja soberana en 1975? ¿Acaso el año 2000 no hemos hablado de una ‘agenda sin exclusiones’? ¿Acaso entre 1986 y 1987, bajo el lineamiento del ‘enfoque fresco’, no hubo una negociación concreta en Montevideo? Parecería que estamos comenzando de cero, cuando en realidad negociaciones profundas, que han tenido largo trámite y gestión diplomática, se han producido en una infinidad de oportunidades en los últimos 131 años.

Por ello, hay que precisar los conceptos de ‘concreto, factible y útil’ (que son aludidos en el acta firmada el miércoles). Es necesario precisar esos conceptos para despejar dudas, para saber si efectivamente hay o no voluntad política de Chile para tratar el tema de una solución con soberanía. Si vamos a recibir solamente facilidades portuarias, régimen de libre tránsito, acceso a otros puertos, medidas que no son una solución de fondo a nuestra demanda, sino que son complementarias al régimen de libre tránsito de carga de ultramar que pasa por puertos chilenos”.

Javier Murillo de la Rocha / Ex Canciller (1997-2001)

Bolivia y Chile formalizan que la negociación marítima será lenta

Diplomacia: En Chile afirman que la palabra soberanía no será tratada en el diálogo; en Bolivia, hablan de un proceso para lograrlo.

La Prensa

Los gobiernos de Bolivia y Chile oficializaron ayer que la negociación por un acceso soberano al mar para el país será un proceso gradual y lento.

Mientras en Chile se interpreta que la diplomacia de su nación no incluirá en el diálogo del tema la palabra soberanía; en Bolivia, se maneja que este objetivo se alcanzará como producto de un proceso.

Estas repercusiones surgieron un día después de que los vicecancilleres Mónica Soriano, de Bolivia, y Fernando Schmidt Ariztía, de Chile, firmaran un acta de entendimiento sobre la agenda bilateral de 13 puntos; ello tras tres jornadas de intensas negociaciones en la ciudad de La Paz.

El documento señala que el asunto marítimo inicia una nueva etapa en sus conversaciones oficiales para “proponer así como alcanzar soluciones concretas, factibles y útiles en las próximas y sucesivas reuniones del Mecanismo de Consultas Políticas” que activan cada seis meses las misiones de alto nivel de ambos países.

El diario chileno El Mercurio publicó en su edición de ayer, basado en fuentes de la Cancillería chilena, que las “soluciones concretas, factibles y útiles” consignadas en el acta “permiten a La Moneda mantener su postura de excluir la soberanía de las negociaciones, pero al mismo tiempo mantener el diálogo con Bolivia”.

El cónsul general de Bolivia en Santiago, Walker San Miguel, dijo que “cada parte puede tener la tentación de hacer una lectura unilateral de estos términos. Uno puede tener una interpretación y otro una distinta interpretación, pero lo cierto es que el tema marítimo, que para Bolivia consiste en un acceso soberano al océano Pacífico, requiere de un proceso de mayor confianza y de propuestas”.

Según el diplomático, cuando se alude al tema marítimo, “podemos enumerar 20 o 30 propuestas que hubo a lo largo de la historia; sin embargo, hay que decantar cuáles son las factibles y cuáles son las imposibles de realizar por distintos factores, sean éstos geopolíticos, geográficos o humanos. Pero con absoluta seguridad que si los países se ponen de acuerdo en los temas de fondo, se podrán formular propuestas tendentes a resolver la salida boliviana al mar”.

El artículo 267 de la Constitución indica que “el Estado boliviano sostiene su derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al océano Pacífico y su espacio marítimo. La solución efectiva al diferendo marítimo, a través de medios pacíficos, y el ejercicio pleno de la soberanía plena sobre dicho territorio constituyen objetivos permanentes e irrenunciables del Estado boliviano”.

San Miguel anotó que no es posible soslayar este mandato, pero “somos lo suficientemente amplios para saber que hay un proceso de construcción para llegar a ese objetivo”. Criticó el hecho de que anteriores gobernantes utilizaran el tema como un mecanismo inmediatista o proselitista, pues se debe considerar un “plazo mucho más realista que, por supuesto, puede ser de unos 100 años más. No va a ser mañana, pero creo que se están dando pasos decisivos en ese sentido”.

Apuntó que el país va a sostener en forma irrenunciable el principio de contar con un acceso soberano al mar, “pero que hay que trazar un trabajo permanente, cuidadoso y meticuloso para que las partes aborden este tema en determinado momento”.

El Mercurio informó que “uno de los puntos que preocupaban a la administración de Sebastián Piñera era no alentar expectativas en el Gobierno de Evo Morales”, en tanto que el lunes el Mandatario boliviano manifestó que “el tema de la soberanía siempre será un debate profundo. Eso es parte de la negociación, por supuesto. Requiere, por tanto, tiempo, estudio, pero la gran ventaja que tenemos en este momento es que hay confianza de Presidente a Presidente”, con su par Sebastián Piñera.

En cuanto a la controversia por el Silala potosino, según El Mercurio, la vicecanciller Soriano propuso a su homólogo chileno, Schmidt Ariztía, que La Moneda reconozca el pago de la deuda histórica por el uso de las aguas del Silala desde 1908, como demandan el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) y otras organizaciones sociales de ese departamento altiplánico.

Sin embargo, siempre de acuerdo con el mencionado rotativo de la capital chilena, Schmidt Ariztía rechazó ese planteamiento en línea con la posición histórica de Santiago, “volviendo a fojas cero la negociación en este punto, pese al preacuerdo logrado el año pasado y que fue desahuciado por Bolivia meses después”.

Al respecto, el cónsul San Miguel indicó ayer que por acuerdo de ambas partes se reinstalará el diálogo en procura de zanjar la diferencia por este punto, por lo que se reactivó una comisión técnica.

La autoridad diplomática admitió que “éste ha sido el punto más divergente de la agenda (de 13 puntos). Si bien había un preacuerdo, que no sé cómo llamarlo, un borrador de acuerdo que nunca llegó a firmarse, Bolivia sometió a socialización los términos de ese borrador y surgió allí un planteamiento de las entidades cívicas de Potosí de analizar la deuda histórica. Ese punto precisamente ha sido la divergencia, porque mientras Chile no la acepta, Bolivia plantea la deuda histórica”.

El Cónsul General de Bolivia se mostró, sin embargo, optimista. “Lo destacable es que en la agenda del acta se deja sentado que se reinstala el grupo de trabajo en el tema del Silala para analizar la deuda histórica, es decir, sabiendo que hay pormenores divergentes, contraria una a la otra en el tema de la deuda histórica; (aunque) creo que hay puntos de acuerdo especialmente en mecanismos y formas de pago, pero por la deuda histórica se ha instalado un nuevo diálogo”.

Las misiones de alto nivel volverán a reunirse en noviembre, en Arica, Chile.

Mar y Silala

Los vicecancilleres destacaron, según el acta, la importancia del diálogo bilateral para lograr un entendimiento por el mar.

El proceso de discusiones refleja, añade el documento, una política concertada entre los gobiernos de Bolivia y Chile.

Considera que por los altos niveles de confianza mutua, se resolvió preservar ese clima para estimular el diálogo bilateral.

Con base en ello, se deberá proponer y alcanzar soluciones concretas, factibles y útiles sobre el tema marítimo para Bolivia.

El grupo a cargo del tema deberá presentar un informe en la próxima reunión de las misiones de alto nivel de ambos países.

Bolivia planteó el asunto de la deuda histórica por el uso del agua del Silala, concepto que fue incorporado en el acta.

Sin embargo, al no haber coincidencias, ambas partes acordaron reactivar el grupo de trabajo sobre el tema del Silala.

El siguiente encuentro del Mecanismo de Consultas Políticas tendrá lugar en noviembre, en la ciudad de Arica, Chile.

San Miguel dice que la negociación sobre el tema marítimo está en puertas

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De visita. El cónsul de Bolivia en Chile, Walker San Miguel, explica la importancia de la reunión con Chile.

Raquel Otálora – La Paz, La Razón

—¿Cómo evalúa la reunión con la delegación de Chile?

—Mi evaluación es por supuesto positiva, porque no ha bajado el nivel de confianza mutua, hubo muchos intereses que quisieron que eso pase, muchos decían que iba a haber un choque entre dos gobiernos de diferente rama ideológica, o de distinto origen político, pero creo que ese nivel de confianza no ha bajado, no ha decrecido y la prueba más elocuente es que la anotación que se hace respecto de los temas, como el marítimo para hablar del punto central, habla de que la confianza mutua continúa y en ese marco se hablará en lo sucesivo de propuestas factibles para resolverlo.

—¿Qué pasó con el tema marítimo? ¿Cómo fue abordado?

—Lo que ocurrió fue que por primera vez en la historia de Bolivia y Chile había que redactar un párrafo que refleje el ánimo, la voluntad de los gobiernos para abordar el tema marítimo. La redacción de ese texto es muy significativa porque por primera vez se deja sentado por escrito que hay una política concertada entre los dos países, de que en las próximas reuniones del mecanismo de consultas se van a proponer soluciones concretas posibles y útiles en el tema marítimo.

—¿Qué quiere decir cuando  habla de soluciones factibles y útiles en el tema marítimo?

—Se está dando el mensaje de que Bolivia tiene una postura irrenunciable de salida al Pacífico de una manera distinta a la actual, la actual es simplemente la utilización del tratado de 1904, que como todos los bolivianos sabemos, no ha cerrado la deuda histórica de la guerra del siglo XIX que nos cercenó el territorio.

Pero esta visión del siglo XXI es una visión también renovada, porque estamos hablando de una visión en un tiempo de la integración de los países, en un tiempo nuevo en el que asumimos todos los países de Sudamérica que nos necesitamos recíprocamente.

—El tema marítimo estaba en las actas de otros encuentros, ¿qué cambió ahora?

—Siempre se ha apuntado en el acta que se ha conversado, pero nunca se decía nada de lo que se había conversado, en cambio hoy sí se ha dicho que estamos trabajando en soluciones, en propuestas de manera concertada, estamos hablando de que en los próximos mecanismos de consultas ya se tienen que conocer las propuestas. Ahora, hay mucho camino por recorrer, las propuestas tienen que ser analizadas con mucha profundidad, cada Estado va a poner sus temas máximos y mínimos antes de entrar a una fase de negociación, yo diría que estamos a punto de abrir la puerta de la fase de negociación. Estoy seguro, incluso, de que en los siguientes meses se van a conformar grupos de trabajo porque las soluciones, las propuestas no salen de una mente brillante, sino de consultar a expertos, a especialistas, a gente de larga tradición en el conocimiento de estos temas, que van a ser los que van a aportar en la solución de estos temas que después las cancillerías los reflejarán en estas mesas.

—El tema de mayor divergencia es la soberanía, en Chile se dijo que esto no se toca. ¿Entonces cómo se resolverá la demanda?

—Ese ha sido un tema que ha distanciado a los dos países durante los últimos 100 años. Pero hay que recordar también que hubo dos momentos, quizás hasta tres, en los que Chile sí habló de soberanía… Entonces, ¿por qué no en algún momento se puede volver a hablar, por más que en este momento las posiciones estén todavía cerradas en Chile? Si se sigue hablando de estos temas, no-     sotros creemos que en algún momento, en un proceso de negociación, se tocarán estos temas, pero no es conveniente adelantarse porque el gran daño que se hace es con una posición inmediatista o maximalista. Creo que tenemos que tener la cualidad de que nuestra diplomacia, trazando una adecuada estrategia en un diálogo muy fructífero, pueda en su momento, no sé decirle cuál, plantear cuál ha de ser su máximo y su mínimo en un proceso de negociación.

-¿Qué logros se han conseguido que beneficien a la gente?

-Este acuerdo habla de la habilitación del puerto de Iquique, es decir que Bolivia tendría terminales para mover su carga en Antofogasta, en Arica y ahora en Iquique, entre otros logros.