Es casi axiomático. Los partidos de "izquierda" son furibundos antimilitaristas cuando están en la oposición pero se tornan en militaristas cuando llegan al poder, salvo excepciones. Recordamos que en el antiguo bloque soviético el poder militar era omnipotente y se mostraba ante el mundo en toda su majestad y contundencia.
Integrantes de la Asociación de Familiares de Desaparecidos y Mártires por la Democracia (Asofamd) en una protesta, cerca a la sede del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas en La Paz (Bolivia) (foto archivo Efe)
En Cuba, Fidel Castro se alzó en armas contra la dictadura militar de Fulgencio Batista pero acabó también apoyándose en un poder militar que en un tiempo y gracias al apoyo soviético fue el mayor de América Latina. Similar camino recorre Hugo Chávez en Venezuela. En general la retórica antimilitarista vigente en el Chile de Salvador Allende, ha sido abandonada por razones prácticas.
Es mejor tenerlos al lado que tenerlos al frente y por ello se habla de potenciar las Fuerzas Armadas nacionales, de hacerlas partícipes del desarrollo nacional, de volverlas antiimperialistas y bolivarianas.
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Los actos recordatorios del golpe de Estado del 17 de julio de 1980 encabezado por Luis García Meza implicaron para Evo Morales una molestia por cuanto, por un lado quiere mostrarse como el continuador del proceso de recuperación de la democracia y por el otro debe mostrarse muy respetuoso de las Fuerzas Armadas, que dice, están cambiando de mentalidad.
Como ocurre siempre que se quiere quedar bien con dios y con el diablo, inevitablemente se incurre en incoherencias y falacias. Ocurre que en criterio de Evo Morales los militares en ese entonces actuaron impulsados por intereses políticos y, por supuesto, del imperialismo.
Si nos basamos en este razonamiento, Luis García Meza, Luis Arce Goméz y otros, habrían sido víctimas de los políticos y del imperialismo y por tanto no tendrían que estar en la cárcel ya que los responsables de las muertes de Marcelo Quiroga y otros dirigentes, de la masacre de mineros en Viloco y otros distritos, además del asesinato de los ocho dirigentes del MIR, serán otros que Evo Morales, por consideraciones políticas prefiere mantenerlos en una situación etérea.
Se sabe que Evo está empeñado en hacer buenas migas con los militares, reeditando un libreto muy utilizado por populistas de todo tiempo cuando decae su respaldo popular pero en este su empeño mete la pata de forma horrenda por que en líneas generales lo que hizo fue justificar la dictadura garciamezista, y sus latrocinios, todo para quedar bien con un Alto Mando militar que en reciprocidad se está mostrando muy servil con Generales que han decidido ponerse la camiseta no del país, sino del MAS.
Ya dijimos, de Evo no se puede esperar mayores conocimientos de la historia, aún de la más reciente pero alguien debería refrescarle la memoria y recordarle que durante García Meza y Arce Gomez, Bolivia estuvo a merced de una narco mafia que “gobernó” al país como su estancia con negociados como el de las piedras preciosas de La Gaiba y "territorios libres" para la producción de cocaína. Alguien de la cancillería debe informarle al desmemoriado Evo que el "imperio" de EEUU no reconoció nunca al gobierno de García Meza y lo denunció internacionalmente por sus vínculos con el narcotráfico y este fue precisamente uno de los factores determinantes para su caída.
En su afán de congraciarse con las Fuerzas Armadas, el presidente Morales incurre en extremos porque sabe que llegado el momento pueden ser su único respaldo ya que sus mandos han sido comprados con dinero venezolano y que sus estructuras han sido penetradas por los servicios de Inteligencia de ese país.
Las palabras de Evo Morales durante el acto de homenaje a los muertos durante ese 17 de julio no son más que una expresión de oportunismo político y muestran su escasa convicción ideológica. No le interesa en lo más mínimo aclarar esos luctuosos hechos o de lo contrario ya habría ordenado, en su condición de Capitán General de las FFAA que se abran los archivos de las dictaduras al margen de cualquier procedimiento burocrático.
El hijo de Quiroga Santa Cruz ha dicho que su familia ya ha perdido las esperanzas de encontrar los restos del líder socialista por la indiferencia del actual gobierno en relación al tema; verdad indiscutible.