Bicentenario, oportunidad para heroicidades


danielpasquier Daniel A. Pasquier Rivero

Se le prendió fuego al infierno con la aprobación de la Ley Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez” (LAI) en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) el 17 de julio, 2010. Sin embargo, Santa Cruz, la porta estandarte de la autonomía no es la que protesta, son los indígenas del Oriente, Tarija y Potosí; se amenaza con marchas, bloqueos, cabildos, recursos de inconstitucionalidad, se denuncian violaciones a la CPE y brotan los desafíos y las amenazas verbales y escritas. El gobierno festeja el triunfo, una vez más, del “implacable” 2/3 en la ALP. Una diputada cruceña denunció que lo avanzado en muchas horas de forcejeo entre oficialismo y oposición, a veces cruceños/as frente a cruceños/as, en la Comisión Mixta designada por la ALP para buscar consensos, “el vicepresidente lo tumbó”, quien parece ser el encargado de transmitir la verdadera intención del gobierno de Evo Morales.

En ese escenario y por diferentes vías se presentaron cientos de observaciones, demandas de modificación al texto presentado por el Ejecutivo a la ALP. Muchas fueron aceptadas y se traducen en la redacción definitiva, según el Concejal cruceño O. Vargas, en su caso, 70 de las 80 presentadas. Otras, por ejemplo, lo relativo a la Suspensión Temporal y Destitución de autoridades elegidas democráticamente no se atendió ningún argumento legal ni de legitimidad, ni de respeto a derechos constitucionales como el de la presunción de inocencia: la guillotina política quedó en el Art. 144, pues con una simple Acusación formal el “elegido” se va a su casa. Si algún opositor suspendido vuelve a ser restituido, pasará a la historia. Además, se introduce un gravísimo elemento de inestabilidad a toda la institucionalidad estatal, con imprevisibles consecuencias.



La denuncia de JC Urenda, líder de Todos por Santa Cruz, sobre la reducción del 70% de las competencias aprobadas por en los Estatutos Autonómicos dejaría en suspenso “de facto” la voluntad del 86% de los cruceños votantes el 4 de mayo 2008. El antecedente, que raya en la ofensa y el ultraje, inviabilizaría la gestión de la Gobernación, y deja a educación y salud, en el aire. Miles de certificados de estudios, títulos de bachiller, los ítems necesarios, en orfandad absoluta, desconocidos, y a peregrinar del Plan 3000 al Banco de la Unión para depositar en varias cuentas un total de 9 Bs. Dejar a los gobiernos departamentos la administración de “sus propios recursos” (ministro C. Romero) abre una incógnita de difícil interpretación. ¿O será pura coincidencia que simultáneamente en San Ramón, don Ramón, con militares de respaldo, empiece a repartir tractores, a hacer “gestión”?

Mientras esto ocurre se nos distrae con la insulsa polémica de quién hizo más, quién hizo menos. No es el tema central, pero desnuda una vez más la falta de unidad entre los cruceños, lo que inviabiliza fortalecernos detrás de un solo proyecto que recoja y represente los intereses y las aspiraciones de todos los cruceños. El centralismo manda el mensaje con claridad en el Preámbulo de la LAI “De todas las acciones, rebeldías y procesos, destaca la revolución igualitaria de 1877 liderada por Andrés Ibáñez, quien al grito de “Todos somos iguales” lanzado en plena plaza de armas frente a los representantes más acérrimos del orden patriarcal feudal en Santa Cruz, se convirtió en el cuestionamiento a la base misma del orden estamental que imperaba en todo el país.” Más claro, agua. El gobierno ha decidido luchar por “superar la desigualdad y la justicia” a su manera y con sus propias armas. ¿Qué es esto es para la Gobernación cruceña?, “es un retroceso…pero es una avance”. En poco tiempo se verá si ésta causa la lideran Ignacio Warnes y sus pardos luchando por libertad, o se consolida la dependencia del modelo caribeño. ¡La desunión de los cruceños los hizo fuertes!

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Bolívar sentenció “Nuestras discordias tienen su origen en las dos más copiosas fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad”. A la ignorancia se la combate con información, con transparencia. Pero hay aspirantes a “mesías”, los que asumen responsabilidades a espaldas de aquellos a los que dicen servir. La falta de coordinación, la poca o nula información hacia “el soberano” (como califica un programa de Tv, en correcta adjudicación al origen del poder), la desinformación que se ha filtrado de manera permanente por los mismos responsables políticos e institucionales en esta crítica situación, en definitiva, la soberbia manifiesta de los que han creído que pueden seguir gobernando a título personal sin sentirse obligados a rendir cuentas a nadie, demuestra que han copiado al centralismo del que nos queremos liberar. Es inadmisible que el reclamo por más información, por más participación, sea contestada torpemente con el calificativo de “los tontos, que no saben lo que ocurre en La Paz”, olvidando que esos tontos los pusieron en los cargos “de responsabilidad” que hoy detentan. Y tienen la obligación de “responder” y de hacer una gestión inteligente, de cara al pueblo. Hoy, después del 4 de abril, mucho más que antes, gobernantes junto a gobernados para no naufragar.

Hay que rectificar y volver a empezar. Empecemos por enseñar al Presidente de la Asamblea Departamental de Santa Cruz que sin los cabildos, sin presos, sin heridos, sin exiliados y sin los muertos de Pando, Tiquipaya, La Calancha, etc., no se hubiera conseguido nada. Y si estamos dividiendo a los cruceños con un simplismo estremecedor, buenos-malos, leales-traidores, radicales-funcionales-masistas, ¿dónde quedan los demócratas, al lado de los totalitarios de afuera o al lado de los totalitarios de adentro? Por suerte la sociedad cruceña trasciende la simplificación política y lo que exige es unidad a los cruceños alrededor de un proyecto para todos, que puede exigir heroicidades, como hace 200 años, cuando se pusieron por delante de los intereses personales el pendón de la libertad, el progreso, la igualdad y la justicia.