
Luz prendida
1. Sin límites
La excitación se apodera del momento. El poder ver claramente y en detalle los movimientos sexuales, posturas o gestos de tu pareja, aumentarán tu excitación aumenta a mil. Lo mejor de todo es que también puedes verte a ti misma durante el acto, a través de un espejo por ejemplo.
2. Erotización de la mirada
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El placer también entra por la mirada. El poder observar, coquetear, seducir a tu pareja te hará sentir dueña del momento y tu excitación se elevará a mil.
Luz apagada
1. Juego
Hay muchas parejas que prefieren los lugares oscuros para jugar con los reflejos y las sombras. De esta manera, les resulta mucho más cómodo poder entregarse a su experiencia sexual y dejar que las cosas fluyan por sí solas.
2. Placer al máximo
Las fantasías sexuales dominan el momento ya que pueden desarrollarse con más libertad y mucho más fluidez en la oscuridad o con muy poca luz.
Ahora que conoces los puntos fuertes de ambas, ¿prefieres tener sexo con la luz prendida o apagada?
Fuente: www.whatthegirl.com

