Había que ganarle a la Selección Argentina. No estaba Messi y el equipo está peor de lo que estuvo con Maradona, quien se llevó seis goles en la maleta y la confirmación de que su pase al Mundial de Brasil dependía del repechaje. El triunfo no solo se olía por esos detalles, sino por los negros antecedentes de los argentinos en La Paz, donde no han ganado en los últimos ocho años. Para colmo, ayer ganó Colombia y se aseguró una ventaja frente a los rioplatenses, que volvieron a caer en una situación de histeria por el riesgo de quedar fuera de Rusia 2018. Si las cosas siguen por el mismo camino, algún equipo podría adelantárseles al partido de repesca y por primera vez en mucho tiempo se verían obligados a mirar el Mundial por televisión. “¿Y Bolivia qué gana?”, se preguntaban algunos ayer. Ganarle a Argentina se ha convertido en un gusto aparte, es una suerte de “Mundialito” que disfruta cada cuatro años, un gran consuelo después de tantas derrotas.
Fuente: eldia.com.bo
