La dirigencia de los trabajadores observa obras en los aeropuertos Viru Viru y de El Alto. Hablan de problemas en la calefacción, en la plataforma de parqueo de aeronaves y en la adquisición de buses. La gerencia desmiente a los obreros y garantiza transparencia
El Servicio de Aeropuertos Bolivianos (Sabsa) pasa por momentos difíciles. El sindicato de la empresa nacionalizada denunció irregularidades en varias obras ejecutadas en los aeropuertos Viru Viru, en Santa Cruz, y de El Alto, en La Paz. Los trabajadores cuestionan construcciones y las adjudicaciones de empresas. Mientras, la gerencia de la compañía refutó las acusaciones y anunció que las observaciones fueron subsanadas. Este caso llegó a las oficinas del Viceministerio de Transparencia.
Alfredo Chávez es el líder del sindicato de Sabsa. Camina con su overol por la sede de Gobierno cargando un legajo de papeles. En esos archivos dice que están las pruebas de las observaciones que entregó el martes a Transparencia. Cada una de estas denuncias fueron subsanadas, refutó el gerente de la empresa nacionalizada, Mauricio Rojas.
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En Viru Viru identifica tres supuestas anormalidades. La principal es la construcción de una plataforma de estacionamiento de aeronaves de carga. Este espacio fue construido para la cumbre del G-77+China, que se celebró en junio de 2014 en la capital cruceña. Según Chávez, esta plataforma no tiene certificación de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC).
El sindicalista mostró un certificado de la DGAC que avala su denuncia. “Hoy esa plataforma no puede operar, llega un avión y el piso se puede hundir. Ahora solo hay un avión que fue secuestrado por narcotráfico”, cuestionó Chávez.
El gerente general de Sabsa respondió que esa plataforma fue construida por instrucción del Ministerio de Obras Públicas, pero afirmó que está certificada por la DGAC. “Esa plataforma recibió aviones y lo sigue haciendo. Se hizo una nueva recertificación a Viru Viru y, por lo tanto, esa plataforma está habilitada legalmente; la DGAC hizo las inspecciones técnicas y forma parte del proyecto del aeródromo”, explicó Rojas.
En ese ida y vuelta de acusaciones, el líder del sindicato levanta una segunda queja del principal aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra. Chávez denunció que en los predios del aeródromo existen movimientos de tierra por parte de empresas privadas. “No sabemos a dónde llevan esas tierras y a cuánto las venden ni dónde están los recursos”, se quejó el dirigente.
En Santa Cruz explicaron que ese movimiento se encuentra en el marco legal y que se decidió hacer un “banco de tierras” respetando la normativa medioambiental. Incluso afirmaron que esas tierras serán repuestas en un futuro.
Una tercera denuncia es la adquisición de dos buses aeroportuarios para el traslado de pasajeros en las pistas de Viru Viru y El Alto. Según el sindicato de Sabsa, estos motorizados “en papeles” son de origen estadounidense (motores marca Cummins), pero llegaron, aseguró, vehículos especiales fabricados en China (marca Jac).
Observación a busesRojas detalló que en el proceso de licitación no se exigieron buses americanos o chinos, sino que fueron convocadas empresas capaces de fabricar vehículos aeroportuarios para trasladar pasajeros desde las pistas hacia las terminales. “Evidentemente se adjudicó una empresa china por el bajo costo y ahora esos buses funcionan a la perfección”, argumentó.
Según la carta que envió la empresa JC Automobile Co. a Sabsa, se detalla que la marca del motor es Cummins y que “todos los componentes fueron diseñados tanto en Estados Unidos de América como también en el Reino Unido”. La firma añade que parte del ensamblaje se realizó en EEUU y en Inglaterra, pero “el proceso final de ensamblaje es realizado en las plantas de Cummins en China”.
Esta nota fue entregada el 20 de enero de este año y, además, la empresa Cummins adjunta que esa compañía tiene una planta de fabricación de motores en China desde 1982. Por cada motorizado Sabsa pagó $us 250.000 por las condiciones especiales que presentan. “Son buses acondicionados especialmente para funciones aeroportuarias, eso es lo que importa”, remarcó Rojas. Todas las denuncias llegaron el martes a las oficinas del Viceministerio de Transparencia Institucional. Chávez entregó la documentación y espera la respuesta de esta cartera de Estado. El nuevo viceministro de Transparencia, Daniel Jiménez, dijo que se interiorizará de la documentación que llegó a su oficina, pero adelantó que toda denuncia tiene un procedimiento de seguimiento. Mientras, el viceministro de Transportes, Galo Bonifaz, instruyó a la gerencia de Sabsa Nacionalizada que envíe todos sus descargos a Transparencia para que sean contrarrestados con las denuncias del sindicato. Además, toda esta información fue analizada por el jefe de la Unidad de Transparencia del Ministerio de Obras Públicas, Gabriel Herbas, que hasta junio de 2016 fue contralor general interino del Estado.Sobre las denuncias en el aeropuerto de El Alto, el sindicato de Sabsa denunció que en este aeródromo no funcionaba adecuadamente el sistema de climatización que, según normas aeronáuticas internacionales, debe permanecer en 23 grados centígrados. Chávez detalla que la empresa que remodeló la terminal aérea paceña no cumplió con el proyecto de calefacción. “Se exigió a la empresa que haga los ajustes y no los hizo, el trabajo lo realizamos los trabajadores de Sabsa. Se pagó a esa empresa por un trabajo que no cumplió”, remarcó Chávez. El gerente de Sabsa explicó que la empresa que se adjudicó la obra en El Alto no está especializada en la instalación de sistemas de climatización, por lo que esa firma solo construyó la losa radiante y las otras dos etapas fueron ejecutadas por los trabajadores de la nacionalizada. “Sabsa decidió que la empresa no prosiga con ese trabajo porque no tiene especialidad, por lo que el trabajo de climatización lo realizaron los trabajadores de Sabsa y hasta ahora no tuvimos problemas, incluso en el crudo invierno de El Alto”, remarcó el gerente de Sabsa.
Sistema de calefacciónLos dos pasos que realizaron los obreros son la instalación del sistema de extracción de aire y la ubicación de aire. Por ahora, solo falta la consolidación de cortinas de aire, ya que no hay una empresa capacitada para este tipo de trabajo. Rojas aclaró que solo pagaron a la empresa por la construcción de la losa radiante en el aeropuerto de El Alto, versión que refutó Chávez. Otro punto de reclamo es la instalación del sistema de aguas servidas y pluviales que, según el sindicato, se afectó por los trabajos que se realizan en la ampliación de la plataforma comercial del aeropuerto internacional de El Alto.
“A pesar de los reclamos, se continuó con la obra y ahora hubo rebalses, lo que afecta al medioambiente y a la economía de la empresa, ya que se paga por un trabajo que se pudo evitar”, reclamó el dirigente. Rojas prepara sus descargos para Transparencia y garantiza que en Sabsa no hay corrupción.
Fuente: eldeber.com.bo

