La Iglesia Católica de Bolivia se pronunció sobre el conflicto de Achacachi y consideró que la ausencia del defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, puede ser interpretado como “connivencia con una de las partes”Monseñor Eugenio Escarpellini hizo conocer la posición de la Iglesia Católica sobre el conflicto de AchacachiLa Iglesia Católica se pronunció este martes sobre los conflictos de Achacachi cuestionando a la Justicia y la ausencia del defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto, en los esfuerzos para resolver el conflicto más cuando intervino en sus inicios, en febrero. Abogó por el diálogo y se ofreció para facilitarlo para que retorne la paz social a esta región del altiplano de La Paz.“De manera particular lamentamos la irresponsabilidad en la actuación del Defensor del Pueblo al comienzo de este conflicto y la actual ausencia suya en la progresiva escalada del mismo”, criticó en un comunicado emitido, y en el que añadió que “el silencio en este momento puede ser interpretado como connivencia con una de las partes”.Monseñor Eugenio Escarpellini leyó el documento emitido a ocho días de iniciado el conflicto que mantiene bloqueado el camino a Copacabana, fronteriza con Perú, y a otras poblaciones como Pucarani. Exigen la renuncia del alcalde Édgar Ramos y la libertad de tres de sus dirigentes encarcelados por denuncia de Ramos tras la quema de su vehículo y vivienda en febrero.Tezanos Pinto intervino en el inicio del conflicto en febrero, pero no logró resolverlo debido a que se mantenía la tensión entre los pobladores urbanos y rurales de Achacachi. Tras la quema de los bienes del alcalde, los denominados Ponchos Rojos ingresaron a la ciudad y apedrearon y saquearon negocios.La denuncia de Ramos prosperó y tres de los dirigentes están encarcelados. El Defensor del Pueblo no se pronunció hasta el momento sobre lo que ocurre, mientras que decenas de mujeres de la zona del conflicto instalaron una vigilia frente a la cárcel de San Pedro, en la zona del mismo nombre, y a unos pasos de las instalaciones de la Defensoría.La Iglesia Católica cuestionó el accionar de la Justicia porque se “muestra muy exigente con unos y tolerante o ausente con otro, profundizando su crisis de credibilidad”. Abogó por que se impongan el diálogo a intereses personales y político partidarios.Escarpellini explicó que pueden ser facilitadores del diálogo. “Como nosotros no somos mediadores, podemos ser facilitadores del dialogo siempre y cuando las partes lo pidan y requieran”, aclaró.La Razón Digital / Carlos Corz / La Paz