Las mujeres de Evo

- Selectos

El del presidente Evo Morales es el gobierno con mayor apertura a la equidad de género, aunque algunos creen que las mujeres que lo acompañan son sólo fichas del tablero político.

Según la Unión Interparlamentaria, Cuba y Nicaragua son las únicas naciones de Latinoamérica ubicadas entre las 10 primeras del mundo con mayor presencia de mujeres en los órganos legislativos nacionales.

Desde su inicio en el poder el presidente Evo Morales tuvo a su lado a un grupo de mujeres que lo acompañan en el desafiante Proceso de Cambio, aspecto que lo mostró como el gobernante que mayor participación femenina tiene en su gabinete; en puestos claves y en su misma estructura partidaria. Algunas de las mujeres de confianza comparten con el Presidente su origen indígena, otras son de un perfil más intelectual o tecnócratas de izquierda y otras han llegado al poder invitadas sin tener trayectoria en el MAS.

A pesar de sus esfuerzos porque se reconozca la amplitud de género en su gobierno, le han llovido críticas dentro y fuera del país, cuando en público el pasado mes de febrero, se dirigió a las mujeres cantando una coplas que fueron calificadas de burlescas y expresiones sexistas. Unos meses antes, en un acto de entrega de obras, en el Trópico de Cochabamba, pidió a los jóvenes del lugar enamorar a las indígenas yuracarés para que acepten la construcción de la polémica carretera que atraviesa la reserva del TIPNIS.

Para la periodista y analista política, Lupe Cajías, es una paradoja que el gobierno que se dice más favorable al tema de género sea el único en la historia del país que ha dedicado tantas palabras contra la dignidad de las mujeres. “Parecería que están contagiados con una obsesión por el sexo, por la cama, por creer que un cocalero cambiará el pensamiento de una yuracaré conquistando su cuerpo”, opina.

Por su parte, el columnista y docente universitario, Walter “Puka” Reyes Villa, cree que en su esfuerzo de mostrarse como el paladín de la equidad de género, la administración de Evo Morales, se ha dedicado a rellenar cargos con una cuota biológica. “Salvo un par de honrosas excepciones que se apartaron de esta lógica perversa, la mayoría de ellas son damas obsecuentes y serviles al servicio de su jefe”, afirma.

Lo más reprochable, es que muchas de ellas se han empoderado siguiendo el estilo complaciente con lo que diga, haga y ordene, el presidente Evo Morales, opina la periodista, Maggy Talavera. “La mayoría de los casos de mujeres que han asumido cargos importantes, responde más a las apariencias que a una verdadera voluntad política de reconocer ese derecho a las mujeres”, dice.

El grupo de las mujeres de Evo está conformado por diferentes perfiles. En un polo tranquilamente se ubica la directora ejecutiva de la Aduana Nacional, como emblema del ala profesional y con mayor independencia en la toma de decisiones, y en el otra, se ubican aquellas que han escalado con mayor rapidez a pesar de su corta trayectoria en el partido oficialista, es el caso de Jessica Jordan. Sobre ella, el director y empresario de medios digitales, Alfredo Leigue, opina que cumple un rol en el gobierno debido a que históricamente los hombres más poderosos se han rodeado de mujeres bellas con más o menos protagonismo político pero con un alto contenido simbólico. “En su subconciente, el poderoso necesita reafirmar su poder demostrando carisma y atracción y que mejor que atraer con lo bello” dice Leigue.

Las Bartolinas: el vínculo cocalero
La organización toma su nombre de la autoproclamada virreina Bartolina Sisa, esposa de Julián Apaza o Túpac Katari.

Se fundó como contraparte femenina de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos (CSTUCB), en 1980.

Aunque con una fuerte influencia ideológica indianista y katarista, se le reconoce la defensa de la democracia en tiempos de García Meza.

Según el escritor Emilio Martínez, el movimiento supo mantener su independencia política por más de una década, hasta que en 1994 se alineó con el Eje Pachakuti. “Ese sería el comienzo de una instrumentalización partidista de la organización sindical, que desde 1999 pasaría a ser controlada por el Movimiento Al Socialismo, a raíz de la irrupción de las mujeres cocaleras en su dirección”, señala.

De ese sector saldrían las secretarias ejecutivas, como Silvia Lazarte, Leonilda Zurita y Nemesia Achacollo, que han desempeñado diversos cargos en el gobierno del MAS. Bajo su influjo, la organización se ha convertido en un brazo sindical del partido de gobierno, participando en hechos de violencia como el asalto a la Prefectura de Cochabamba en enero de 2007.

En momentos en que buena parte de las organizaciones sociales que acompañaron al MAS rompen su alianza con el oficialismo, la Federación Bartolina Sisa permanece férreamente alineada con el régimen de Evo Morales, con quien comparten el vínculo estructural de la producción cocalera, asegura Martínez.

La Federación Bartolina Sisa, permanece férreamente alienada con el régimen de Evo Morales, con quien comparte el vínculo estructural de la producción cocalera.

Cuota femenina fruto de la presión

Ana María Galindo
Activista de “Mujeres Creando”
La participación femenina siempre fue maquillaje en los gobiernos de turno. La idea de la cuota biológica, sin contenido político ni ideológico, entró al país fruto de la presión de los organismos internacionales, en pleno auge del neoliberalismo. Así como tenemos a una Gabriela Montaño, como presidenta del Senado que es una mera prolongación de la voluntad de Álvaro García Linera, ayer tuvimos a Mirtha Quevedo capaz de justificar una masacre y haber sido la prolongación de Sánchez Berzaín. Es decir la derecha es tan nefasta como la izquierda si de uso utilitario de las mujeres se trata.

Haciendo una categorización, dentro del poder gubernamental tenemos tres tipos de mujeres: por un lado aquellas que vienen del movimiento popular sobre todo de las Bartolinas, que tienen una identidad étnica con el presidente y que tienen un vínculo de relación clientelar.

Está un sector de tecnócratas que tampoco son críticas y que son digamos eficientes cumplidoras de la voluntad del jefe; entre ellas estaría como el ejemplo más claro Viviana Caro, que no tiene ni siquiera afinidad ideológica con el proceso, sino que le conviene estar ahí y funciona como una simple secretaria eficiente y sumisa.

Luego tenemos a las mujeres “adorno”, aquellas que tienen un vínculo erótico, entre ellas están la casi gobernadora del Beni, Jessica Jordan o la ex gerente del SEDEM, Patricia Ballivián. También hay un pequeño grupo de mujeres de izquierda que tuvieron más dignidad pero salieron del Gabinete.

Mujeres autoridades sin resultados

Lupe Cajías
Periodista
Lastimosamente, desde el inicio del gobierno del Presidente Evo Morales se manejó una idea equivocada. Se nombraron autoridades de procedencia indígena, sin darles al mismo tiempo poderes de decisión, ni siquiera para tener un equipo asesor técnico que acompañase su gestión política.

Las ministras de pollera no lograron resultados positivos en sus diferentes gestiones.

La idea de poner igual número de mujeres que de hombres al frente de ministerios, como una noción de igualdad de género, es igualmente perversa.

Ninguna Ministra se ha destacado por su méritos profesionales o personales propios, algo que es una paradoja.

En cambio, no existe equilibrio generacional, ni regional y cada cambio ministerial acentúa la presencia de cincuentones y cincuentonas y de personas del área andina, restando una visión más amplia sobre el país.

En la búsqueda de la equidad de género se han perseguido más consignas y discursos que cambios reales y por ello la situación de la mujer no mejora. Es más, ahora –otra paradoja- hay más violencia contra la esposa o compañera, contra las madres.

No hubo ni hay una reflexión seria sobre el tema “mujer”, sino “seguidismo” a corrientes europeas y yanquis, como las leyes del 30/70 y otros asuntos similares.

El tema de igualdad y de respeto no pasa por números y divisiones, o por faldas y pantalones, sino por la dignidad de las personas.

Participación femenina en el Parlamento
El gobierno del Presidente Evo Morales y su partido el MAS, se han esforzado más que los gobiernos de otras gestiones en aumentar la participación femenina en los distintos poderes del Estado. El que mayor presencia de mujeres tiene es el Poder Ejecutivo, cuya Asamblea Legislativa Plurinacional tiene la mayor representación de la historia.

El departamento de La Paz es la región que mayor diputadas tiene con 26 asambleístas. Le sigue en un segundo lugar, el departamento de Santa Cruz con 23 representantes mujeres en el Parlamento.

Cochabamba tiene 19 diputadas, seguido de Potosí con 12 mujeres.

Los departamentos con menor representación son: Chuquisaca con 10 asambleístas, Tarija y Beni con 9 cada uno y por último, el departamento de Pando que sólo tiene 5 diputadas.

Revista Cash




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