La historia detrás de la niña guaraní que bebe agua de un charco

Sin alimentos que sacien su hambre ni techo que los cobije, los indígenas mendigan por una plaza céntrica de la ciudad de Posadas, ubicada a 1.100 km de Buenos Aires (Argentina).

La menor de la comunidad mbyás Guaraní buscó calmar su sed con agua que encontró en el suelo. Foto Patricia Fernández

La imagen capturada por una periodista de Misiones Online de Argentina visibilizó ante el mundo la cruda realidad en la que viven muchos guaraníes en la provincia de Misiones. Sin alimentos que sacien su hambre ni techo que los cobije, mendigan por una plaza céntrica de la ciudad de Posadas, ubicada a 1.100 km de Buenos Aires, bajo un calor sofocante que superaba los 40 grados.

Patricia Fernández logró retratar el 13 de diciembre el drama de los indígenas que buscan sobrevivir en la selva de concreto, lejos del bosque que los resguardaba. “El tema me tocaba de cerca porque vivo a pocos metros y cuando me mudé yo estaba embarazada. Veía a las mamás con sus hijos, ahí tome conciencia y comencé a ayudarlas”, explicó la comunicadora, según publicó el diario El País.

Apenas publicada, la foto se hizo viral y gracias al aporte de empresarios, aparecieron por la plaza dos camionetas con agua mineral, helados y otras golosinas. Pero sólo significó un parche, para un problema mucho más amplio.

El titular de Asuntos Guaraníes de Misiones, Arnulfo Verón, dice que existen 2.110 familias mbyás Guaraní en toda la provincia de Misiones, que viven en 107 asentamientos. Pero aclara que sólo unas 20 o 30 piden ayuda en la ciudad, una actividad que “entre todos debemos evitar que siga sucediendo”.

“El 100% de los indígenas tiene acceso a la asignación por hijo, tienen viviendas y reciben ayuda de programas. Mientras la gente le siga dando moneda y comida, seguirán en la ciudad”, opina Verón.

El Deber

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