Rusia: Gerente detenido e investigado

SUSPENDEN LA AUDIENCIA DE MEDIDAS CAUTELARES POR MIEDO A LAS VÍCTIMAS.

Los Tiempos

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen detuvo la noche del jueves a René Canelas, gerente propietario de la empresa constructora Cidenbol Carr SRL, acusado de sonsacar 5 mil dólares por trámite y enviar a 240 personas a Rusia con promesas de empleo bien remunerado.



El Jefe de la División de Trata y Tráfico de Personas de la Policía, Boris Bellido, explicó que el sujeto deberá enfrentar cinco procesos judiciales, tres por el delito de estafa y dos por trata y tráfico de personas.

Bellido explicó que inicialmente no se contaban con los elementos necesarios para sustentar la demanda de más de 50 familiares que peregrinaban en la empresa y en Derechos Humanos exigiendo justicia y devolución de su dinero, pero a partir de las denuncias formalizadas y las declaraciones de los «repatriados» que llegaron el pasado martes, se contaron con mayores elementos. A estas pruebas se suman documentos «faxeados» del Consulado de Bolivia en Rusia que realizó una inspección in situ y constató las denuncias, además que verificó que la empresa rusa que empleaba a los bolivianos no tenía ningún nexo con Cidenbol.

«Vivían en condiciones infrahumanas en Rusia. No les pagaban el salario prometido, trabajaban hasta 14 horas, dormían 8 a 10 personas en una sola habitación. Ahí mismo preparaban alimentos y hacían sus necesidades básicas, estaban alejados de la ciudad. Se puede decir que hasta estaban privados de su libertad», dijo Bellido.

Una vez lograda la orden judicial, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) lo aprehendió alrededor de las 18:45 del jueves en la calle 25 de Mayo. La audiencia de Medidas Cautelares debió llevarse a cabo ayer, pero fue postergada por el retraso del detenido, ante la protesta de familiares de los migrantes, que temían que se libere a Canelas. Sin embargo, él quedó detenido en celdas de la FELCC en calidad de depósito judicial.

Más de $us 1,2 millones

Son 240 personas que han pagado 5 mil dólares por cada una, lo que hace al menos 1.200.000 dólares que el sujeto percibió y que se desconoce el paradero. En el transcurso de las investigaciones se verá cuál fue el destino de este dinero.

Para Bellido, es evidente el delito de trata de personas porque se repite el modus operandi de estas personas o empresas que captan víctimas a través de anuncios publicitarios en los medios, y los envían lejos a través de una agencia.