EEUU advierte al Gobierno con protestar por la toma de oficinas de Usaid

PREOCUPACIÓN | El portavoz de la Embajada de Estados Unidos recordó al Ejecutivo que si no protege los bienes de ese país estaría incumpliendo «obligaciones internacionales».

El Embajador de EE.UU., Philip S. Goldberg, saluda a niños de Uyuni durante una visita para lanzar la iniciativa de apoyo a la producción orgánica de quinua real. (foto archivo Usaid)

Los Tiempos



Redacción Central

La Embajada de Estados Unidos, a través de su portavoz Eric Watnik, advirtió que su gobierno protestará formalmente, por vías diplomáticas, ante el Ejecutivo boliviano por la ocupación por parte de campesinos de las oficinas de ACDI/VOCA en Villa Tunari (Cochabamba), organización no gubernamental que administra programas de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) en esa región.

«Estados Unidos espera que el Gobierno de Bolivia cumpla sus responsabilidades bajo los acuerdos internacionales de proporcionar seguridad jurídica y física adecuada necesaria para el éxito de nuestros programas conjuntos de cooperación», expresó el portavoz de la legación diplomática.

Además de transmitir su preocupación por esa posible ocupación, le recordó al Ejecutivo boliviano la obligación que tiene de proteger esas instalaciones y cualquiera de los bienes que se encuentran en dicha propiedad y de consultar con el Gobierno de Estados Unidos acerca del uso final de los mismos. Al no hacerlo, remarca «incurrirá en violación de sus obligaciones internacionales».

«Hemos quedado desconcertados por los recientes comentarios de miembros del Gobierno de Bolivia, quienes parecen estar intentando justificar el aparente despojo de dicha propiedad, al denominarla «transición legal»», señala el comunicado enviado ayer a los medios de comunicación, con las declaraciones del portavoz de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia.

El viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, justificó el lunes pasado la toma de las oficinas utilizadas por ACDI/VOCA en Villa Tunari, por parte de los cocaleros de esa región el domingo pasado, porque el contrato de comodato de esa institución habría fenecido hace más de 25 años y correspondía que sea transferido al municipio.

Los campesinos ocuparon esas instalaciones a fin de que estas y todo el mobiliario pasen a manos del municipio de Villa Tunari, confirmaron sus dirigentes en declaraciones a algunos medios de comunicación el pasado lunes, al aclarar que no ingresaron al edificio utilizado por la organización y no sustrajeron nada, sólo resguardaban esos ambientes hasta que se proceda a su «transferencia legal».

«El edificio de oficinas y los bienes dentro del edificio fueron financiados por Usaid como parte de los programas de asistencia brindados por Estados Unidos a Bolivia. Los acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y Bolivia, establecen que los dos gobiernos determinan de manera conjunta el uso y el destino final de esas instalaciones», precisa el comunicado de la Embajada.

Agregó que en 2006, Usaid y el Gobierno de Bolivia renovaron un acuerdo previo que permite a ACDI/VOCA utilizar el edificio para llevar a cabo programas de desarrollo que benefician al pueblo del Chapare. Tras la conclusión de los programas de ACDI/VOCA y por acuerdos bilaterales, el edificio iba a ser transferido al Gobierno de Bolivia.

No obstante, precisa que dichos programas en Villa Tunari todavía no han sido completados. «Tras la hostil marcha del 9 de junio contra la Embajada de Estados Unidos y bajo la amenaza de «grupos de los movimientos sociales», ACDI/VOCA abandonó el edificio el 24 de junio de 2008. Según informes de prensa, el 31 de agosto personas privadas presuntamente tomaron posesión del edificio y reclamaron la propiedad de los bienes que se encuentran dentro del edificio.

Después de las amenazas de junio pasado y con el fin de proteger al personal y los bienes, señala la nota, que Usaid fue obligada a congelar 72 proyectos de infraestructura que estaban siendo ejecutados por ACDI/VOCA en cooperación con los gobiernos municipales del trópico de Cochabamba, en beneficio de más de 10 mil personas.