¡Patético!

Es soberbio y le encanta la adulación. Su sueño mas grande es que todos los periodistas de los medios del país y del mundo, si fuera posible, no critiquen nada de su gobierno.

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El “jefazo” premiado por sus aduladores



El presidente Evo Morales recibe la distinción como personaje del año 2008 de la Red Patria Nueva, de manos del director de la emisora estatal, Iván Maldonado. Ocurrió el pasado domingo.

 

Cínico, hipócrita, descarado, caradura, desvergonzado; a estos términos agregamos un largo etcétera y estamos seguros que aún así no habremos podido describir con cierto grado de precisión la actitud de Evo Morales hacia los medios de comunicación.

Resulta que luego de anunciar que ya no concedería entrevistas a los medios de comunicación independientes, Evo está usando y abusando de los medios de comunicación que debieran ser del Estado pero en realidad ahora son del MAS. Esta situación, sin embargo, no tiene nada de novedoso. Lo novedoso surge de la entrevista a Evo transmitida por el canal 7 y la radio Patria Nueva y que fue realizada por los ¿periodistas? Consuelo Ponce e Iván Maldonado.

Parte por parte y cada cosa en su lugar. Consuelo Ponce cumple las funciones de relacionista de la Cancillería e Iván Maldonado es director de lo que antes del masismo se llamaba radio Illimani y jamás han entrevistado a alguien que tenga, así sea mínimamente, algún cuestionamiento hacia el gobierno o sus representantes. El programa dominical denominado “El pueblo es Noticia” que dirigen perfectamente podría ser utilizado en cualquier carrera de comunicación para ejemplificar como no se debe realizar una entrevista o, también, explicar la forma de hacer el ridículo o hasta, tal vez, motivar la conmiseración de los televidentes por el grado de servilismo de los conductores.

Sin embargo, este domingo no solo se lucieron ellos y superaron con creces la sarta de penosas actitudes serviles a las que nos tienen acostumbrados cuando “entrevistan” a determinado funcionario estatal. Se lució también Evo y eso hay que reconocerlo.

Comenzó, como es su costumbre, con una larga perorata apenas matizada con los aprobadores movimientos de cabeza de sus entrevistadores y habló de todo y no dijo nada. En resumen, nada fuera de lo normal. No obstante en determinado momento lanzó una conmovedora defensa de los periodistas de los medios de comunicación independientes a quienes, dijo, los empresarios obligan a mentir y viven bajo la permanente amenaza del despido.

Los periodistas sabemos que el gremio confronta muchos problemas y que se deben mejorar las condiciones de trabajo en varios aspectos, una de ellos relacionada con la necesidad de una mayor participación en el diseño de las líneas informativas. Otro de los problemas es la permanente agresión que sufren los periodistas por parte de las “organizaciones sociales” que actúan en estrecha sintonía con el presidente Evo Morales.

¿Un ejemplo? Rodolfo Serrudo conocido agresor, particularmente de las periodistas, se campea por las calles a pesar de tener una orden de arresto domiciliario en su contra y acude puntualmente a recibir su rentita en el Ministerio de Gobierno. Por tanto la supuesta defensa de Evo suena más que todo a impostura y no es más que una pose absolutamente farisaica.

Pero aún hay más. Evo se dio el lujo de criticar la actitud sumisa que tendrían algunos periodistas hacia los propietarios de medios y sin embargo, a los pocos minutos sus serviles empleados que fungían como entrevistadores le entregan un reconocimiento como el “hombre del año”. Si hablamos de sumisión ¿en casa como andamos? se le ocurriría preguntar a cualquiera.

En algo tuvo razón Evo. Dijo que es la primera vez que un medio oficial le entregaba una distinción. Cierto. Jamás un medio estatal entregó distinción alguna a él ni a ningún otro Presidente. Es que todavía había un cierto sentido de dignidad del que lamentablemente ya no existen ni atisbos en los “periodistas” de los medios de comunicación controlados por el actual gobierno.