Tv especiales. La doble moral del Gobierno

Evo Morales viola el Auto de Buen Gobierno impúdicamente, pero «para eso han estudiado» sus abogados…

Snapshot_20090124_103912

Programa: BUENAS O MALAS



Canal 9: ATB

Panelistas: Henry Baldelomar (analista)

Carlos Hugo Laruta (analista)

LA DOBLE MORAL DEL GOBIERNO

BALDELOMAR: “Parece que hay más malas que buenas en este tiempo de reflexión que tiene el pueblo boliviano hasta el próximo domingo.

La gestión del presidente Evo Morales, como se ha advertido en la entrega de maquinaria para los cooperativistas mineros y la nacionalización de la empresa Chaco, de un lado podría entenderse que es parte de la gestión del Gobierno y que, sin duda, eligió intencionalmente hacerlo en víspera de las elecciones del domingo, es parte de la estrategia de comunicación del Gobierno, pero que bordea el límite de la norma que establece el Auto de Buen Gobierno y la prohibición de no hacerlo por razones electorales.

La oposición tiene todo el motivo para estar muy susceptible. Sin embargo, es parte del juego, el Gobierno ha hecho una suerte de “gambito”, utilizando un término ajedrecístico, y que está dentro del margen de lo razonable.

Respecto al crimen que aún todavía no ha sido esclarecido en la ciudad de Cochabamba (de Cristhian Urrestu, de enero de 2007), la población todavía está muy atenta a que la justicia finalmente actúe y dé certeza a la población de que no habrá delito que no sea sancionado, independientemente de quién sea el responsable.

Respecto a una buena cantidad de kilos de droga, la misma es una muestra más de que se ha incrementado la producción de estupefacientes y, sin duda, Bolivia sigue siendo un escenario preocupante para el resto del mundo, pero que deben hacerse medidas concretas para evitar siendo objeto de ese tipo de escenarios donde la delincuencia, particularmente la producción de estupefacientes sea la nota característica, pero que en ningún caso significa sentir orgullo de aquello.

LARUTA: La “nacionalización” de Chaco y la concentración de la Plaza Villarroel. Una gambeta es una gambeta, pero una infracción es una infracción, leve o más grave es una infracción.

La nacionalización lo que hace es mover nuevamente la conciencia colectiva nacional, sobre todo de amplios sectores populares, que tienen muy presente el tema de la reivindicación de los recursos naturales, es algo que está bien hondo en la conciencia de la población.

Pero, asume un carácter muy particular en masas que no entienden cabalmente el conjunto de la realidad nacional e internacional, y para las cuales a veces una mera consigna movilizadora es suficiente es para ratificar las conexiones de lealtad con algún líder o con algún partido. Desde ese punto de vista ésta es una medida muy hábil, políticamente hablando. Pero también hay que entenderla desde la movilización de masas populares cuyo déficit de ciudadanía es muy fuerte. Es como cuando un mago saca un conejo y algunos creen que es verdad.

La ciudadanía que tiene cierto nivel de instrucción, aquellas que han logrado alcanzar cierto grado de ciudadanía de calidad, saben perfectamente bien que ésta es una medida distractiva.

Sobre la concentración de la Plaza Villarrroel, ciertamente no está en el lindero de lo legal, es una cosa ilegal en términos de la violación al Auto de Buen Gobierno, está absolutamente claro. Pero, tampoco es una sorpresa, que no nos extrañe.

El presidente hace algunos meses señaló que la ley fue hecha para ser violada y que después los abogados podían nomás resolver el problema, pero no es justificable desde un punto de vista democrático.

Hay ciertamente una doble moral del Gobierno, para criticar a los demás utiliza la ley, pero cuando debe violarla lo hace impúdicamente.