Campesinos armados fuerzan el retiro de 200 agentes de Himalaya

El Viceministro de Régimen Interior informó que no hay garantías para la Policía en la mina usurpada.

Impotencia. Hace 18 meses que la mina de wólfram está en manos de comunarios, sin que el Estado pueda ejercer su autoridad y devolver el yacimiento al concesionario legal.

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Vigilia: un grupo de comunarios cierra la ruta a tres kilómetros del acceso a la mina Himalaya

Campesinos armados obligan salida de 200 policías de mina

El Gobierno dice que avasalladores hacen un “flaco favor” a nueva Constitución.

La Prensa

Himalaya asegura haber trabajado en la región desde hace 23 años e invirtió unos $us 10 millones. El Ministerio de Minería sostiene que hay explotación en la zona desde la época precolombina.

A causa de la presencia de campesinos armados, 200 efectivos de la Policía, pese a la emboscada del domingo, permanecían en la zona y se replegaron ayer por la mañana de la mina Himalaya. La salida de los agentes fue negociada para lograr la devolución de armas de fuego y equipos antimotines arrebatados.

Los 200 uniformados ingresaron en el lugar el sábado por la noche a fin de cumplir un mandamiento judicial para retomar la mina y el domingo por la mañana sostuvieron un enfrentamiento con los comunarios del lugar que explotan artesanalmente la concesión.

Un primer grupo, compuesto por 30 policías, se retiró después de sufrir el ataque de unos 200 comunarios, que dejó cinco policías y un civil heridos, cuatro campesinos en igual condición y tres mineros lesionados.

Los comunarios arrebataron tres pistolas de reglamento, dos carabinas y el equipo antimotines que portaban los policías emboscados el domingo. La mañana de ayer, según reveló el comandante nacional de la Policía, Víctor Hugo Escóbar, se escucharon disparos en la zona.

El comandante departamental de la Policía, Édgar Revilla, dijo que se ordenó el repliegue del contingente por seguridad, pues los comunarios tienen, además de las quitadas a la Policía, armas largas y dinamita, mientras que los agentes poseen equipo antimotines.

La acción policial del domingo se frustró cuando uno de los buses de la Policía sufrió un desperfecto mecánico en un camino que atraviesa un cañadón, lo que aprovecharon unos 200 lugareños para atacar desde las partes altas. El motorizado quedó detenido en medio de un estrecho camino e impidió el repliegue del convoy que llevaba a los policías que iban a Himalaya.

Cinco vehículos policiales, entre camionetas y buses, se trasladaron a la zona y lograron su objetivo de llegar a la mina, pero la reacción de los pobladores logró el desbande de los uniformados y las agresiones.

La Empresa Minera Himalaya recibió hace 24 años la concesión del yacimiento y al año comenzó la búsqueda de la veta, pero hace 18 meses fue avasallada por comunarios interesados en su explotación. El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, confirmó que hoy una comisión policial llegará al lugar para recoger el material perteneciente a la institución del orden y los efectos personales de los uniformados, tal como se acordó el lunes con los lugareños a cambio del repliegue de la fuerza policial.

El Gobierno abrió una querella penal ante la Fiscalía contra quienes resultaren ser responsables e instigadores de las agresiones a los policías.

La Policía realiza labores de inteligencia para identificar a los culpables de tales acciones, a quienes Farfán tildó de “delincuentes” y que serán demandados por los delitos de allanamiento, alzamiento armado, faltamiento a la autoridad e intento de homicidio.

“Lo que estas personas están haciendo es un flaco favor a la nueva Constitución, porque ésta precautela la propiedad y la inversión privada”.

Farfán anunció que el Alto Mando de la entidad del orden planifica un nuevo operativo para garantizar el derecho al trabajo de mineros y empresarios, pues la concesión fue hecha en sujeción a las normas vigentes.

Trabajo de 23 años

La empresa, según su gerente técnico, Roberto Pérez, inició las tareas de prospección, exploración y preparación hace 23 años, tiempo durante el que ha invertido aproximadamente diez millones de dólares, pero el 26 de octubre de 2007 los comunarios de Hussi la tomaron por la fuerza.

“La empresa va a persistir en la recuperación del yacimiento. A lo largo de 23 años se hizo un trabajo sistemático, que no puede echarse a perder por unas personas ambiciosas”.

Desde la toma de la mina, hace 18 meses, “hemos estado constantemente tocando todas las puertas del Gobierno, o sea Comibol y los ministerios de Minería, Trabajo, Gobierno y Presidencia, así como el Viceministerio de Coordinación con los Movimientos Sociales. Nosotros queremos que se respete la nueva Constitución”.

La empresa recibió la concesión para explotar wólfram y estaño, pero en julio de 2007 autoridades de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) convocaron a los ejecutivos de la empresa a renegociar los términos de la concesión para firmar un contrato de riesgo compartido.

“Lamentablemente se tardó tanto que los campesinos aprovecharon la situación para avasallar el yacimiento”, pese a lo que las negociaciones continuaron y en noviembre de 2008 se suscribió el “borrador en limpio” de riesgo compartido, en el que la participación de Comibol alcanza entre 20 y 30 por ciento.

Las operaciones de la mina están paralizadas desde que fue avasallada por comunarios de Hussi, el 26 de octubre de 2007, cuando unos 150 trabajadores cesantes se trasladaron a La Paz, donde ejercieron medidas de protesta y fueron acogidos en la sede de la Federación de Mineros. Del grupo quedan 43, algunos con sus familias en un ambiente de unos 150 metros cuadrados y sin salario desde hace cuatro meses.

El dirigente minero Oswaldo Llanque informó que durante un año la empresa pagó a cada obrero un salario mínimo nacional, pero según admite el gerente técnico Pérez, hace dos semanas los mineros cobraron una quincena de diciembre de 2008.

“La empresa está al borde la quiebra. Nosotros pagamos impuestos, los aportes a la Caja Nacional de Salud y a las Administradoras de Fondos de Pensiones. Todos están asegurados”.

13 hospitalizados es el saldo del enfrentamiento

El saldo del intento de retoma de la mina Himalaya, el domingo, es de 13 hospitalizados. Cinco policías y un civil que presta servicios como chofer de la institución “verde olivo”; los lugareños sufrieron cuatro bajas, una de ellas de extrema gravedad, y hay tres mineros muy golpeados que reciben atención especializada en el Hospital Obrero de La Paz.

Treinta uniformados sufrieron lesiones de escasa consideración y 27 reciben cuidados ambulatorios, pero cinco de ellos y el conductor permanecen internados en el Hospital Policial Virgen de Copacabana, donde se recuperan de sus dolencias.

El campesino Javier Quispe, de 29 años, recibió un impacto de bala en la caja abdominal, por lo que fue sometido a una delicada operación para reducirle el intestino delgado y permanece en la unidad de terapia intensiva en el Hospital Sagrado Corazón de Jesús, en la ciudad de El Alto.

El periodista Alcides Apaza, de Radio del Valle, afiliada a la Red Erbol, reportó desde la población de Santiago de Collana, que el campesino que está gravemente herido fue trasladado a la ciudad de La Paz a través de Cairoma, provincia Loayza.

Los lugareños acusan a la Policía de haber utilizado armamento y no equipo antimotines cuando trataban de retomar la mina.

En el enfrentamiento, los mineros Esteban Aragón, Édgar Zurita y Desiderio Cuba cayeron heridos y reciben atención médica en el Hospital Obrero, según el dirigente laboral Ascencio Choquehuanca, quien destacó que los lesionados fueron conducidos a ese nosocomio por ejecutivos de la Empresa Minera.

Choquehuanca dijo que los tres fueron “brutalmente golpeados” por los comunarios, quienes los superaban en número.

Buen precio del wólfram, causa de la toma

Oswaldo Llanque, secretario general del sector estatal de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), sostuvo que la toma de la mina Himalaya es consecuencia de que la mina produce abundante wólfram, cuya cotización se mantiene en niveles rentables a pesar de la caída internacional de los precios de los minerales y atribuyó al sector cooperativista un intento de aprovechar, sin gastar un centavo, el trabajo de una empresa privada para explotar un yacimiento.

“Sucede aquí lo mismo que en el caso del Posokoni, en Huanuni. Los cooperativistas no hacen ningún trabajo previo. Solamente llegan a zonas preparadas y vacían las vetas sin ninguna planificación ni orden de trabajo”.

Los comunarios pretenden formar una cooperativa bajo el denominativo de Cerro Negro Limitada.

El presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), Andrés Villca, desmintió la afirmación del dirigente nacional y dijo que personalmente buscó un principio de acuerdo con los dirigentes de la FSTMB para lograr una solución a este problema social.

“Es cierto que recibimos la visita de comunarios de la zona interesados en que los asesoremos para formar una cooperativa minera, pero nosotros no podemos impulsar o alentar avasallamientos, porque nosotros mismos estamos siendo víctimas de este tipo de acciones, aunque creemos que los campesinos tienen derecho a organizarse”.

Villca admitió haber logrado un acuerdo con los dirigentes de los mineros asalariados a objeto de dar una respuesta a los comunarios interesados en contar con una fuente laboral y sin causar problemas a los trabajadores de la empresa privada.

El dirigente de los obreros por cuenta propia no quiso revelar detalles del convenio preliminar logrado con la FSTMB, aunque aseguró que permitirá superar las dificultades.

La Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin) agrupa a unos 70.000 obreros, en tanto que la matriz sindical del sector agrupa a unos 17.000 afiliados distribuidos en el sector estatal, principalmente de Huanuni, que cuenta con 5.000 empleados, la planta de fundición de Vinto, así como la metalúrgica de Telamayu y las empresas privadas Sinchi Wayra, la más grande del país en el sector no estatal, e Inti Raymi, además de los proyectos San Vicente, San Cristóbal y unidades productivas menores.

Precios y datos

El wólfram es el mineral de mejor cotización en el mercado internacional actualmente.

Un quintal de wólfram en bruto se cotiza en 3.500 bolivianos en el mercado nacional.

La cotización internacional de este mineral es de 145 dólares por bolsas de 22 kilos.

Mientras los precios del estaño y el zinc oscilan, el del wólfram tiende a crecer.

En opinión de los asalariados, este precio hace atractiva y rentable su explotación.

Los comunarios explotan actualmente en forma artesanal este mineral en Himalaya.

Los campesinos venden su producción a rescatadores establecidos en la zona.

Los obreros asalariados exigirán la intervención de las Fuerzas Armadas en la región.

Los mineros desean que el Gobierno restablezca el orden político en esa zona.

Este viernes se reunirán con autoridades de los ministerios de Minería y Gobierno.

El dirigente Ascencio Choquehuanca formulará ese planteamiento a los ministerios.

Los trabajadores lamentan que durante 18 meses no hubiese intervenido el Ejecutivo.

El problema se suscitó el 26 de octubre de 2007 con la toma de la mina Himalaya.

El retiro de los policías permitió que los campesinos volvieran a tomar control de la concesión que explota wólfram y estaño.

Los lugareños se hallan abocados a organizar la Cooperativa Minera Cerro Negro.

Los uniformados no pudieron imponer orden en la mina por fallas en su logística.

Explotación minera

La mina Himalaya es explotada desde la época precolonial, según el Ministerio de Minería.

Fernando Vásquez, director de Gestión Social, explicó que la concesión a Himalaya es legal.

El comunario Augusto Morales dijo que la Cooperativa Cerro Negro explotó primero la zona.

La autoridad sostuvo que, en caso de ser así, caducó la concesión correspondiente.

El Ministerio de Minería exigirá a la empresa que construya un dique de colas en la región.

Este estanque evita que la contaminación minera dañe el ecosistema de la zona.

Resumen

Una comisión especial partirá hoy al lugar para recuperar los implementos policiales.

El Alto Mando policial planifica un nuevo operativo para la retoma de la mina Himalaya.

Las operaciones de Himalaya están paralizadas desde el 26 de octubre de 2007.