Wálter vuelve

penoco La presencia del peruano Wálter Chávez le hizo saber al país que la reunión convocada por el presidente Morales en la localidad paceña de Huajchilla, no era para evaluar su gestión, sino para afilar los detalles de la campaña electoral, cosa que no sorprende a nadie, pues la campaña nunca ha cesado desde el 2005. La novedad es que, si todos esperaban un periodo muy duro, de confrontaciones, azotes y palo, con la mano del peruano, acusado de terrorismo por la justicia de su país, se pueden esperar días más áridos aún. Chávez no sólo estuvo presente en la reunión encabezada por el Primer Mandatario, sino que ocupó un sitio preferencial en el almuerzo que compartieron los gallos más cachudos del gabinete. El ministro Alfredo Rada trató de disimular la presencia del refugiado político, pero no supo explicar a título de qué había participado en reuniones tan importantes. Los periodistas insistieron tanto en una respuesta coherente que terminaron arrancándole un gruñido a Rada. Los reporteros saben que cuando “Wálter suena es porque piedras trae”. La idea es esa.

Fuente: El Día.