El peruano que pisa y pasa..

“Ni contigo ni sin tì…contigo por que matas y sin ti porque me muero”, dice la letra de un conocido vals peruano que muy bien grafica la relación cargada de vicisitudes que tiene el gobierno de Evo Morales con el ex terrorista del MRTA, Walter Chávez.

imageimage Walter Chávez en la reunión convocada por Evo en Huajchilla, comparte con el diputado Martinez (foto izq) y con el ministro de Defensa (der)

Mucho se ha dicho sobre este torvo personaje que se mueve en los subsuelos del palacio de Gobierno, desparramando su ardides allá donde puede al amparo de la confianza que le brindan Evo Morales y Juan Ramón Quintana. Las dotes de Chavéz no alcanzan solo al ámbito comunicacional sino que también abarcan a otras esferas como el seguimiento a los propios miembros del MAS, muchos de los cuales no ocultan su temor cuando este aparece en escena y por ello hasta diputados como el satuco Torrico y Rene Martinez  se deshacen en zalamerías al peruano. 



Ocurre que a parte del círculo más íntimo de Evo Morales al cual sirve de manera abnegada, Chávez no goza de mucha simpatía en otros niveles del MAS donde se comenta que si pudiera vender a su madre para conservar la confianza de Evo, lo haría sin pensarlo dos veces y sin remordimiento.

Si bien Chávez es visto de forma regular en el palacio de Gobierno y particularmente en la oficina de Sacha Llorenti, sus reapariciones públicas no auguran nada bueno y suelen ser el preámbulo de algo muy gordo y torcido que se está cocinando en las altas esferas gubernamentales.

Resulta que mucho se ha estado comentando acerca de la estrategia gubernamental que se está elaborando para controlar a los medios de comunicación independientes y, a la vez, darles algo de credibilidad a los medios oficialistas, si esto es posible.

Chávez, por su condición de «refugiado» no tiene un cargo oficial en la estructura estatal, pero cobra un interesante estipendio por la vía del Ministerio de la Presidencia. Además, tiene la potestad de intervenir en forma directa en el manejo de los medios de comunicación oficiales y más de un funcionario se ha visto en problemas por no acatar las instrucciones que este le daba, que por lo demás, no hace esfuerzo alguno para ocultar su proverbial prepotencia.

Es sabido también que el gobierno adolece de una crónica escasez de personal capacitado y la comunicación social no es la excepción, lo que hace que el astuto Chávez se haya convertido en imprescindible más aún si se toma en cuenta su absoluta falta de escrúpulos para diseñar campañas de “intoxicación” informativa.

Es así que periódicamente “alimenta” al periódico masista “Cambio”, al canal 7 y la red Patria Nueva, con grandes “revelaciones” como por ejemplo, la supuesta intención de “terroristas” y “separatistas” en Santa Cruz de provocar una verdadera masacre usando napalm.

El gobierno sabe que las reapariciones de Walter Chávez no ayudan a generar un clima de distensión con el Perú, que ha pedido su extradición, pero no le queda más remedio que acudir a él una y otra vez como una forma de compensar el trabajo sin muchas luces que realiza el portavoz Iván Canelas, quien, entre otras cosas, está prácticamente excluido del manejo de los medios y ha quedado circunscrito a declarar un par de cosas que le mandan a decir ante la prensa, como aquello de que fue él quien invitó al peruano a la reunión de gabinete ampliado, aunque esta explicación echa por tierra la otra de que Chávez asistió a la «cumbre» masista en representación de «organizaciones sociales» como dijo el ministro Rada.

En la reunión realizada en Huajchilla, Walter Chávez demostró que tiene un papel importante en la campaña del MAS y que pisa fuerte en el gobierno de Evo, por tanto no se preocupó por ocultarse o hacerse menos visible. Por el contrario, su actitud desafiante parecía decir: Estoy aquí ¿y que?.