El poder bien vale una misa

“París bien vale una misa” proclamaba Enrique IV, quien hace unos 500 años renegó de su religión protestante y adoptó la católica para acceder al reinado de Francia en una muestra de “pragmatismo político”, como llaman muy discretamente a esa actitud de algunas personas que son capaces de hacer lo que sea por llegar y mantenerse en el poder.

image El Presidente Evo Morales y gente del gobierno, en la reinauguración de la clínica de FIDES en la ciudad de El Alto el pasado 29 de julio *

Ese comportamiento, del cual el rey francés no fue el primero ni el último exponente, tiene sus cultores en Bolivia entre los cuales sobresale el presidente Evo Morales, quien en una época pre electoral, no ha dudado en asistir a una misa con motivo de la reinauguración del hospital Fides, proyecto impulsado por el sacerdote y periodista, Eduardo Pérez.



Es evidente que Evo no ha renunciado a sus concepciones telúrico-indigenistas pero ducho como es en las lides políticas, se ha percatado de que en etapa electoral, no es conveniente insistir en sus ataques a la Iglesia Católica ya que corre el peligro de herir la susceptibilidad de una gran parte de los bolivianos, que le guste o no, practican la religión católica.

Como sabe que esa susceptibilidad se puede traducir en votos en contra, no dejó pasar la oportunidad de intentar restañar las heridas que causó con su vocinglería antireligiosa y tuvo que tragarse, muy contrito, toda una liturgia, que se sabe, le provoca profundo escozor.

Cosas de la política….podría comentar algún escéptico a quien estas viejas prácticas ya no lo conmueven en lo más mínimo. Sin embargo no se puede dejar de decir que la de Evo es una actitud farisaica. Son conocidos y recurrentes sus ataques a la Iglesia Católica; la considera un instrumento de dominación de los pueblos y la ha acusado de haberse alineado con la “derecha”, utilizando esta empalagosa terminología extraída de lo más recóndito de un baúl olvidado.

Apelando a su constitución prohibió a las Fuerzas Armadas que asistan a las ceremonias religiosas y uno de sus ministros favoritos, recordando el argumento que usaban muy frecuentemente las dictaduras, afirmó que la “Iglesia no debía meterse en política”.

image Evo a los besos con el cura Pérez

Pero como en política y en el amor todo vale es seguro que Evo, en los próximos meses, por puro y simple oportunismo, asistirá a misa, se confesará, se golpeará el pecho entonando el mea culpa, comulgará tragando ostias hasta empacharse y ensalzará la labor social de la Iglesia.

“El poder bien vale una misa”, según los estrategas de Evo, emulando la actitud de un rey francés del cual, es seguro, nuestro presidente no tiene ni la más remota referencia, pero esta demostrado que existen actitudes que son comunes en políticos de todo lugar y tiempo.

Enrique IV persistió en su catolicismo pero es seguro que Evo, una vez que pase el periodo electoral, volverá a sus andadas en caso de que se cumpla su sueño de perpetuarse como inquilino en el palacio de Gobierno y lo más probable es que entonces los zarpazos a católicos, medios de comunicación y opositores, seran mas arteros.

* Fotos Abi