El registro biométrico tropieza con fallas logísticas y operativas

La segunda fase del empadronamiento empezó ayer con la notificación masiva. En Guarayos, los votantes compraron diésel para que funcionen los equipos de registro biométrico.

image

Notificación: un motivador entrega la citación a una vecina que vive en un edificio en la zona central de La Paz

La Prensa

Siga las noticias de eju.tv por //t.me/ejutv - Telegram

El empadronamiento biométrico persiste con problemas logísticos y operativos en el campo y las ciudades. Ayer comenzó la segunda etapa del proceso con la notificación de los ciudadanos para que acudan a los puntos de inscripción.

Entre las dificultades se identifican la falta de dotación de combustible para los generadores, retraso en la llegada de equipos, riesgos para las máquinas capturadoras y demora en la notificación ciudadana.

La Corte Departamental Electoral (CDE) paceña movilizó a 250 personas en La Paz y El Alto; sin embargo, los notificadores afrontaron al menos dos contingencias: los electores no se encontraban en sus domicilios o sólo estaban sus niños.

En este último caso, el motivador tiene la instrucción de volver a la vivienda hasta dos veces para entregar las citaciones a una persona mayor de 18 años.

Si en una casa no responden al timbre, el notificador tiene la instrucción de pegar un sticker que detalla la dirección del centro de empadronamiento y la hora y el día para la inscripción.

La CDE paceña publicará hoy la lista de los puntos de empadronamiento en La Paz y El Alto, además de mapas de ubicación de estos recintos donde habrá más de una máquina capturadora de datos.

Cada “movilizador”, que está identificado con un chaleco y una credencial, debe realizar 400 notificaciones y visitar 123 inmuebles por día, según refiere el plan del empadronamiento.

En Cochabamba, la Corte Departamental solicitó que los electores acudan a las notarías más cercanas a sus domicilios para que recojan sus notificaciones; sin embargo, según el diario Los Tiempos, esto generó un desorden, por lo que la entidad electoral pidió que no haya alarma porque se entregarán fichas hasta el 2 de octubre. En esa ciudad se observaron ayer largas filas en los recintos notariales que comenzaron incluso en horas de la madrugada.

Los problemas operativos se extendieron al municipio cruceño de Guarayos, donde los pobladores tuvieron que dar cuota para adquirir diésel a fin de que funcione el generador de electricidad con el que funcionan las máquinas del biométrico.

A Yapacaní y San Julián (bastiones del MAS en Santa Cruz), según el reporte de radio Patria Nueva, no arribaron las computadoras. Estos equipos debían llegar la pasada semana.

El vocal de la Corte Electoral de Santa Cruz Fernando Castedo aseguró que las dotaciones se completarán hasta mañana.

En Challapata (Oruro), los equipos de empadronamiento sufrieron cortes de luz intempestivos que pusieron en riesgo a las máquinas informáticas.

Ya hay 60.000 inscritos

El Órgano Electoral Plurinacional (OEP) registró en menos de 12 días a más de 60.000 electores de áreas rurales en el padrón biométrico con el que se cumplirán los comicios del 6 de diciembre.

La información fue proporcionada por el presidente de la entidad electoral, Antonio Costas.

La autoridad, durante un seminario organizado por la Cámara Americana de Comercio (Amcham), dijo: “Se puede observar un rendimiento mayor al planificado para el empadronamiento biométrico. Abrigamos la esperanza de que vamos a cumplir esa labor de manera oportuna”.

Arbieto alista el cierre

El empadronamiento en el área rural de Cochabamba marcha de forma acelerada y hoy la unidad fija de Arbieto será una de las primeras del

país en concluir el registro de todos los votantes que se tenían previstos en esa localidad.

Según el matutino cochabambino Los Tiempos, la unidad fija que funciona en el municipio de Arbieto tiene planificado empadronar aproximadamente a 3.500 votantes que viven en ese municipio, además de los electores de Ushpa Ushpa (2.333), y para lograr este objetivo definió un cronograma para empadronar a los electores de cada localidad en un proceso organizado junto a los dirigentes de las comunidades.