Otra cosa es con cocaleros

penoco Todos creían que el traslado de campesinos a Pando era simplemente una movida electoralista, un plan más o menos resumido en: “acarrear, votar y volver y el que quiere, se queda a instalar un mercado o un sindicato”. Con la gran novedad de que los acarreados son cocaleros, la cosa cambia. Este simple hecho le da al plan un componente político, pero al mismo tiempo militar y económico. Los productores de coca del Chapare no están yendo a mendigar tractores, semillas ni fertilizantes, pues se trata del “sector campesino” más versátil, con mayor capacidad de adaptación y lógicamente con el mejor soporte financiero. Es un plan militar, pues así como lo han hecho en el Chapare, podrían ser capaces de crear una nueva fortaleza, un feudo, un santuario impenetrable. De ahí podrán salir los nuevos combatientes, los futuros soldados para atacar prefecturas y organizar bloqueos. El plan es económico, pues a pocos pasos de ahí está Brasil, uno de los principales mercados de la cocaína, que seguramente, comenzará a producirse en grandes cantidades, tal como sucede en el Chapare.

Fuente: El Día – Bajo el penoco