Unasur quiere frenar la tensión por el pacto EEUU-Colombia

Uribe pedirá respeto a su soberanía y Chávez quiere desenmascarar el pacto militar. Las posiciones están encontradas, unos exigen garantías, y otros, que el pacto sea rechazado.

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Resguardo: oficiales patrullaban ayer cerca del hotel Llao Llao, donde tendrá lugar la Cumbre de Unasur

La Prensa

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Bariloche / Agencias.- Con una marcada división entre los países latinoamericanos sobre el tratamiento que se le dará al acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos, hoy se desarrollará en Argentina la Cumbre Extraordinaria de la Unasur, en la que los mandatarios de la región esperan frenar la escalada de tensiones, producto de ese pacto.

La ciudad de San José de Bariloche, situada a 1.560 kilómetros al sur de Buenos Aires, será el escenario donde los presidentes de los 12 países que integran la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) expresarán sus posiciones sobre el acuerdo que Colombia y Estados Unidos prevén firmar para que los militares de este último hagan uso de hasta siete bases de las Fuerzas Armadas del país sudamericano.

Dicho pacto provocó una tensión regional, que en los últimos días estuvo marcada por una escalada de críticas y descalificaciones contra el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, por parte de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, quien amenazó con romper las relaciones con ese país, congeladas desde finales de julio.

El Jefe de Estado venezolano, quien aseguró que presentará en la Cumbre un informe para desmontar “las mentiras” de Colombia sobre el acuerdo militar, considera que “esas siete bases son una declaración de guerra contra la revolución bolivariana y así lo asumimos”.

El ministro de Defensa colombiano, Gabriel Silva, aseguró que en la Cumbre el presidente Uribe exigirá respeto por la soberanía de su país, así como éste honra la de las otras naciones. Además, según la radio Caracol, precisó que se dejará sentada la posición de que “Colombia no es un país armamentista, no invertimos miles de millones de dólares en equipamiento, somos un país pobre que tiene una amenaza interna y transnacional”.

Chávez no guarda ninguna expectativa de que Colombia desista del convenio militar con Estados Unidos porque se trata de una “imposición imperial”.

Precisamente, el ministro Silva descartó la posibilidad de que el pacto con la nación norteamericana pueda ser modificado.

En la cita de Unasur, Uribe también quiere tratar otros asuntos espinosos, como la carrera armamentista de algunos de sus vecinos —con especial atención a Venezuela—, los acuerdos de cooperación extrarregionales y el terrorismo.

Posición de otros países

Brasil lidera los esfuerzos para apaciguar los ánimos. “Frenar esas tensiones es un requisito fundamental para continuar profundizando la integración”, aseveró Marcelo Baumbach, portavoz del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

Consciente de que el fracaso de la reunión de hoy asestaría un duro golpe al proceso de integración regional, Lula apuesta por un “debate franco” y por fortalecer el Consejo de Defensa de la entidad regional.

Empero, ese país no dejó de expresar su preocupación por ese acuerdo, por lo que exigirá garantías formales a Colombia para que el uso estadounidense de bases militares se restrinja a su territorio, anunció el ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim.

Similar es la posición de Argentina. Su ministra de Defensa, Nilda Garré, apuntó que Colombia está en su derecho de entregar bases al uso de fuerzas militares de terceros países, pero considera que debe ofrecer “garantías” sobre la limitación de las actividades a problemas internos.

Aseguró que las bases que empleará Estados Unidos en Colombia “deben limitar su actividad al territorio de ese país”, sin afectar a otros de la región, “en especial los limítrofes”.

Según Efe, en esa línea también se enmarcan Chile, Paraguay y Uruguay. Fuentes oficiales indicaron que el presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, planteará que el pacto Colombia-Estados Unidos sea debatido en la Comisión de Defensa de la entidad regional.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, adelantó que planteará en la Cumbre la convocatoria de un referéndum regional para que “los pueblos” de América Latina decidan este asunto.

El Gobierno boliviano, a través del ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, dijo que hoy se conocerá qué presidentes “claudican” ante el “imperio” de Estados Unidos y quiénes defienden la soberanía del continente.

El gobernante ecuatoriano, Rafael Correa, arremetió ayer contra Colombia al cuestionar su capacidad para controlar el uso que las tropas estadounidenses harán de las bases militares en su territorio. “¿Cuándo los norteamericanos se han dejado controlar?”, dijo Correa, quien recordó que su país tuvo una base estadounidense durante una década (la base de Manta) y aún hay “graves denuncias de una serie de actos que se están investigando”.

Pese a las declaraciones de Correa, su canciller, Fánder Falconí, intentó bajar la tensión al asegurar que Ecuador, que ejerce la presidencia temporal de la Unasur, asiste al cónclave con una voluntad conciliadora.

Ya esta semana Falconí había señalado que el organismo regional “no sentará” a Colombia “en el banquillo de los acusados”.

En el extremo opuesto, el peruano Alan García expresó su apoyo al Presidente de Colombia.

La cita de Bariloche fue convocada con carácter extraordinario después del fracaso de la Cumbre del 10 de agosto en Quito, a la que no asistió Uribe.

Aviones del Pentágono, en aguas internacionales

El diario colombiano El Tiempo publicó algunos de los puntos contenidos en el acuerdo entre Colombia y Estados Unidos que autoriza a los militares de este último establecerse y operar en siete bases colombianas. El documento, según ese periódico, incluye la posibilidad de que los aviones AWACS del Pentágono puedan “hacer operaciones en aguas internacionales de un tercer país”, pero siempre que lo requiera su Gobierno.

Otro punto que abriría la posibilidad de una acción que traspase las fronteras colombianas se refiere a la Inteligencia, campo en el que, según la versión de El Tiempo, se prevé intercambio y cooperación.

Una fuente consultada por ese diario aseguró que “Colombia fortalecerá las capacidades técnicas en Inteligencia, sólo para contribuir a la seguridad de la región, con el apoyo de Estados Unidos”.

La publicación sobre el contenido del pacto dice a la vez que “Estados Unidos no podrá hacer operaciones desde Colombia hacia otros países” y que las actividades están enfocadas “básicamente” en “la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo”.

El convenio compromete al Pentágono a destinar 46 millones de dólares en la base militar de Palanquero, para que puedan aterrizar los gigantescos C-17 de transporte de tropas.

El acuerdo prevé la presencia de 800 militares estadounidenses y 600 “contratistas”. Uno de los puntos que más preocupan en la región es el referido a la proximidad que los estadounidenses, militares o “contratistas”, puedan alcanzar con las fronteras con Ecuador y Venezuela.

Chávez envía una carta

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, denunció que “el imperio norteamericano ha iniciado una contraofensiva” ante “los avances progresistas y democráticos” en el continente, en un mensaje que dirigió a sus pares de la Unasur.

En un aviso que publicó ayer en el diario argentino Página/12 se mostró “real y profundamente preocupado por la situación de tensión con Colombia ante la instalación de al menos siete bases militares” estadounidenses en ese país.

El escrito lleva como título “Carta a los presidentes de la Unasur”.

“El imperio norteamericano ha iniciado una contraofensiva antihistórica y retrógada con el propósito de revertir la unión, la soberanía y la democracia en nuestro continente e imponer la restauración de la dominación imperial en todos los ámbitos de la vida de nuestras sociedades”. Dijo que esa “contraofensiva se inició el 28 de junio de este año” con el golpe de Estado cometido en Honduras.