El ex zar antidrogas Ernesto Justiniano, dice que mientras haya observaciones en la lucha antidroga, EEUU no devolverá el Atpdea y señala que el problema viene incluso desde la gestión de Carlos Mesa, cuando el Gobierno decidió aprobar el cultivo de un cato de coca.
Ayuda. Morales se baja de un helicóptero que EEUU presta a la Fuerza Especial de Tarea. Las aeronaves seguirán en Bolivia
Pablo Ortiz | EL DEBER
Narcotráfico. El oficialismo le resta importancia y la oposición advierte que así será difícil recuperar el Atpdea. La embajada estadounidense en La Paz ponderó el esfuerzo del país en la asignación de recursos
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El Gobierno de Estados Unidos incluyó a Bolivia en la lista negra de países que han fallado en la lucha contra el narcotráfico, por segundo año consecutivo. Según la administración de Barack Obama, el país no ha declarado “de manera demostrable” su respeto a acuerdos internacionales contra las drogas ni ha tomado medidas contra este delito. Para el diputado oficialista Gustavo Torrico, esta decisión de EEUU “era de esperarse” y la considera un pretexto para tratar de presionar al Gobierno de Evo Morales. “Antes era el terrorismo, pero como no han podido demostrarlo, ahora utilizan la lucha antidroga”, dijo.
Según un comunicado de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, el presidente Obama determinó que la administración de Morales falló durante los últimos 12 meses en cumplir sus obligaciones de control de las drogas.
Sin embargo, esto no significa que Estados Unidos recortará su ayuda en la lucha contra el narcotráfico, ya que también aprobó una «exención (de sanciones) en razón de un interés nacional vital”, que permitirá a la potencia mundial mantener programas de cooperación en áreas como desarrollo agrícola y de pequeña empresa, entrenamiento policial y programas de intercambio.
Pese a la descertificación, la embajada asegura que Estados Unidos sigue comprometido con un diálogo amplio con el Gobierno de Bolivia sobre diversos temas. Estas conversaciones se iniciaron con la visita del ex secretario adjunto para Asuntos Hemisféricos Thomas Shannon. La intención era reencauzar las relaciones, seriamente dañadas desde que en septiembre de 2008 Bolivia expulsara al embajador Philip Goldberg y EEUU respondiera echando a Gustavo Guzmán de Washington.
También reconoce que Bolivia ha dedicado un presupuesto récord en interdicción, lo que ha conducido a la incautación de droga y arresto de delincuentes. La embajada, además, resalta que Estados Unidos aprobó la transferencia de Brasil a Bolivia de cuatro helicópteros con componentes de su país, para cooperar con los esfuerzos antinarcóticos de Bolivia.
Sin embargo, la embajada recrimina que en 2008 haya expulsado a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). Considera que este hecho perjudicó los esfuerzos para desmantelar organizaciones de narcotraficantes. También observó que los cultivos de coca aumentaron.
Para recuperar la certificación, EEUU pone como condición que Bolivia tenga una coordinación ‘efectiva’ con la comunidad internacional para obtener mejores resultados en la lucha contra el narcotráfico.
Para el diputado de Podemos y ex zar antidrogas Ernesto Justiniano, mientras haya observaciones en la lucha antidroga, EEUU no devolverá las preferencias arancelarias por el Atpdea.
Señala que además del aumento de la superficie de coca cultivada, Bolivia ha relajado bastante el control sobre el comercio de la coca ilegal, cuando permitió a los productores vender la hoja directo a los consumidores.
“Con ello pasó de tratar de controlar a 5.000 vendedores a fiscalizar a 120.000, lo cual es prácticamente imposible. Con ello, la incautación de coca ilegal bajó a menos del 1%”, señaló.
Según estudios, Bolivia produce 54.000 toneladas de coca por año, de los cuales sólo 19.000 son absorbidos por el mercado legal. Se cree que el resto están destinadas a la fabricación de cocaína.
Un problema que crece en el continente
La lista negra de Estados Unidos incluye a 19 países, además de Bolivia, 11 de ellos latinoamericanos y varios son aliados de la potencia del norte. El documento, difundido ayer, identifica a Afganistán, Bahamas, Brasil, Birmania, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, India, Jamaica, Laos, México, Nigeria, Pakistán, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela. Sólo eximió de sanciones de cooperación a Bolivia, Venezuela y Birmania.
El ex zar antidrogas Ernesto Justiniano señala que el problema boliviano viene incluso desde antes de que Evo Morales llegue a la Presidencia, ya que fue en 2004, durante la gestión de Carlos Mesa, cuando el Gobierno decidió aprobar el cultivo de un cato de coca (1.600 metros cuadrados) por familia en Chapare. Con la llegada de Morales, esta superficie subió a un cato por afiliado al sindicato. Chapare es considerada una zona ilegal de cultivo por la Ley de Sustancias Controladas, 1008.
Para el diputado del MAS Gustavo Torrico, la gestión de Morales ha demostrado, desde la expulsión de la DEA, que el país es autosuficiente en la lucha antidrogas. Acusa al Gobierno de EEUU de haber manejado el narcotráfico en la región para financiar actividades ilegales en otros países, como se reveló en el caso Irán-Contras. También le extraña cómo es posible que los narcotraficantes logren ingresar barcos y aviones cargados de cocaína a EEUU, con todos los controles y radares que posee.
En cifras
– Interdicción. Según datos difundidos el lunes por el Gobierno, en lo que va del año se han incautado de 19 toneladas de cocaína, de las cuales un 40% provenía de Perú. Eso quiere decir que 11,4 toneladas de droga decomisada se produjeron en territorio nacional.
– Laboratorios. En 2009 se han detectado dos megafábricas de clorhidrato de cocaína en Santa Cruz. Ambas estaban en la zona de la Chiquitania, eran autosuficientes y tenían la capacidad de producir 100 kilos de cocaína de alta pureza por día. Funcionaban bajo un sistema colombiano de campamentos y contaban con pistas de aterrizaje para ‘exportar’ la droga.
– Control. Brasil ha derribado varias avionetas con droga que despegaron desde Bolivia. El país no cuenta con radares para controlar su espacio aéreo, lo que facilita la labor de los narcos.
– Erradicación. Es el punto flaco de la lucha antidroga boliviana. Según un informe de Naciones Unidas, durante el último año los cultivos de coca crecieron un 6% y Bolivia alcanzó una superficie sembrada de 30.500 hectáreas. Eso equivale al 18% de la producción de coca mundial.
– Capacidad. La coca boliviana se puede convertir en 113 toneladas de cocaína de alta pureza.
– Incremento. Desde que Morales llegó a la Presidencia, Bolivia tiene un 20% más de coca sembrada y su capacidad en producir cocaína creció en 37 toneladas.