El presidente Morales se ha jactado de sus grandes virtudes como bloqueador de caminos ante su colega ecuatoriano, Rafael Correa, a quien no sabía cómo convencer para que se quede un día más en Cochabamba. “Voy a bloquear el aeropuerto para que no se vaya”, dijo el dirigente cocalero, quien se autocalificó como “un experto en bloquear y cortar caminos”. “Si está queriendo irse estará bloqueado el aeropuerto de Cochabamba y por tanto se queda, por las buenas o por las malas”, dijo en tono de broma el presidente boliviano. No hay duda que el jefazo tiene una excelente carta de presentación, aunque no debería quedarse tan corto al enumerar sus “virtudes”. El bloqueador convertido en presidente ha sido capaz de transformar lo ilegal en legal y el mejor ejemplo de ello es la coca, por la que tanto bloqueó en el Chapare. También podría presumir de sus dotes para aprobar constituciones, derrocar prefectos y combatir a los opositores con planes de magnicidio inventados. Hay tantas cosas que Correa puede aprender, que un día no sería suficiente.
Bajo el penoco – El Día