La primera vez del DT fue “agridulce”. Bolívar no pudo asegurar su cuarta final consecutiva en el año. Más bien estuvo a punto de perder la opción de llegar a la final de la serie Play Off y forzó milagrosamentre un tercer partido en el valle, al empatar 2-2 en el Siles.
• Aquilino Villalba disputa el balón con Diego Terrazas; el paraguayo le dio más fuerza al ataque celeste.
Hasta los 23 minutos de la segunda etapa perdía por 2-0, sorpresivamente. Dos estocadas de Oriente, una por la izquierda y la otra por derecha dejaban fuera a los celestes, lo que se reflejó en el intercambio de insultos de Schiapparelli (capitán por segunda vez) y Abdón Reyes.
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El 2-2 fue un premio para el esfuerzo de Oriente Petrolero, que de la mano de Marco Etcheverry planteó un juego inteligente, donde dos bloques defensivos le pusieron el freno al ímpetu celeste. “El Diablo”, en su estreno como DT en La Paz, mostró aplomo y buena lectura del partido.
En la tarea de contención orientista hay que destacar el esfuerzo de un joven y desconocido Diego Terrazas, que fue el cancerbero de Charles da Silva, a quien anuló. Las proyecciones y el trabajo de Ariel Ribera, fue relevante, premió su tarea con un gol, el primero de Oriente.
Cuando parecía que los celestes arrasarían con su fútbol a sus rivales desde los primeros minutos, esto no sucedió, porque los defensores refineros despejaron cuanta acción se generaba en su área. En el primer tiempo, con los académicos incapaces de batir la valla de Sergio Galarza, quien es un maestro en el arte de perder el tiempo, pasaba el tiempo y los jugadores e hinchas se desesperaban. Leonel Reyes, William Ferreira y Charles da Silva (en dos ocasiones) no estuvieron acertados en la primera etapa, que terminó con los hinchas rechiflando al cuadro local.
El ingreso de Ariel Juárez en el segundo tiempo fue determinante en el resultado. Una falla suya en el lateral derecho, dejó espacio para la corrida de Ribera y originó el primer gol, definida con clase por el joven defensor orientista, a los seis minutos.
Los hinchas celestes no entendían lo que pasaba. La incredulidad dejó paso a la bronca y molestia con el segundo gol refinero, luego de otra desatención defensiva bolivarista. Leonel Reyes perdió el balón en el medio, lo recibió Joselito Vaca, quien observó sólo a Molina, le envió un centro que éste anotó con el arco a su disposición a los 12’.
Parecía que el celeste estaba liquidado. Santiago Escobar, su DT, les decía que aún faltaba mucho y les mandaba mensajes a sus dirigidos. El ingreso de Aquilino Villalba fue salvador, porque aprovechó un centro de Juárez desde la derecha, para anotar el descuento a los 23. Juárez, nuevamente envió otro centro, esta vez a la cabeza de Ferreira, quien se anticipó a Galarza y convirtió el 2-2, salvador para Bolívar.
Los cuatro goles
SORPRESIVO: 51’ Ribera recibe el balón solo por la izquierda, define con calidad por encima del arquero Arias, que intenta achicar su arco.
CONTRAGOLPE: 57’ Vaca recibe el balón por derecha, envía un centro a Molina, que empuja el balón al arco celeste.
DESCUENTO: 68’ Juárez cede un centro de la derecha, Villalba aprovecha un resquicio y empalma su frentazo a la derecha de Sergio Galarza.
SALVACIÓN: 76’ Juárez vuelve a lanzar otro centro, Ferreira se anticipa a Galarza y de cabeza anota el 2-2.
La primera vez del DT fue “agridulce”
El técnico de Bolívar, Santiago Escobar, da instrucciones a sus dirigidos en la segunda parte del encuentro de ayer frente a Oriente Petrolero. A lo largo del partido, el colombiano permaneció al borde del campo de juego.
La Prensa
Santiago Escobar destaca la reacción en el segundo tiempo. El técnico estuvo a punto de arruinarlo cuando mandó a Villalba a la cancha en vez de García. Si se consumaba el cambio, la “Academia” perdía “en mesa”.
Santiago Escobar sudó la gota gorda en su primera vez en La Paz como técnico de Bolívar. Sintió en carne propia la falta de definición de su equipo, en la primera parte; pero también vio la capacidad de reacción —en el segundo tiempo— en el momento más complicado.
De paso, al colombiano los nervios —se supone que es eso y no otra cosa— le jugaron una mala pasada, pues estuvo a punto de meter la pata cuando mandó a la cancha a Aquilino Villalba en vez de Ignacio García.
Si el cambio se hubiera consumado, Bolívar habría perdido los puntos en mesa por infringir las nomas poniendo a cinco extranjeros a la vez, siendo que sólo están permitidos cuatro.
A los 13 minutos del segundo tiempo, después del segundo gol de Oriente, cuando Villalba ya estaba al borde del terreno de juego, alguien le hizo notar al DT del error y éste frenó la variante.
Villalba ingresó a los 20″ en vez de Anderson Gonzaga, y fue el autor —tres minutos después— del gol del descuento.
Lo que pudo haber sido fatal quedó como una anécdota.
“Me tenía que decidir por Anderson Gonzaga o William Ferreira, y por suerte lo pude resolver, saqué al primero. Con Villalba ganamos empuje y gol. Cuando los cambios surten se dice que el técnico hizo una buena lectura del partido”, salió al paso el DT.
Después se refirió al partido. El empate le dejó un sabor “agridulce”. Desde su punto de vista, Bolívar hizo más merecimientos que Oriente para ganar. También él considera que lo debió liquidar en el primer tiempo, dadas la opciones de gol de las que dispuso.
“Queríamos la victoria. Si hablamos únicamente del resultados, me quedo con ese sabor agridulce. Del trámite me llevo anotadas en la libreta seis o siete opciones de gol, contra uno dos remates de Oriente. El rival vino a jugar de otra manera y les dije a mis jugadores que no podíamos entrar a su ritmo. En el primer tiempo nos faltó el gol de la tranquilidad”, sostuvo Escobar.
Le otorgó un gran valor a la capacidad de reacción que tuvieron sus dirigidos cuando el equipo estuvo en desventaja dos goles abajo; según él, les envió mensajes a sus jugadores para que no se quedaran y más bien trataran de revertir el marcador.
“Cuando estuvimos con dos goles en contra los vi mirando el piso, me acerqué a la cancha para decirles que faltaban 25 minutos, que podíamos hacer más. Ellos respondieron, por tanto hay que destacar la casta y el amor propio que demostraron”.
Nadie le saca de la cabeza que el partido de ayer debió teminar con una victoria “académica” que hubiera ahorrado un tercer partido de definición en cancha neutral.
“En el acápite de los merecimientos hicimos más, pero el fútbol es con goles, es ser eficaz. Fuimos al frente hasta el último y no claudicamos nunca, sobre el final llegamos hasta a las barbas del arquero, pero no pudimos marcar el gol para sentenciar el partido”.
La boca suelta del nuevo capitán
La decisión de nombrar a un nuevo capitán pasa exclusivamente por el cuerpo técnico. Santiago Escobar decidió darle el cintillo al argentino Alejandro Schiapparelli en desmedro de Leonel Reyes.
Eso ya ocurrió en el partido en Santa Cruz ante Oriente, y parecía que sólo era por la ausencia de Reyes; sin embargo, ayer se repitió a pesar de que Leonel volvió a la titularidad.
También llamó la atención que no se tomara en cuenta a Carlos Arias, el segundo capitán en la “era Quinteros”.
En todo caso, Schiapparelli dio muestras de no estar preparado para llevar el cintillo. Ayer se excedió al reclamarle a Abdón Reyes por un error y ambos protagonizaron un notorio incidente en la cancha.
Abdón no alcanzó el balón cuando Schiapparelli se lo pasó. El zaguero le reclamó por no haber hecho el esfuerzo para llegar a él.
Según Reyes, le dijo “flojo de mierda”, lo que le irritó y por eso le respondió.
Al final del partido ambos admitieron que fue consecuencia de la “calentura” y evitaron entrar en mayores detalles.
“Fue una pelota corta que me tira, me anticiparon y me echó en cara la situación, me gritó delante de todos y le respondí. De mi parte no creo que haya más problema, igual lo voy a escuhar si tocamos el tema otra vez”, dijo Reyes.
Schiapparelli reconoció que hubo un cruce de palabras, pero aseguró que todo eso se queda en la cancha. “Si hay algo que arreglar, lo haremos entre nosotros, es calentura del momento, cuando uno está con las pulsaciones a mil se enoja, unos somos más temperamentales que otros”.
El técnico Santiago Escobar dijo que no vio lo ocurrido porque su atención estaba en otra jugada, aunque le contaron. “Voy a hablar con el grupo para que esto no se repita”, anotó.
Las frases
Desde que llegué me han tratado con mucho respeto. Este cuerpo técnico quería regalarle un triunfo a la afición. No se pudo. Pero mostró la imagen de un equipo que arriesga, que busca el arco rival, que no se resigna a estar abajo en el marcador y que juega con la pelota a ras del piso”
Santiago Escobar / DT de Bolívar
Gracias a Dios pudimos empatar un partido que lo estábamos perdiendo por errores nuestros. Nos relajamos y ellos aprovecharon la situación. Por suerte alcanzó el tiempo para empatar y forzar a un tercer encuentro”
Aquilino Villalba / Delantero de Bolívar
Sucedió lo mismo, los perdonamos en Santa Cruz y los perdonamos aquí. Sacamos adelante un partido cuando estábamos regalados. En la primera parte el desgaste lo hicimos nosotros. Luego ellos llegaron muy poco, pero supieron definir”
Carlos Arias / Arquero de Bolívar