Importación: La estatal petrolera proyecta la importación de gas licuado de petróleo, gasolina especial y diésel para garantizar el abastecimiento interno, dos analistas aseguran que existen problemas de producción por la declinación de los campos y la reducción de la demanda de gas natural en Brasil y Argentina.
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La Prensa
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En 2010, el país requerirá 2.889 millones de bolivianos (408,6 millones de dólares) para la subvención del consumo de diésel, gasolina especial y gas licuado de petróleo (GLP) que importa a precios internacionales y los vende en un costo más bajo en el mercado interno.
Así lo revela un documento de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) al que accedió La Prensa y en el que se hacen las proyecciones mensuales del presupuesto y los volúmenes que se requerirán para comprar combustibles y comercializarlos en el mercado interno.
Bolivia debe recurrir a las compras en el exterior debido a problemas de producción derivadas de la falta de inversiones, la declinación de campos antiguos y la reducción de la demanda de gas natural de Brasil que afectó la extracción de líquidos.
Según las cifras de YPFB, en 2010, el Gobierno requerirá 12.663,7 millones de bolivianos para adquirir gasolina especial, gasolina premium, diésel oil, querosén, gas oil y GLP para cubrir la demanda interna.
En un resumen de gastos, Yacimientos previsiona que del costo total sólo podrá recuperar 10.260 millones de bolivianos, la diferencia de 2.889 millones de bolivianos corresponde a la subvención (ver infografía). Esta diferencia surge del precio de la gasolina especial que se importará a 5,80 bolivianos el litro pero que en el mercado interno se venderá a 3,39 bolivianos, la diferencia (2,41 bolivianos) la asume el Estado.
El litro de diésel comprado fuera del país cuesta 7,76 bolivianos, pero dentro rebaja a 5,27 bolivianos, con un saldo de 2,49 bolivianos. El GLP importado tiene un costo de 4,01 bolivianos el kilo, pero rebaja a 1,60 bolivianos al venderlo en el país.
En estos tres casos el Estado asume las diferencias debido a que desde 2007 rige un precio fijo para los combustibles, para que los pasajes del transporte no se eleven y tampoco el GLP para los consumidores.
Además existe un subsidio al gas oil y al GLP comprado de las plantas envasadoras de Chaco y Andina, 1,98 bolivianos por litro y 2,37 bolivianos el kilo, respectivamente.
El 4 de enero de 2009, La Prensa informó, basada en un informe de la Vicepresidencia del Estado titulado PGN 2009 “Principales gastos incorporados”, que el Gobierno previsionó para la subvención de los combustibles 3.600 millones de bolivianos (509 millones de dólares).
Este cálculo se hizo con un precio del barril de petróleo de 73,50 dólares, sin embargo, para el presupuesto de 2010, el Gobierno estimó el precio en 61,50 dólares, es decir, 16,3 por ciento menos.
El costo del subsidio se reduce en 19,8 por ciento entre 2009 y 2010, pero si se resta la disminución en el precio del barril de petróleo del 16,3 por ciento, la rebaja real es de 3,5 por ciento.
El analista en hidrocarburos Hugo del Granado señaló que entre 2006 y 2009 la subvención a los combustibles llegó a 1.389 millones de dólares, pero 2008 fue la gestión con el presupuesto más elevado, de 555 millones de dólares, debido al alto precio del petróleo (que superó los 140 dólares por barril, que hoy bordea los 70 dólares).
Ayer, este medio informó que YPFB presupuestó 103 millones de dólares para la importación del 16,6 por ciento de la demanda total de GLP, es decir, 48,6 millones de kilos de 292 millones; y el 13,9 por ciento de gasolina especial, 134 millones de litros de un total de 961 millones. La estatal petrolera también prevé importar diésel oil, 788 millones de litros de 1.439 millones demandados.
Del Granado y el ex secretario de Energía Carlos Alberto López coincidieron en el análisis de que la baja en la producción de líquidos se debe a la reducción en las exportaciones de gas natural a Brasil y Argentina.
En el primer caso las ventas disminuyeron de 31 millones de metros cúbicos día (Mmcd) a 21 Mmcd en promedio; en el segundo, de un máximo de 7 Mmcd a 1,9 Mmcd.
López señaló que esta reducción afecta a la obtención de líquidos porque el 93,6 por ciento de los combustibles se extrae de pozos gasíferos.
Además observó la declinación de la extracción de petróleo porque los pozos que aún están en operación son antiguos.
Mientras, la producción de campos como Margarita, Sábalo y San Alberto pasó entre 2002 y 2007 de 3.727 barriles por día a 28.018 en 2008; la de los campos en declinación, algunos descubiertos en la década de 1960, se contrajo de 28.986 barriles diarios en 2002 a 11.642 en junio de 2009.
Los dos analistas aseguraron que, sin inversiones en exploración y explotación de nuevos campos, aún se afrontarán problemas en el abastecimiento de combustibles y se deberá recurrir a las importaciones.
Coca reconoce la previsión
El ministro de Hidrocarburos, Óscar Coca, reconoció que existe un presupuesto para la importación, aunque subrayó que no es para la compra de gas licuado de petróleo (GLP) o gasolina, sino de insumos. “Es eso, prever un dinero para efectos que pudiesen venir más adelante, recursos que no necesariamente se deben gastar”.
En mayo de este año, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) recurrió a la compra de 40.000 toneladas de gas licuado de petróleo internadas de la planta Refinor, de la compañía Energía Argentina S.A. (Enarsa) .
Si bien el Gobierno negó que se haya tratado de una importación, Coca reconoció ayer que el país debe pagar una tarifa por el transporte y el proceso en la planta de separación.
Señaló que los problemas de obtención de líquidos este año se deben precisamente a la baja inversión de las empresas petroleras entre las gestiones 2002 y 2005.
Para dar una solución al problema, el Plan Quinquenal de Inversiones de YPFB proyecta el incremento de la producción con la construcción de plantas separadoras de líquidos y otros proyectos.
En su plan, Yacimientos también prevé que en los próximos seis años el Gobierno gastará 2.584 millones de dólares en la importación de gasolina, GLP y diésel. Hasta 2012 se requerirán para la compra de gasolina 40,4 millones de dólares, y de GLP, 53,5 millones.
Gobierno admite que existe un presupuesto para importar insumos.
YPFB importará “insumos” para generar líquidos
La Razón
Combustibles. Con la premisa de cumplir con el mercado interno, el Gobierno prevé importar “insumos para la elaboración de combustibles líquidos” sólo si es necesario, afirmó el ministro de Hidrocarburos y Energía, Óscar Coca.
Dijo que para el próximo año, con las inversiones comprometidas, se prevé el incremento de la producción de gas natural y, por ende, de gasolina natural y gas licuado de petróleo (GLP). También se liberarán volúmenes adicionales de gasolina y GLP con la ampliación de las redes de gas domiciliario y la conversión de los motorizados a Gas Natural Vehicular (GNV).
La estatal YPFB presupuestó para el próximo año $us 103 millones para la compra externa de combustibles líquidos.
Coca aclaró que se trata sólo de una previsión, por si se presentan dificultades en el abastecimiento. “Hay que tener previsto el presupuesto, hay que estar con el dinero disponible, (pero) eso no significa que se va a gastar, es para prevenir efectos que podrían venir más adelante”.