Elevación: La omisión y defraudación aduanera de impuestos subió en un año en 129 por ciento; no obstante, el contrabando descendió en 29 por ciento.
Desaguadero: la frontera entre Perú y Bolivia es uno de los sitios utilizados para el transporte ilegal de mercadería
La Prensa
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La Aduana Nacional de Bolivia (ANB) informó que en este año el valor de la mercadería de contrabando incautada más el monto tributario y la multa por omisión de pago y defraudación de impuestos aduaneros llegaron a 135.334.178 bolivianos, recursos que dejó de percibir el Estado boliviano por estos delitos.
Esta cifra, sin embargo, representa un 3,2 por ciento menos del monto reportado en la gestión pasada, de 139,8 millones de bolivianos.
El analista en comercio exterior Julio Alvarado explicó que este resultado informado por la ANB tiene un doble efecto: primero, esos ingresos no llegan al Tesoro General de la Nación vía impuestos, por lo tanto, es un daño al Estado; y segundo, la industria nacional debe enfrentar una competencia desleal en costos porque paga altos impuestos que encarecen el producto, mientras que el contrabando resulta barato.
Este año, la omisión y defraudación de impuestos se duplicó con relación al mismo periodo de la gestión pasada, 129 por ciento, de 23,1 millones de bolivianos a 52,6 millones.
Sin embargo, el contrabando bajó en 29 por ciento con respecto al mismo periodo de 2008, de 116,6 millones de bolivianos (16,5 millones de dólares) a 82,7 millones de bolivianos (11,7 millones de dólares).
Estos delitos están tipificados en el Código Tributario y la Ley de Aduanas. La omisión se refiere a la acción de evitar el pago del impuesto al comercio de mercancías.
La defraudación es el resultado de la entrega de información falsa sobre un producto para pagar un arancel más bajo, por ejemplo: la cantidad que se transporta, la calidad del producto, valor o peso. De esta forma, el administrador aduanero hace un cálculo menor del costo del tributo.
Y el contrabando se refiere al ingreso o salida de mercancías del territorio nacional sin el control aduanero, evitando de esta forma el registro y pago de impuestos en frontera.
El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, señaló que hay dos indicadores que no demuestran esta baja en el contrabando: el hecho de que las importaciones hayan disminuido, que también se reflejaría en una mayor recaudación tributaria, y que no se haya conocido de personas en la cárcel por la comisión del delito.
Para Alvarado, el hecho de que las omisiones y defraudaciones crezcan tanto sólo muestra que la estructura de la Aduana “se ha ido debilitando” porque este delito se comete dentro de su administración, mediante el control que realizan sus agentes aduaneros para que ninguna mercancía pase sin el pago del impuesto.
Dos expertos critican los datos de la Aduana Nacional de Bolivia.
Decreto 29836 baja recaudación
En la gestión 2009, la Aduana Nacional de Bolivia (ANB) tuvo una disminución en 15,7 por ciento en la recaudación por la importación de mercancías con relación al resultado del año 2008, esto significa 1.011 millones de bolivianos menos.
De acuerdo con la información de la institución aduanera, este resultado se debe a la reducción de las nacionalizaciones de los productos que hacen el pago del Impuesto al Consumo Específico (ICE), especialmente en la importación de autos para transformarlos en zonas francas del occidente.
El 4 de diciembre de 2008, el Gobierno emitió el Decreto 29836 que prohíbe el ingreso de autos usados con una antigüedad mayor a cinco años. Esto significó en los primeros meses una disminución del negocio en el rubro, que generó un conflicto social con los importadores y los trabajadores de talleres de conversión.