Inician plan para contactar a los atrapados en mina de Chile

mineros Rescatistas iniciaron el domingo perforaciones en la mina chilena San José en un intento de contactar y suministrar enseres a los 33 trabajadores atrapados por más de tres días, luego de que fracasara el primer intento por llegar hasta ellos.

Equipos para cavar trabajaban en el yacimiento de oro y cobre, a unos 800 kilómetros al norte de Santiago, luego de que un derrumbe el sábado bloqueara el ducto de ventilación usado para descender hasta la zona donde se espera se encuentren los mineros.

El presidente Sebastián Piñera, en su reunión de la víspera con representantes de los familiares, se comprometió a buscar un castigo para los culpables del desastre.



"Me comprometí a hacer todas las investigaciones necesarias para establecer las responsabilidades y condenar a los que tengan esas responsabilidades", dijo en una breve alocución en el palacio de Gobierno.

Trabajadores y dirigentes sindicales han denunciado que la mina tenía un historial de accidentes y no contaba con todas las condiciones de seguridad para este tipo de instalación.

En tanto, en la desértica región de Atacama, donde se ubica la mina, los familiares aplaudieron la llegada y puesta en marcha de maquinarias para las nuevas faenas, luego de la decepción que sufrieron el día anterior, cuando se suspendieron las labores.

"Estamos optimistas, sé que parece difícil pero no podemos perder esperanzas", dijo Pedro Contreras, tío de uno de los mineros atrapados.

Sin embargo, el ministro de Minería, Laurence Golborne, explicó que las perforaciones podrían tardar días debido a que por razones de seguridad se tuvieron que buscar nuevos puntos desde la superficie para comenzar los trabajos.

"La mina internamente hoy día continúa crujiendo (…) buscando un asentamiento, por lo tanto las personas de seguridad han recomendado fuertemente que no se ingrese a la mina, lo que nos limita las labores de rescate", acotó.

Las autoridades aún no han podido determinar si los operarios, que estarían unos 300 metros más abajo en la mina subterránea, habrían logrado llegar al refugio equipado con agua, alimentos y frazadas.

El sondaje consiste en realizar en un ducto pequeño hasta la profundidad estimada del albergue, por el que podría enviarse comunicación y dotarse de enseres mientras se consigue avanzar en un nuevo plan de salvamento.

Aunque las autoridades se han mostrado confiadas, existen dudas sobre la presencia de oxígeno al interior del yacimiento, considerando que ya pasaron tres días desde el accidente.

Reuters