Para analistas, crisis del MAS amenaza gestión de Morales

Fisuras: Las divisiones podrían dejar “exhausto” al MAS para los comicios del 2014 porque los masistas cambiaron la lucha por sus ideales de copar espacios de poder.

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Llorenti y Torrico: el ex viceministro ve “paracaidistas” en el MAS



La Prensa

Apenas a seis meses de iniciado el segundo Gobierno del presidente Evo Morales, las frecuentes pugnas y acusaciones en diversos niveles del MAS exponen una crisis que puede agravarse en los siguientes cuatro años y que podría dejar al oficialismo malparado frente a los comicios del 2014, advierten varios analistas.

La anterior semana, el Gobierno se vio complicado por acusaciones entre el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, y su ex viceministro Gonzalo Torrico debido a la contratación del ciudadano alemán Dirk Schmidt para cumplir tareas referidas a la seguridad interna del país.

Torrico, en declaración a El Deber, admitió que existe una pugna interna entre “genuinos” representantes y luchadores del MAS y los “paracaidistas” que llegaron a ese partido después del 2002.

Carlos Cordero, Marcelo Varnoux y Jorge Lazarte coincidieron en decir que este tipo de disputas internas forma parte de la actividad política, sobre todo cuando un partido se encuentra en función de gobierno.

Sin embargo, los analistas también creen que no son usuales ni sanos los frecuentes “ajustes de cuentas” entre miembros del oficialismo, no sólo a nivel de dirigentes, sino de legisladores e incluso dentro del propio gabinete.

La crisis del MAS también se refleja en los movimientos sociales, en los que se replican disputas, acusaciones y expulsiones, tal como sucedió con el senador Fidel Surco y sus allegados, quienes fueron expulsados de toda representación sindical y regional en Caranavi.

El analista Cordero anticipa que los roces internos entre masistas los dejarán “exhaustos y divididos hasta el año 2014”.

Cordero cree que esta crisis empezó cuando el MAS perdió el control de los municipios de La Paz, Oruro y Potosí, luego peleando con sus ex aliados del MSM, después hubo enfrentamientos internos en los movimientos sociales y, finalmente, peleas de tipo personal entre autoridades y dirigentes masistas.

Para Marcelo Varnoux, la crisis interna se genera por grupos que quieren ocupar espacios de poder, la administración pública y sus recursos, ambiciones que han hecho “incontrolables” los conflictos internos, dejando sin atención a la gestión pública.

A su vez, Jorge Lazarte atribuyó la crisis a que los masistas ya no responden a ideales, sino a intereses personales y de ascenso social, que dio lugar a la existencia de un “desquiciamiento” interno, ya que las disputas internas se las resuelve por la lógica del “todo vale”, incluso fabulaciones, intrigas y deslealtades.

“Es la patología del poder, se revelan las debilidades de la condición humana, no sólo en el gobierno, sino desde las bases a niveles intermedios del MAS”.