Polémica distinción

No solo que el gobierno hace poco y nada para encontrar los restos del líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz sino que infiere una gratuita afrenta a quien dice admirar. No se sabe si es una muestra de humor negro o alguna ocurrencia disparatada surgida de la mente afiebrada de algún desvelado funcionario.

imageFamiliares de los desaparecidos y activistas de derechos humanos en una de las recurrentes protestas en puertas del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas.

Dar al Ejército una condecoración por el bicentenario y reconociendo su acatamiento a las normas democráticas es muy justo, pero si está distinción lleva el nombre de Marcelo Quiroga, la cosa cambia y se vuelve grotesca. Es comprensible que el gobierno quiera compensar su acelerada pérdida de base social con el respaldo de las Fuerzas Armadas pero es claro que en este su empeño está traspasando los límites de la ética al proceder sin el menor respeto a la familia del malogrado líder socialista.



Marcelo Quiroga debe estarse revolviendo en su tumba, allá donde se encuentre. Las Fuerzas Armadas no pueden eludir la responsabilidad en su muerte como tampoco se puede desconocer que no han mostrado mucho interés en cooperar para encontrar sus restos. Sucede sin embargo que para su Capitán General es más importante que se proclamen “socialistas” pero no ayuden a encontrar los restos de quien fue el más nítido y respetado exponente de esta ideología.

Difícil que se las crean

Las conferencias de Ministros de Defensa de las Américas como suele ocurrir con este tipo de encuentros, muy pocas veces tienen efectos prácticos. En los últimos años se han limitado a señalar el respeto a la democracia y a los derechos humanos y así remarcar la necesidad de la plena subordinación de las instituciones castrenses a las autoridades civiles legalmente constituidas.

imageFormalmente la IX Conferencia que se inicia el lunes en Santa Cruz, tendrá por temas la cooperación contra desastres naturales y el rol de las Fuerzas Armadas en el desarrollo. Sin embargo el aspecto político, como siempre, si bien será menos visible en realidad será importante.

En esa oportunidad, el gobierno de Bolivia apoyado por el de Venezuela intentará vender su “charque” y promocionar su tesis acerca de unas Fuerzas Armadas “revolucionarias, anticapitalistas y antimperialistas”. La ponencia ha sido diseñada por Juan Ramón Quintana y da la casualidad que la organizadora del encuentro es su esposa, Loreta Tellería quien hasta ahora no ha encontrado mucho lobby para promocionar una posición que resulta muy indigesta para la gran mayoría de las instituciones armadas del continente.

Una de psiquiatras

Parece que el ministro Sacha Llorenti está probando suerte como psiquiatra y ha realizado un primer diagnóstico indicando que el gobernador tarijeño tiene “delirio de persecución” porque denunció la conspiración existente para quitarlo de en medio. Ya que tiene esta vocación sería muy interesante saber cual es su diagnóstico respecto de aquellas personas que de manera recurrente afirman que son víctimas de atentados que nunca llegan a concretarse e indican que hasta se los quiere envenenar.