¿Puede reducirse la inflación?

Carlos Roca Ávila

inflación Podemos afirmar que es posible reducir la inflación, requiriéndose para ello que el Gobierno central, acepte formalmente que la misma es real y que estamos en un proceso inflacionario y no trate de negar lo evidente o busque encontrar culpables fuera de nuestras fronteras. Tomada esa determinación, corresponde entonces identificar las causas para que los productos del agro estén elevándose. Sin pretender identificarlas todas, podemos señalar a continuación las más importantes.

Una de las causas del alza de los precios, es la disminución de las áreas bajo cultivo y un motivo para ello, es la inseguridad jurídica del derecho propietario que tiene dos connotaciones: Por un lado hasta ahora el INRA no concluye con los procesos de saneamiento de las tierras, particularmente de los medianos y grandes propietarios, ligado ello a una desmotivación de los productores, por las constantes amenazas de que sus tierras les serán revertidas. Por otro que los créditos no llegan a los productores, por el hecho que las entidades crediticias exigen como garantía bienes urbanos que no todos los productores disponen. Ligado ello está el hecho que gran parte de las propiedades no tienen títulos porque el INRA no las ha saneado y por otro que aun teniendo los títulos, de acuerdo a la ley agraria cada dos años el INRA puede revisar el cumplimiento de la Función Económica y Social (FES) y si a su criterio no se la está cumpliendo puede revertirse el derecho propietario. Cabe en este sentido por un lado reforzar al INRA para que concluya con el proceso de saneamiento y por otro eliminar de la ley agraria el artículo que establece la revisión cada dos años del cumplimiento de la FES, como amenaza de reversión de las tierras. Lo racional es que concluido el proceso de saneamiento y demostrada la FES, si un productor posteriormente decide disminuir su área cultivada o su cantidad de ganado, sea por razones económicas coyunturales o por tomar la decisión de dar descanso a sus tierras, ello no debería ser causal para perder su derecho propietario.



Una segunda causal para el incremento de los precios es la disminución de los volúmenes cosechados de los diferentes productos, relacionados con la ausencia o reducción de las lluvias. Prácticamente más del 90 % de la producción agrícola de nuestro departamento depende del agua de lluvia, siendo obvio que la solución que es de mediano plazo, es incorporar el riego a la generalidad de los cultivos. Actualmente existe un plan departamental de riego, cuya ejecución debe ser apoyada por los tres niveles de Gobierno, sin embargo ello no es suficiente puesto que el mencionado plan sólo está dirigido a suministrar riego a los pequeños productores. Es indispensable por ello tomar medidas para que los medianos y grandes productores no contemplados en el Plan Departamental de riego accedan al mismo, debiendo el Gobierno central crear una línea crediticia, para que estos productores puedan ejecutar sus inversiones en perforación de pozos e instalación de equipos. Ligado a ello debería reducirse o eliminarse los aranceles para la importación de los equipos de riego.

Una tercera causal y que la estamos viviendo con el alza del precio del azúcar, está relacionada con el contrabando, el mismo que no está siendo debidamente controlado por la Aduana nacional y en segundo lugar con el acaparamiento y ocultamiento de los comercializadores tanto grandes como pequeños. Al respecto, los ingenios azucareros con seguridad tienen registro de los grandes comercializadores a quienes han vendido su producción y es en base a ese registro que los Gobiernos Municipales pueden llegar a los depósitos para verificar si existe azúcar acaparada y proceder a requisarla y comercializarla.

Una cuarta causal, es la referida a las políticas gubernamentales, que claramente desincentivan la producción, al prohibir la exportación de los productos agropecuarios. En la generalidad de los países del mundo las exportaciones son el motor de la producción agropecuaria y en muchos casos el valor de la producción exportada es el que permite producir para el consumo local. En tal sentido deben eliminarse las prohibiciones a las exportaciones de productos agropecuarios, requiriendo de los productores únicamente que garanticen que las mismas sean realizadas una vez satisfecha de demanda interna del País.

El Día – Santa Cruz