Aníbal Zapattini | Secretario general del Movimiento de Dignidad Republicana del Partido Colorado: «Paraguay dio ejemplo con el refugio a Cossío»


Este arquitecto, identificado con los colores del partido político más tradicional del vecino país, sostiene que hay que combatir el ‘socialismo del siglo XXI’ para impedir la instalación de dictaduras en el continente.

imageEntrevistado. Zapattini teme que en Bolivia se repita lo ocurrido con Cossío

Con el típico acento de su país, firme en sus ideas y convencido de su causa, Zapattini se pronunció sobre el caso Cossío en el encuentro de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA) que se desarrolló en Santa Cruz.



– ¿Cómo se percibe el tema Cossío en su país?

– Hay dos ópticas: la de los partidos minoritarios socialistas que apoyan el régimen de Evo y Hugo Chávez, que están en contra del refugio a Mario (Cossío), pero están los partidos tradicionales, como el Partido Colorado, el Liberal y el Patria Querida, que son los que en verdad representan al pueblo paraguayo, que están en total acuerdo con el asilo político a Cossío, porque estamos en contra de que se vuelva a instaurar el totalitarismo en Latinoamérica.

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– ¿Y la percepción del pueblo paraguayo?

– Es muy a favor de Mario Cossío. Tal es así que todos los partidos, los gobernadores de todos los departamentos y prácticamente el Congreso, (senadores y diputados) dieron apoyo casi total y han presionado para que a Cossío se le otorgue el carácter de refugiado político.

– ¿Qué papel jugó la afinidad política en el otorgamiento del refugio al tarijeño?

– Sí tuvo mucho que ver. No es extraño para nosotros que los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, tengan una posición definida con respecto a lo que ocurre en Bolivia y también hay una buena relación entre sus autoridades y los gobernadores paraguayos. Los  partidos mayoritarios hemos luchado para que se otorgue el refugio a Cossío y es como un mensaje para seguir evitando la persecución de los que creemos en la democracia y en la libertad de expresión. Fue tanta la presión que el Gobierno no tuvo más que escuchar lo que pedíamos. Pensamos que Paraguay fue un ejemplo al dar este refugio a un perseguido injustamente por cuestiones políticas.

– ¿Jugó a favor de la solicitud de Cossío la presunta injerencia de las autoridades bolivianas en Paraguay?

– Creo que el Gobierno boliviano está en su derecho de presionar o tratar de explicar que es un perseguido no político. Los democráticos aceptamos eso, que vayan y expongan sus argumentos. Los gobiernos totalitarios no aceptan eso. Ahí es donde nos encuentran porque nosotros sí permitimos que la gente se exprese con libertad.

– ¿Hay afinidad entre el Partido Colorado y los partidos de oposición de Bolivia?

– Claro que sí hay afinidad. Tenemos muchos amigos en Bolivia y Santa Cruz, como el gobernador (Rubén) Costas, Óscar Ortiz, Carlos Pablo Klinsky… respetamos la lucha que hace acá la oposición.

– El Gobierno de Bolivia atribuye a un accionar de la derecha el refugio a Cossío…

– Evidentemente nosotros nos manejamos dentro de una corriente de centro derecha. Es importante estar en sintonía ideológica y una afinidad política que nos agrupa. Así como la gente de la izquierda y los socialistas del siglo XXI se protegen, se apañan y tratan de exportar su ideología, nosotros creemos que también tenemos el derecho de trasmitir nuestra manera de pensar y convencer  a la gente de que nuestra ideología política es de una verdadera democracia.

– ¿Primó entonces bastante el aspecto político en el caso?

– No… fueron importantes las consideraciones jurídico-legales, pero es importante también el hecho de que Mario Cossío, con su ideología y su pensamiento, sea un aliado nuestro. Eso no lo podemos negar y lo decimos con orgullo. Así como los socialistas e izquierdistas se defienden entre ellos, bueno, así nosotros vamos a defender a los que piensan igual que nosotros, lógicamente que con mayor prudencia porque tampoco queremos defender a corruptos, narcotraficantes ni a ladrones.

– Parece ser que el principio de la simpatía por el caso de Cossío pasa por la ley que permitió su destitución…

– Eso es un retroceso, porque da los instrumentos para acusar impunemente y sobre todo para no defenderse. Lamentablemente (el Gobierno boliviano) ha encontrado un mecanismo para destruir la oposición, para implantar ideas totalitarias y un mecanismo de persecución. Si Mario hubiera pensado que tenía los derechos y era juzgado responsable e imparcialmente, él se habría quedado.

– ¿Qué le dice que las autoridades bolivianas suspendidas sean de oposición?

– De eso se trata. Así como viene la mano no se va a salvar nadie… y contra eso estamos luchando: las persecuciones arbitrarias basadas en actos, entre comillas, de corrupción, o buscándole la quinta pata al gato, con el único deseo de quitarse de encima a un adversario político. No queremos que se reproduzca este tipo de situaciones.

Freddy Lacio Fernández, El Deber