Humberto Vacaflor Ganam
Una información que fue transformada en tabú por los perversos medios de comunicación fue la que nos vino a revelar que el sistema de cupos del MNR había resucitado.
La escasez de azúcar se produjo como consecuencia de un pésimo manejo de las existencias por parte del Gobierno, según dice mi amigo Alberto Bonadona en un artículo escrito con estilo y elegancia.
El Gobierno autorizó exportaciones extras sin percatarse de que estaba dejando sin azúcar al mercado interno.
Pero hay algo más: El Gobierno autorizó la exportación de caña de azúcar de Bermejo al ingenio argentino de El Tabacal, por cuarto año consecutivo sin percatarse de que estaba descuidando el consumo interno.
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Más pudieron las influencias de políticos oficialistas del chaco tarijeño. La caña fue enviada a la Argentina para que allí se la convierta en azúcar, casi como una maquila.
En el momento de los números, los productores bolivianos llegaron a la conclusión de que más les convenía dejar el azúcar en Argentina. Total, la exportación había sido autorizada por el Gobierno.
Lo cierto es que faltó azúcar. Ahora se está cubriendo el déficit gracias a apuradas importaciones hechas incluso por avión desde Colombia.
Y los importadores, siempre listos, se ofrecen para traer más, siempre que se les libere del pago de aranceles. Total ¿a quién le importa proteger la industria nacional?
En medio de la escasez de azúcar, la noticia que pasó inadvertida fue la que reveló que algunos medios de comunicación fueron favorecidos por este nuevo sistema de cupos, igualito que en el MNR.
Parece que los medios que ayudaron a crucificar a Antonia Rodríguez, por encargo de una de las corrientes que dividen al Gobierno, recibieron más quintales.
Los Tiempos – Cochabamba