Después de los desastres de la semana pasada urge que las autoridades den respuesta estructural a los problemas de acceso a tierra y vivienda en La Paz. En este sentido dialogué con el Concejal Omar Rocha y el consultor, Marcelo Renjel, sobre las alternativas de solución y coincidimos que hay varias, pero nos concentramos en una. Es públicamente conocida la crisis habitacional que padece nuestra ciudad. El acceso a la tierra o a la vivienda se ha convertido prácticamente en una quimera. Barrios que crecen como hongos, loteadores que juegan con la esperanza de la gente y desgracias que acechan a un territorio de por si complejo obliga a que agarremos el toro por las astas.
En este sentido proponemos constituir un Banco de Tierras Municipal (BTM) que será creado para la compra y urbanización de terrenos que serían puestos a disposición, primero de los damnificados, pero también de otros que tengan interés en habitar suelo seguro, pero además con el equipamiento que debería contar todo barrio. Esta iniciativa, permitiría el acceso a suelo seguro, pero también a vivienda en condiciones adecuadas si se lo combina con el programa de subsidio a la vivienda del gobierno y cuya lentitud y corrupción es lamentable. EL BTM tendrá tierras para garantizar a los vecinos la posesión de un terreno y revertir la situación caótica de usurpaciones. Actualmente no hay tierras, hay que salir a comprar. El proyecto tiene que ver con expropiar una importante cantidad de tierras o comprarlas. Se tienen tierras cedidas a organizaciones deportivas y religiosas en las que nunca se concretó la obra, por lo que habrá que recobrarlas.
El BTM tendrá que diseñar programas que resulten atractivos a la gente como para que decidan mudarse, gradualmente, de zonas de riesgo, a áreas seguras que, si bien pueden estar alejadas de la ciudad, contarían con todas las condiciones (servicios y áreas comunes-parques y lugares de recreación). Serán funciones del BTM: a) Efectuar y mantener actualizado el relevamiento y catastro de los terrenos fiscales pertenecientes al dominio municipal, determinar el estado de ocupación de los mismos y tomar medidas para su custodia efectiva. b) Incorporar y registrar todas las tierras que sean transferidas al Municipio. c) Identificar tierras aptas para el desarrollo de programas y planes de: infraestructura, equipamiento comunitario, vivienda y reservas (naturales y culturales), de acuerdo a los requerimientos emanados de los diversos entes o áreas municipales, proponiendo su adquisición, venta, cesión, permuta o expropiación.
Los recursos del Banco de Tierras se integrarían con las partidas presupuestarias que le sean asignadas; los bienes y recursos que se le transfieran; los subsidios, subvenciones, legados y donaciones; la asignación de fondos, por cualquier titulo, que provenga de instituciones públicas o privadas, departamentales, nacionales, extranjeras o internacionales, destinadas a financiar programas específicos, que se encuentren comprendidos dentro de las funciones del BTM.
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La tierra está concentrada en pocas manos por lo que el GM debería determinar una sobretasa general inmobiliaria a aquellos propietarios con más de dos mil metros cuadrados acumulados y ese fondo sería destinado exclusivamente al desarrollo habitacional de la ciudad. En fin esta es una idea que deberíamos analizar, recuperando experiencias internacionales que funcionan y dan respuestas efectivas.
*Ciudadano de la Republica de Bolivia – columnistas.net