Sectores marcan distancia del Gobierno de Evo y piden ajustes; Ejecutivo considera innecesario un “pacto”


Del 28 al 30 de marzo se realizará una cumbre del Pacto de Unidad.

Respaldo. Aunque hay organizaciones sociales que piden reconducir el proceso de cambio, también hay sectores que respaldan plenamente al Gobierno de Morales.

Nancy Vacaflor / Página Siete



Sectores marcan distancia del Gobierno y piden más ajustes

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Al menos cinco organizaciones sociales que respaldaron al Gobierno del presidente Evo Morales en momentos críticos, como las protestas de la “media luna” en 2008 y la arremetida opositora, ahora comenzaron a tomar distancia y plantean una reconducción del proceso de cambio.

Entre los factores de distanciamiento se destacan la aprobación inconsulta de leyes que vulneran los derechos de algunos sectores, el gasolinazo y sus efectos económicos, como la escalada inflacionaria.

image

Entre los sectores que marcaron distancia se encuentran la Conamaq, Fejuve de El Alto, “colonizadores”, COR El Alto y la Central Obrera Boliviana.

Aunque estas organizaciones reconocen que no es positivo un alejamiento, otros sectores del Pacto de la Unidad han pedido un diálogo con el Gobierno y como resultado un “pacto” para reconducir el proceso de cambio y retomar la consolidación del Estado plurinacional.

“Le pedimos al Presidente que se acerque mucho más a las organizaciones, creo que cada vez más se está alejando de éstas”, afirmó el representante del Consejo Nacional y Markas del Qollasuyo, Rafael Quispe.

La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia considera que no es estratégico que algunas organizaciones “se alejen del Gobierno”, en cambio, llamó al diálogo a todos los sectores y coincidió con el Conamaq para hacer un “pacto” en torno a los diferentes temas estratégicos del país, según dijo el secretario de tierra y territorio de esa entidad, Rodolfo Machaca.

El coordinador del Pacto de Unidad, Moisés Guarachi, sostuvo que la debilidad en algunas políticas gubernamentales radica en la falta de “consulta” a las organizaciones sociales sobre diferentes temas del ámbito económico y social.

La Federación de Juntas Vecinales de El Alto, en relación al respaldo en el pasado, marcó distancia después de que su pliego de peticiones no fue atendido y finalmente el gasolinazo de diciembre tuvo sus propios efectos. “Exigimos el cumplimiento de toda la agenda de 2003”, dijo su presidenta, Fanny Nina.

Si bien hay voces como éstas, hay otras como la Confederación de Mujeres Bartolina Sisa, que son incondicionales al Gobierno. “Somos parte del Gobierno, somos pilar fundamental”, afirmó la ex ministra Julia Ramos.

En la misma posición se ha colocado la Confederación Nacional Medianos y Pequeños Empresarios, en tanto los cocaleros del trópico cochabambino aseguran que su relación con el Gobierno es invariable.

La Central Obrera Regional de El Alto también marcó distancia por el gasolinazo.

“Se ven incipientes cambios en el Gobierno”

Mientras las organizaciones sociales han ingresado en un proceso de reflexión sobre la coyuntura del país, el Gobierno muestra mínimos cambios de actitud en su relacionamiento con estas instancias organizacionales, en criterio de Iván Bascopé, miembro del Centro de Estudios Jurídicos (Cejis).

Algunos hechos políticos en el país, el diseño de proyectos de ley de manera inconsulta, son dos factores importantes -según Bascopé- que han concentrado la atención de las organizaciones, aunque dice que en el último tiempo se nota un cambio en algunos niveles de Gobierno.

“Me animaría a decir que se ha ido notando un poco más de movimiento amplio en los viceministerios, que creo que están con el mandato de trabajar más cerca de las organizaciones”, declaró Bascopé, aunque dijo que se trata de una coordinación dispersa.

El especialista expresó que la mayor debilidad está en la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde no existe un comportamiento nuevo que promueva la consulta de los proyectos de ley a los movimientos sociales.

En opinión de Bascopé, éstos son los temas que han provocado que algunas organizaciones tomen distancia del Órgano Ejecutivo y asuman una nueva actitud “reflexiva” sobre los temas que consideran les involucra.

Entre los temas identificados que pueden atentar contra los derechos de las organizaciones se encuentra el análisis de leyes estratégicas vinculadas al modelo de desarrollo de los recursos naturales en el país, como hidrocarburos, agua, energía, biodiversidad y áreas protegidas.

El Ejecutivo considera innecesario un “pacto”

image

El viceministro de Coordinación con Sectores Sociales.

El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, afirmó que no es necesario un “pacto” con las organizaciones sociales del país, como respuesta a la propuesta de sectores sociales afines al Gobierno.

“No hace falta renovar ningún pacto porque las organizaciones dan origen a este proceso, por lo tanto, hay una relación recíproca”, dijo Navarro en declaraciones a Página Siete.

En cambio, aseguró que lo que se requiere es la consolidación de la unidad entre Gobierno y movimientos sociales para seguir avanzando en la construcción del Estado plurinacional.

Negó que exista un distanciamiento, como han manifestado algunas organizaciones. Argumentó que el presidente del Estado, Evo Morales, está en permanente contacto y diálogo con todas las organizaciones no sólo nacionales y parte del pacto de la unidad, sino con entidades departamentales y regionales.

“Se ha reunido permanentemente con las organizaciones del pacto de la unidad y también ha sostenido encuentros en todos los departamentos”, sostuvo la autoridad gubernamental.

Sin embargo, admitió que la demanda de las organizaciones sindicales no es equivocada y que se podría pensar en reuniones periódicas con el presidente Morales y se responda a los planteamientos que tienen.

El pacto de la unidad ha convocado entre el 28 y 30 de marzo a una Cumbre Social, en la ciudad de Santa Cruz, desde allí enviarán un mensaje al Gobierno central en diferentes temas económicos, sociales, políticos y la necesidad de reconducir el denominado proceso de cambio, que en la percepción de algunas organizaciones debe encontrar su original planteamiento.