Consenso, palo, agua, gases y estupideces

Elio Pedraza Vargas

elio_pedraza_thumb_thumb1 Un movimiento obrero en franca decadencia a logrado nuevamente después de tiempo demostrar que cuando se quiere se puede, así sea entre Montes y Solares que buscan la Secretaría Ejecutiva de la COB, o quién sabe si alguien por ahí decide romper la supuesta “vanguardia” revolucionaria proletaria minera, que después de los cachorros de dinamita que explotan en las calles paceñas, la idea revolucionaria y la organización estructurada para un mejor futuro del país no existe.

Si bien hay un Anteproyecto de Ley General del Trabajo con 123 artículos, de los cuales varios ya han sido consensuados y otros están entre propuestas de la COB, del Ministerio de Trabajo y en conjunto, no podemos quedar al margen de algunas interrogantes que son necesarias hacerlas por el bien de los trabajadores asalariados, a pesar que desde el gobierno se diga que son menos que los no asalariados y desde ya ésta aseveración debería ser bien analizada en un futuro Congreso Orgánico, porque ¿qué beneficio traen los campesinos o los gremialistas entre los sectores afiliados a la COB?, si unos son propietarios de sus parcelas, es decir: son empresarios, chicos o medianos, pero ya son empresarios, y algunos las alquilan y otros alquilan para sembrar. Y entre los gremialistas su inversión supera los varios miles de dólares y ¿qué le puede importar que se exija un incremento salarial, que se luche por el bono de antigüedad, por el bono de refrigerio, por el fuero sindical o la comisión…?



Si bien el Anteproyecto pretende ser un instrumento protector del trabajador no deja de sorprender que se haga un puchero de la Seguridad Social, como si no hubiera un régimen especial y tengan la seguridad que a muchas trabajadoras del hogar las dejará sin su fuente laboral, ya que el incremento salarial no es lo suficiente para su contratación. Porque el salario mínimo se beneficia con un aumento del 20 % y el básico solo del 10% o tal vez un poquito más, entonces ¿qué se hace?, si se gana 10 o 15 y se paga 20 y leyendo los artículos del 36 al 38, es mejor no contratar los servicios de una trabajadora del hogar.

Referente a los contratos del campo o rural, habrá que exigirles a las vacas, yeguas y otros animales que solo “paran” en horas de oficina y de lunes a sábado y que la leche, la escondan para cuando esté el trabajador del campo (Art. 40.I.s) y que la mastitis haga de las suyas en las ubres.

Si bien el artículo 44. II se retribuye el pago de las vacaciones a los trabajadores y claramente dice: “se retribuirá 48 hrs. antes de manera anticipada a la fecha que el trabajador haga uso de sus derechos”. Preguntamos ¿qué hay de los funcionarios públicos, sino no todos son, servidores públicos?

O cuando se refieren al bono de antigüedad y la COB continúa con el 21060 en sus espaldas a pesar que exige su abrogación y el vicepresidente les dice que ya fue matado su núcleo con la nacionalización de las empresas y sin embargo se continúa con el 50% en 24 años o más de trabajo y se olvidan de la Resolución Ministerial No 21271 de 21 de abril de 1971 (por lo menos como historia), donde en verdad había un Presidente Socialista y eso que era Militar.

Indudable que el nacimiento de un Sindicato a la vida pública-política con la sola aprobación de su ente matriz es un avance, pero no se puede aceptar la intromisión de éstas en las deliberaciones y peor, la fiscalización de los entes afiliados. Porque se estará bajo la espada de Damocles si no es del gusto del representante, tal como sucede ahora en muchos sindicatos que no son reconocidos porque el dirigente de su Federación con algunas argucias no quiere reconocerlos. Entonces dónde está la autonomía e independencias sindical.

Aplaudir cuando se quiere que los dirigentes tengan la protección del fuero sindical por cinco años y enviar a la cárcel a quienes violen el fuero, así habrá predisposición de los trabajadores en ser dirigentes y detener el abuso de los empleadores, así sean estos privados o del gobierno.

Ahora está el desafío de la dirigencia cobista en el cambio de su Estatuto, de sus sectores afiliados, que ya no haya un acuerdo por la masa amorfa de los gremialistas o la inconsecuencia campesina, sino que en verdad se luche por la conciencia de clase y que los sindicatos hagan cumplir sus estatutos, así en lo privado como público, para evitar que el señor vicepresidente continué viendo en los trabajadores las ruedas de repuesto para su proyecto y al presidente Morales demostrarle que los asalariados no están solo para pagar impuestos, sino para cambiar el país, en beneficio de todos los indígenas originarios campesinos, afrobolivianos y transculturales.