Organismos internacionales resaltan propuesta creativa de Bolivia para respeto de la coca


La lucha contra el narcotráfico debe ser de responsabilidad compartida, asegura Canciller. Bolivia denunciará Convención de Estupefacientes de 1961 en defensa del uso tradicional de la hoja de coca, los próximos días, una vez que será aprobada por el Senado y promulgada por el presidente Evo Morales.

image La Paz, 26 jun (ABI).- Diversos países y organismos internacionales han resaltado la propuesta creativa presentada por Bolivia para exigir el respeto a su cultura y a la coca, al denunciar la Convención Única sobre Estupefacientes, destacó el domingo el canciller David Choquehuanca.

    Esa denuncia será presentada los próximos días, una vez que será aprobada por el Senado y promulgada por el presidente Evo Morales Ayma.



    Dijo que el jefe de Estado ya había solicitado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la aprobación de una enmienda que corrija algunos errores de la mencionada Convención, en lo que se refiere a la prohibición del masticado (acullicu) de la hoja de coca.

    Agregó que otro de los errores de esa Convención, que fue aprobada en 1961, es que dio un tiempo de 25 años para la prohibición total del masticado de coca, sin tomar en cuenta de que esa hoja milenaria forma parte de las tradiciones y patrimonio cultural de Bolivia y de otros países.

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    El Ministro informó que esa Convención fue avalada por el ex presidente Hugo Banzer Suárez en los años 70 sin presentar ninguna reserva para su cumplimiento.

    Indicó que en la Convención de la ONU de 1988, el gobierno del presidente Jaime Paz Zamora sí presentó una reserva al respecto, en sentido de que ese instrumento internacional "debe respetar los derechos humanos, la cultura de los pueblos y el uso tradicional y cultural de la coca".

    El Canciller explicó que por ello es que Bolivia ha decidido denunciar la Convención porque algunos de sus artículos no respetan los mandatos de la Constitución Política del Estado que reconoce a la coca como un patrimonio cultural y tradicional del país.

    Sin embargo aclaró que la denuncia no significa que Bolivia abandone la Convención, una vez que respeta los mecanismos de la ONU para plantear que se corrijan algunos artículos.

    Puntualizó que esa denuncia solamente entrará en vigencia en seis meses, al término de los cuales Bolivia afirmará su re adhesión a la mencionada Convención y en ese período cumplirá a cabalidad los mandatos de una lucha frontal contra el narcotráfico.

    Choquehuanca anotó que "un pueblo que no defiende su cultura está destinado a desaparecer", al subrayar que Bolivia no puede permitir que convenios internacionales pretendan modificar sus costumbres y usos tradicionales de la hoja de coca.

     Subrayó que, ante la decisión de 17 de los 190 países que no apoyaron la propuesta de enviada por el presidente Morales, a Bolivia le quedaban dos caminos: Convocar a una Conferencia donde se ponga en debate la Convención en su conjunto o denunciar la misma.

    El Ministro manifestó que los articulados que pretenden limitar el uso de la coca en Bolivia y en otras naciones andinas han sido aprobados por un desconocimiento de sus impulsores sobre lo que es la coca en su estado natural y su diferencia de la droga.

    "Diversos institutos de investigación, entre ellos la Organización Mundial de la Salud (OMS), han establecido las propiedad alimenticias y medicinales de la coca en su estado natural", dijo.

    Lamentó que el estudio realizado por la OMS no haya sido divulgado por presiones de algunas naciones industrializadas interesadas en la desaparición de los cultivos de la coca.

    Agregó que, contrariamente, organismos como la Unión naciones Sudamericanas (UNASUR), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) e inclusive los países No Alineados, que suman 120, expresaron su respaldo a la política de Bolivia de defender y ejercer su patrimonio cultural, en el que se encuentra la coca.

    Señaló que la propia ONU y algunas de sus organizaciones y Declaraciones  reconocen la cultura de los pueblos indígenas y el patrimonio cultural de la coca y hasta recomendaron introducir modificaciones a la Convención sobre Estupefacientes de 1961.

La lucha contra el narcotráfico debe ser de responsabilidad compartida, asegura Canciller

    La Paz, 26 jun (ABI).- La lucha contra el narcotráfico debe ser encarada en forma conjunta y en un marco de responsabilidad compartida, dijo el domingo el ministro boliviano de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca.

    En una entrevista ante medios estatales de comunicación, el Canciller lamentó que "Estados Unidos vaya reduciendo cada año el presupuesto de apoyo a la lucha contra la producción de drogas en Bolivia".

    "El narcotráfico es un problema global que debe ser enfrentado por todos, no solamente por algunas naciones", dijo.

    Señaló que lamentablemente "hay un incremento de las actividades del tráfico de drogas en el mundo, lo que debe mover a las naciones a combatirlo en forma conjunta".

    Choquehuanca subrayó que es preciso asumir las responsabilidades y analizar por qué en algunas naciones se incrementa la producción de drogas.

    "Sucede que en otras naciones ha crecido la demanda de estupefacientes y eso activa la producción", indicó.

    Tras la denuncia de que Estados Unidos pretende introducir nuevos recortes a la ayuda anti drogas a Bolivia, asambleístas del gobiernista Movimiento al  Socialismo (MAS) subrayaron que esa es una decisión "irresponsable y poco consecuente en la lucha contra el narcotráfico".

    Si bien no existe un informe oficial, medios periodísticos de Estados Unidos anunciaron que ese país reducirá de 20 a 10 millones de dólares la ayuda a los programas de lucha contra la droga en Bolivia.

    El senador del MAS, Fidel Surco, dijo que, de confirmarse ese hecho, "demostrará la irresponsabilidad e hipocresía de Estados Unidos para enfrentar al narcotráfico".

    Subrayó que, sin valorar los esfuerzos que realiza Bolivia en estas tareas, reduce su ayuda al país y aumenta a Colombia al entregarle cada año 160 millones de dólares y a México 248 millones de dólares.