Bolivia, país de conflictos

Jimmy Ortiz Saucedo

jimmy-ortiz1 “Varios conflictos empiezan otra vez a tensionar al país. Problemas. El principal sigue siendo la carretera a través del Tipnis, pero también se exige al Gobierno cumplir con el incremento salarial adicional para salud y educación, definir los límites entre Potosí y Oruro, respeto a la ley 1008, entre otros – Varios conflictos volverán a generar dificultades al Gobierno central durante esta semana. El principal, la preservación del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) aún no encuentra solución y tiende a agudizarse ante anuncios de posibles agresiones a la movilización indígena – Además del tema Tipnis, el Gobierno tiene en frente el conflicto de límites departamentales entre Oruro y Potosí, salud y educación exigen que el Gobierno cumpla con el 1% adicional al salario, cocaleros paceños piden que se respete el cultivo de acuerdo a la ley 1008”. (La Estrella del Oriente)

Bolivia es técnicamente un país fallido. La falta de un verdadero Pacto Social y la ineptitud histórica de las clases gobernantes configuran esta realidad incuestionable: Bolivia, país de conflictos.

Y siempre fue así, desde Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco, pasando por Melgarejo, Goni Sánchez de Lozada y aterrizando en Juan Evo Morales Ayma. Aunque este último se lleva la flor. Flor de estado plurinacional conflictivo y dictatorial. Las marchas, huelgas y bloqueos han generado la peor ola de conflictos de los últimos 41 años.

Dice la agencia ANF de 12-04-11: "El presidente de Bolivia, Evo Morales, vive hoy desde el otro bando la pesadilla de los conflictos sociales, de los que, en los primeros cinco años de la década pasada, fue uno de sus principales protagonistas desde los sindicatos cocaleros. Lo que ignoraba es que no sólo iba a probar de su propia medicina, sino que soportaría el mayor número de expresiones de descontento registrado en los últimos 41 años. El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) de Cochabamba ha informado de que el número de conflictos sociales (entre huelgas, protestas callejeras, cierre de carreteras o de calles y rebeliones en las cárceles) en las ciudades bolivianas ha llegado a 811 en el año 2010, con un promedio de 67 conflictos mensuales. En el primer trimestre de 2011, según cifras preliminares, se han producido 240 conflictos (67 en enero, 91 en febrero y 82 en marzo), en comparación con los 207 registrados en ese mismo periodo de 2010"

Bolivia no ha tenido surte con su clase política. Decía en un artículo titulado ¿Es Bolivia un país viable?, escrito en el 2008, y lo reitero hoy:

Los políticos, los lideres y la burguesía; en una sola palabra las élites de la Bolivia republicana desde 1825, no tuvieron ni la visión ni la capacidad de crear un verdadero Estado nacional (con la única excepción de Bolívar y Sucre). Estas élites fueron tan inútiles, que perdieron el 50 % del territorio con el que nacimos a la vida nacional.

Puede afirmarse con absoluta certeza que Bolivia no es un verdadero país; somos apenas un remedo de país. Con casi dos siglos de vida continuamos siendo un País en vías de formación. Es probable que nuestro propio nacimiento como república fue forzado e incluso inconveniente. Juntaron en un solo país a moros y a cristianos. Razas y regiones de naturaleza tan distinta, que a veces pienso que somos definitivamente incompatibles. Somos como un carretón con 4 bueyes, cada uno tirando para su lado, obviamente sin poder ir a ningún lado.

Decía en otro un artículo titulado Bolivia, entre el centralismo y el regionalismo, escrito en el 2008, y también lo reitero hoy:

Desde el inicio de la República hemos adolecido de un liderazgo nacional con "una visión amplia de país". Un liderazgo patriótico con grandeza de espíritu, que busque por encima de los intereses regionales, culturales o raciales, el bienestar de la nación en su conjunto. Un liderazgo que nos haga sentir bolivianos a todos. "Un liderazgo integrador".

Nuestros líderes sufrieron siempre de miopía crónica, no lograron ver más allá de sus propias regiones. Quisieron siempre gobernar imponiendo "dictaduras regionales y culturales". No fueron capaces de comprender, que un país tan heterogéneo como Bolivia, no era posible de gobernarse con una "visión homogénea".

Evo Morales nos es tampoco el líder que Bolivia necesita. El es un gobernante con las mismas o peores taras que los anteriores.

Y mientras tanto Bolivia seguirá siendo el país fallido de siempre, esta vez en el Estado Plurinacional centralista-"autonómico" de la cadena coca-cocaína y del colonialismo interno.