En octubre no sólo se elegirá a los jueces supremos. Oposición y Gobierno se juegan la hegemonía. García Linera reitera ataque a promotores del voto nulo.
La Razón, Iván Bustillos Zamorano
El voto nulo en cuestión. Al impulsarlo o rechazarlo, aunque no lo digan, oposición y Gobierno se juegan la hegemonía: si prosigue el ascenso del MAS o si los opositores logran frenarlo.
Aparte de elegir a los jueces del Órgano Judicial, las elecciones de octubre también servirán para ver si el Movimiento Al Socialismo (MAS) consolida su hasta hoy relativamente ascendente hegemonía o para ver si la oposición logra finalmente frenar esos ímpetus y articularse como alternativa viable el 2014.
Con el voto nulo como consigna, las elecciones significarán un antes y después para el futuro político de todos. “La cuestión es saber si después de octubre aparecerá una correlación política distinta”, apunta el politólogo Jorge Lazarte.
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En su criterio, el Gobierno está en su fase de declinación, aunque —dice— el problema es que lo que pierda el MAS no lo ganará la oposición. Para ésta, su reto para octubre será capitalizar dicha declinación.
Mientras que, para el abogado cruceño Reymi Ferreira, el voto nulo implica un suicidio para la oposición, Lazarte considera que antes que la elección misma de los nuevos supremos, lo que en verdad interesa al Gobierno es “salvar el proceso electoral”, esto es, “salvarse a sí mismo”.
Sin embargo, la promoción del voto nulo, antes que una estrategia política, es un medio para apelar a la indignación o al descontento de la ciudadanía, coinciden relativamente los líderes de la oposición, frente al “cuoteo” o toma del Órgano Judicial por parte del MAS.
La primera cuestión es la validez del voto nulo; la validez de un “voto no válido”. ¿Cuenta o no cuenta? Aquí, el oficialismo se aferra a la “lógica del cacho”, según expresa el senador Mendoza: lo que se ve se anota. Aunque los votos válidos sean sólo un tercio de todos los votos emitidos, la elección es legal y legítima.
Para Samuel Doria Medina, líder de Unidad Nacional (UN), en cambio, la elección será legítima sólo cuando los votos válidos superen los dos tercios de todo lo emitido, dada la importancia del tema, la constitución del Órgano Judicial.
Para el caso, señala por su lado el senador Bernard Gutiérrez, de Convergencia Nacional (CN) incluso hay que considerar tanto el voto nulo, como el blanco y la abstención.
‘APLANADORA’. El 16 de octubre, el país estará a casi dos años del arrollador 63% con que triunfó el MAS en las elecciones de diciembre del 2009; pero también estará a un año y medio de las municipales y departamentales de abril del 2010, cuando el partido de Gobierno perdió importantes municipios y gobernaciones.
Para el líder del Movimiento Sin Miedo (MSM), Juan del Granado, las elecciones de abril del 2010 fueron un parteaguas, en el sentido en que allí, al lado del voto duro del MAS, surgió el voto propio del MSM y otras fuerzas políticas.
Para Doria Medina, a estas alturas, el MAS ya “ha perdido sus dos tercios en el pueblo”; el que lo tenga en la Asamblea Legislativa no es ninguna garantía. En su criterio, hay que dar especial atención al 70% del electorado nacional que está en las ciudades, donde algunas encuestas muestran un creciente descontento sobre la forma de preselección de los candidatos a jueces.
El mayor estigma del proceso, según Del Granado, es el “cuoteo interno” de los candidatos: “Lo que hemos comprobado es que por acción del MAS, del Gobierno y del Presidente, se ha consumado un cuoteo de los candidatos; la Asamblea ya ha elegido a los magistrados y, por tanto, han desvirtuado de manera definitiva la elección del 16 de octubre”.
NO Y NULO. Pero el voto de rechazo a las elecciones también se presenta diferenciado. Mientras el MSM reivindica el No en la papeleta como un forma de protesta contra la “traición” al proceso de reforma del Órgano Judicial, lo que implica la demanda de rectificar lo hecho hasta aquí; UN y CN coinciden en que el punto no es haber desviado el camino, sino que el problema es el camino mismo. Si el rechazo es masivo, se tendrá que pensar en otra forma de reformar el Órgano Judicial, dice Doria Medina.
El problema de la justicia en primer lugar es económico, afirma el líder de UN. “(El Órgano Judicial) tiene muy pocos recursos, se le asigna el 1% del presupuesto nacional; tenemos pocos jueces, mal pagados, que no tienen la logística necesaria para llevar adelante su trabajo; es imposible que cumplan su trabajo con 800 jueces que hay en el país. Otro problema es que pocos ciudadanos en el país tienen acceso a la justicia”.
Por su parte, Del Granado agrega otro elemento a la discusión: la poca credibilidad que ya tiene el actual Tribunal Supremo Electoral, al cual acusa de haber avalado “la exclusión indígena de las listas de cuatro departamentos para el Tribunal Supremo de Justicia”. A la fecha, está en curso un proceso legal contra el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Wilfredo Ovando.
Con esos matices, la oposición apuesta a que en octubre surja una mayoría o conciencia silenciosa, un voto más por la indignación que por el apoyo a tal o cual tendencia.
Para Mendoza, en cambio, el voto nulo no es otra cosa que el despiste y la falta de propuestas de la oposición; que si se da el 16 de octubre no representará a la oposición “porque ésta no existe”; “no todos lo que dejan de apoyar a Evo necesariamente se van hacia la oposición”. El voto nulo es “transgénico”, dice, sin padre ni madre, el cual querrá ser apropiado si es que logra algún porcentaje importante.
Como en el ‘cacho’, se anota lo que se ve: sólo el ‘voto válido’
Adolfo Mendoza
Senador por el MAS
— ¿Las judiciales tienen algo que ver con el 2014?
— Son eventos distintos; no se debe comparar marraquetas con pan francés. La elecciones municipales o nacionales tienen una lógica distinta. Las judiciales son inéditas en el mundo.
— ¿Voto nulo o abstención no dirán algo?
— Siempre dicen. Es cierto que el voto blanco y nulo van a ser un poco más de lo normal; pero ésta es una lectura técnica, que no tiene nada que ver con la oposición, que quiere utilizar una conclusión técnica como si se tratase de una posición ciudadana.
— ¿Técnicamente, puede invalidar el acto?
— La Constitución establece que ésta (la de octubre) es una elección en la que se elige autoridades por mayoría simple. Eso sólo se puede dar en términos de los candidatos, sobre la base de los votos válidos; no ingresan los votos nulos ni los blancos. Lo que se ve se anota, como en el cacho. Aún sumando porcentaje de abstención, nulos y blancos, tenga usted la certeza de que los votos válidos van a superar lo que se da en elecciones norteamericanas, por ejemplo, (30, 32%).
— ¿Un alto voto nulo no hace ilegítimo todo?
— A eso apuesta la oposición, pero estamos ante una experiencia totalmente novedosa; no es posible leer el voto blanco o nulo de una manera tradicional.
— ¿Qué hace legítimo todo este proceso?
— Se ventiló en público, los ciudadanos se presentaron públicamente, esto les da una legitimidad y legalidad, han sido preseleccionados; sobre eso viene el voto, sumando más legitimidad.
El voto por el No es un acto de reafirmación democrática
Juan del Granado
Jefe del MSM
— ¿Cuánto se diferencia el No del MSM del resto?
— El MSM está de acuerdo con la elección, pero desde antes advirtió un grave riesgo: que el Gobierno, el MAS, el Presidente, que tiene una mayoría de dos tercios, se tentarán de utilizar esa mayoría para copar el Órgano Judicial. Es lo que lamentablemente pasó.
— El ‘plebiscito’ no está en la CPE, dicen…
— Está en toda nuestra CPE, cuando se habla de la decisión popular mediante el voto. Estamos convocando a un plebiscito para decir no al autoritarismo, a la traición y al hecho de haber malogrado la revalorización de la justicia.
— En las elecciones se van a medir fuerzas.
Mire, no es ésa la intención, puede ser una de las consecuencias, uno de los resultados; es muy clara nuestra convocatoria, te la reitero: en primer lugar es un acto de profunda reafirmación democrática.
— Pero los resultados van a decir algo.
— La parte técnica no nos preocupa ni nos interesa; lo que queremos es recuperar la esencia de la transformación en el plano institucional, el voto para elegir jueces.
— El voto nulo no vale para fines de conteo.
— Lo que se contabiliza son los votos válidos, blancos y nulos. Vamos a ser muy escépticos respecto de lo que diga el TSE, porque no es confiable. El TSE, lo digo hoy, es funcional al Gobierno, al MAS; hay una falta de credibilidad en el manejo del proceso eleccionario.
— ¿Qué vendrá luego?
— Los jueces que sean elegidos no van a tener legitimidad. El Gobierno va apelar a legalidad, nosotros a la legitimidad.
Voto nulo, proceso ciudadano al cual nos hemos sumado
Samuel Doria Medina
Jefe de UN
— ¿Las elecciones judiciales serán un plebiscito para la oposición?
— De ninguna manera. No es un plebiscito, no se va a medir fuerzas entre Gobierno y oposición. La población va a rechazar esta elección porque no va a resolver nada. La gente tiene claro que el MAS quiere copar el Órgano Judicial. Con este voto va a haber un voto de rechazo a esta acción.
— Pero promueven el voto nulo como políticos.
— Es un proceso ciudadano al que nos hemos sumado, por eso la cruzada de información. No es un proceso partidario; nos hemos sumado al movimiento ciudadano.
— ¿Con cuánto de voto nulo se puede declarar ilegítimo el proceso?
— Si el Gobierno en este proceso logra los dos tercios, no hay duda de que tendrá legitimidad, y se lo tendrá que reconocer. De lo contrario, por debajo de esos dos tercios (cerca de tres millones de votantes), la elección no será legítima y se demostrará que el proceso no era el camino adecuado para cambiar la justicia.
— El Vicepresidente dice que es muy posible un 40% de abstención.
— Se está curando en salud. La mayor abstención se dio en diciembre de 1989, con el 19%. García Linera maneja cifras no correctas.
— El problema es el proceso mismo…
— Alguien decía: cuando yo subo al avión, no hago votación para ver quién va a manejar, sino maneja el profesional que está más capacitado. Lo mismo ocurre en la justicia: no se puede votar, elegir, un proceso que de por sí es político; cuando lo que se quiere es encontrar a los más idóneos.
No es una campaña política, es un sentimiento de rechazo
Bernard Gutiérrez
Senador de CN
— ¿El voto nulo es para medir fuerzas con el MAS?
— No es una iniciativa de la oposición; el político que intente adueñarse se equivoca. No es una campaña política, es un sentimiento de rechazo que nace de la sociedad civil frente a la toma de un órgano de poder por parte del MAS.
— ¿El voto nulo es una forma de rearticulación de la oposición?
— No se puede hablar de una articulación de la oposición. Ésta tiene diferentes matices y formas; hay quienes representamos a una nueva generación. Hay quienes se hacen llamar de la oposición (MSM) cuando forman parte del Gobierno.
— ¿Qué porcentaje de votos válidos daría legitimidad al proceso?
— Ni el MAS ni los magistrados del MAS podrán aspirar a gozar de alguna legitimidad del voto; si son dos millones o un millón y medio, sobre cinco millones (potenciales votantes), lo que da respaldo, de qué legitimidad podríamos hablar. Habrán magistrados que serían elegidos con no más de 150, 180 mil votos.
— Aún con pocos votos la elección será legal.
— Es probable que accedan a la magistratura y logren consolidar la toma del Órgano Judicial; lo claro es que no gozarán de legitimidad; van a estar marcados por el voto de rechazo del pueblo boliviano.
— ¿Mandará el voto duro del MAS?
— El voto duro del MAS existe, pero es apresurado anticiparse. Lo del 16 de octubre más bien tiene que ver con la conciencia del pueblo boliviano. Lo que se va a dar es un gran testimonio de rechazo al gobierno autoritario.
García Linera reitera ataque a promotores del voto nulo
Página Siete / La Paz
Campaña electoral. El vicepresidente Álvaro García Linera acusó ayer a los líderes de la oposición política que promocionan el voto nulo en las elecciones judiciales de octubre de ser los mismos que se “cuotearon” los cargos judiciales en pasadas gestiones.
Según García Linera, la opción del voto nulo está promovida por “neoliberales” reciclados del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Convergencia Nacional, Unidad Nacional (UN) y el Movimiento Sin Miedo (MSM), este último ex aliado del presidente Evo Morales.
La autoridad dijo que estas organizaciones políticas, a pesar de sus diferencias y luego del proceso de preselección en la Asamblea Legislativa, coincidieron en convocar el voto nulo, cada uno ellos con sus matices.
Según la agencia gubernamental ABI, en conferencia de prensa el Presidente en ejercicio convocó a la ciudadanía a participar en los comicios judiciales de octubre para elegir al candidato que prefiera y consolidar el proceso elector que es una “conquista democrática”.
“Todos los que están por el “No” (a los candidatos) participaron en anteriores gobiernos, son reciclamientos del MIR o del MNR, todos los neoliberales han optado por el No y todos ellos participaron en gestiones de gobierno”, dijo García Linera.
Ratificó que la convocatoria al voto nulo “es un sopapo a la democracia” porque la oposición política no tiene propuestas e iniciativas y sólo tiene “actitudes obstruccionistas”.
El MSM inició una cruzada por el voto nulo en todo el país.