Para los inversores en el mercado de bonos del Tesoro, las próximas semanas proveerán una respuesta a una de las preguntas más grandes de las recientes semanas: ¿Será que los bonos subirán o caerán si la calificación americana es disminuida?
Mientras esto se debate aún, una creciente escuela de pensamiento indica que el mercado de bonos del tesoro no será demasiado dañado por la decisión de Standard & Poor’s. Los indicadores de los grandes poseedores de bonos del tesoro – Japón y China – sugieren que esos países no se desharán de sus inversiones. Los analistas adicionalmente indican que los bonos del tesoro Americano probablemente se mantendrán como un refugio para los inversores durante la crisis actual.
Una serie de reuniones planificadas por los responsables de políticas financieras mundiales el domingo puso en relieve el estado volátil de los mercados globales, y planteó la posibilidad de tomar medidas conjuntas para calmar la venta apresurada de activos de riesgo, causada por el pánico que ocurrió la semana pasada por las preocupaciones por la zona del euro, el endeudamiento Americano, y la crisis económica mundial. El domingo marcaron una conferencia muy anticipada entre los Ministros de Finanzas del Grupo de las Siete Naciones Industrializadas, mientras que el Banco Central Europeo indicó que tendría una reunión de emergencia, tentativamente al final del día en Europa.
Si los nervios de los inversores no son tranquilizados lo suficiente al finalizar estas reuniones, ellos podrían estar tentados a forzar otra gran venta de letras del tesoro cuando el mercado abra el lunes. El verdadero tamaño del mercado de bonos del tesoro – más de $us.9.3 trillones de deuda pendiente – hace que las opciones posibles de “refugio” se vean mínimas comparativamente, incluyendo a Alemania y el Reino Unido. De acuerdo a los participantes del mercado, la decisión dramática de Standard & Poor’s la tarde del viernes de disminuir un peldaño la calificación de riesgo de triple A a doble A+, es poco probable que disminuya el atractivo de este nivel de liquidez.
“Doble A+ es el Nuevo triple A”, indicó Abdullah Karatash, encargado de las transacciones de renta fija en Natixis Nueva York. “Los Bonos del Tesoro Americano continuarán siendo el Estándar de Oro. Lo que asustó al mercado no es la disminución per se, sino la debilidad subyacente de las bases macroeconómicas fundamentales y el desastre que continúa en Europa”.
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Aún así, la disminución en la calificación, que se constituye como la primera en la historia Americana moderna, puede iniciar algunas ventas en inversionistas que poseen bonos del tesoro antiguos, y que se les requiere poseer activos con calificación AAA; Mansoor Mohi-uddin, Jefe de Estrategia de Monedas de UBS en Singapur, sugirió que el rendimiento de los bonos de 10 y 30 años puede elevarse entre 0.25 puntos porcentuales y 0.40 puntos porcentuales como resultado.
Algunos analistas indican que debido a que Moody´s y Fitch reafirmaron la calificación de AAA de los Estados Unidos, que esperan que estas “ventas forzadas” sean muy limitadas y puede que se compensen por la afluencia de otros fondos.
“No estoy seguro que esta noticia sea tan importante en el corto plazo” indica Jim O’Neill, presidente de Manejos de Activos de Goldman Sachs. “Simbólicamente lo es. Es ciertamente un golpe al prestigio de EE.UU., pero ¿causará este movimiento problemas para los bonos americanos? Lo dudo”, reveló.
Algunos analistas indicaron que los rendimientos de los bonos y notas recientemente emitidos podrían disminuir aún más, luego de encontrarse en territorio históricamente bajos la semana pasada, debido a que los mercados de liquidez (Fondos de Money Market) se retiran de las inversiones en papeles comerciales de la zona del Euro, y ven pocas opciones consideradas “seguras” para estacionar el efectivo. Los rendimientos de los bonos más antiguos podrían verse bajo presión debido a la disminución de afluencia de fondos de los bancos centrales, incluyendo el Banco de Japón, que la semana pasada compró alrededor de $us.60 billones como parte de una intervención en el mercado de las monedas. El rendimiento y los precios se mueven en direcciones opuestas.
El viernes, el rendimiento de una nota de 10 años se incrementó a 2.554% de 2.460% el jueves. Pero aún continúa mucho más bajo que el rendimiento de 2.804% la semana anterior.
La Reserva Federal disipó otras preocupaciones relacionadas al impacto en la demanda de notas del Tesoro debido a la disminución de la calificación, cuando indicó el viernes que la acción de S&P no afectará la operación de la ventana de descuento del banco central. Adicionalmente indicó que no habrá cambios en la ponderación de riesgo en ninguna de los valores emitidos o garantizados por el gobierno de EE.UU., o entidades relacionadas, cuando los bancos calculen los ratios de capital debido a la regulación.
De todas formas, las notas del Tesoro enfrentan pruebas fundamentales de la demanda de los inversores durante esta semana, ya que el gobierno Americano subastará un total de $us.72 billones de nueva deuda, que se constituye como la primer gran venta desde que el Congreso acordó a última hora incrementar el límite de la deuda la semana pasada. El Departamento del Tesoro venderá $us.32 billones notas a 3 años el martes, $us.24 billones de notas a 10 años el miércoles y $us.16 billones de bonos a 30 años el jueves.
Chris Rupkey, Jefe Económico Financiero en Nueva York del Banco de Tokio-Mitsubishi UFJ, indicó que China y otros bancos centrales extranjeros probablemente no venderán sus posiciones relacionadas a bonos y letras del Tesoro. Una señal que los bancos centrales estarán conteniéndose podrá verse en como los niveles de una categoría denominada oferta indirecta, se compara con ventas anteriores.
El resultado de la subasta del martes de las notas a 3 años – tradicionalmente una venta de rutina – será una señal importante debido a que los bancos centrales extranjeros realizarán muchas de sus compras. Los rendimientos estaban en 0.496% al final del viernes, cercano al punto más bajo histórico.
Joe Burke, Gerente de Riesgo de Mercado en Interactive Brokers Timber Hill Group, indicó que eso debería ser suficiente para mantener a los compradores extranjeros. Él expresó adicionalmente que espera que las ventas a 10 años y 30 años vayan bien debido a que los rendimientos continúan siendo atractivos para los inversionistas en el ambiente actual.
A pesar de esto, algunos administradores de fondos consideran que la compra de letras y bonos del tesoro impulsada por el miedo disminuirá. A pesar de los datos económicos débiles, EE.UU. no se encuentra en una recesión han indicado. En efecto, el reporte relacionado al mercado laboral el viernes fue mejor de lo que los economistas esperaban.
Rob Crimmins, Gerente de Co-Portafolios en RS Investments indicó que “nosotros no estamos comprando activamente. Simplemente no pensamos que a estos niveles, el Tesoro tenga mucho más probabilidades de mejorar”.
En medio de todo esto, la Reserva Federal posee un comodín adicional, ya que el día martes se reúne el Comité de Libre Mercado, que establece las políticas en estos casos. Cualquier señal que estén preparados para tomar medidas más agresivas para mejorar la economía y los activos de riesgo, podría provocar una reversión en los rendimientos a niveles más altos.
The Wall Street Journal