Un diario chileno relata los momentos de tensión en la entrevista que sostuvieron los mandatarios de Chile y Bolivia el pasado 28 de julio en Lima. Cónsul de Chile en Bolivia es optimista. Dice que estamos en puertas de relanzar relaciones bilaterales. “El comercio puede ser favorable”.
El presidente Evo Morales y su homólogo de Chile Sebastián Piñera, el 28 de julio en Lima. – Efe Agencia
Los Tiempos
Detallan cita “plagada de silencios” de Evo y Piñera
DIÁLOGO. El diario chileno relata los momentos de tensión en la entrevista que sostuvieron los mandatarios de Chile y Bolivia en pasado 28 de julio en Lima
La Tercera | Chile
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El diario Chileno La Tercera reveló ayer en su sitio web los detalles del encuentro que tuvieron el presidente de Chile, Sebastián Piñera, y el presidente Evo Morales, en Perú el pasado 28 de julio. Los mandatarios estaban invitados a la posesión del presidente Ollanta Humala
Según el medio chileno, la conversación entre ambos mandatarios fue relatada "por altos personeros diplomáticos", quienes señalaron que la cita estuvo "plagada de silencios".
Ese día, Sebastián Piñera y el canciller Alfredo Moreno esperaron a Morales a las ocho de la mañana en uno de los salones del primer piso del hotel Country Club de Lima, a un costado del Bar Inglés. En la delegación chilena estaban preparados para que el Mandatario boliviano arremetiera por la demanda marítima y los cuestionamientos al Tratado de 1904. "No fue el primer tema del diálogo", señala La Tercera.
La nota informa que tras los saludos protocolares y algunas bromas ante los fotógrafos, entre las que figuró el recuerdo del partido de fútbol que está pendiente entre los dos presidentes, Morales apuntó directo al trato que recibieron los militares bolivianos detenidos en Colchane el 17 de junio, tras ingresar a Chile en dos vehículos. El Mandatario dijo tener un set de información sobre lo que había sucedido con la patrulla militar tras su detención.
"Ellos fueron engrillados", reprochó el Mandatario boliviano y luego criticó una supuesta vulneración a los derechos humanos de los integrantes de la patrulla militar durante su traslado desde la cárcel al tribunal y dijo que la imagen por televisión de los soldados había golpeado fuerte en Bolivia.
"Se siguieron estrictamente los procedimiento judiciales", respondió Piñera. El canciller Moreno entonces detalló cómo habían ocurrido los hechos y todos los pasos que dio el Gobierno chileno para asegurar la pronta deportación de los uniformados. "Pero ellos fueron encapuchados", insistió Morales, al afirmar los supuestos malos tratos hacia los militares bolivianos revela el medio chileno.
El diálogo subió de tono. De acuerdo a fuentes diplomáticas que dieron a conocer los detalles de la reunión, Piñera afirmó que los uniformados no habían sido encapuchados, sino que "ellos mismos ocultaban sus rostros para no ser reconocidos". Y planteó que si los efectivos militares no hubiesen sido acusados de robo de automóviles habrían podido regresar a las pocas horas a Bolivia.
Molesto por el tono que adquiría la conversación, el Presidente chileno se quejó ante Morales de la condecoración que les otorgó a los militares cuando regresaron a Bolivia. "Aun cuando sea cierto que no andaban robando autos, en Chile no se entiende por qué se los condecoró. ¿Por perderse? ¿Por ingresar a territorio chileno armados?", habría señalado el Mandatario.
"Los hemos condecorado por haber incautado vehículos robados que devolveríamos a Chile", replicó Morales.
Los mandatarios mantenían sus posturas, sin posibilidad de llegar a un entendimiento.
Según las fuentes el canciller boliviano David Choquehuanca, casi no intervino en el diálogo.
Narcotráfico y Sanabria
“La conversación de los mandatarios Evo Morales y Sebastián Piñera en Lima, nunca llegó a distenderse del todo. De hecho, Morales reclamó a Piñera por no haber sido informado de la operación para detener al exzar antidrogas de Bolivia René Sanabria".
El relato de La Tercera asegura que el Morales se refería al papel que jugó la Policía chilena en la investigación de la DEA, que culminó el 24 de febrero con la detención en Panamá de Sanabria.
Altas fuentes diplomáticas señalan que Morales deslizó que la DEA no era un organismo destinado a luchar contra el narcotráfico, sino que utilizaba el tema para desestabilizar a los gobiernos que no apoyan a la Casa Blanca. No sólo eso. Los mismos personeros afirman que el Presidente boliviano sugirió que había sido el 0S-7 de Carabineros el que había iniciado la investigación contra Sanabria y que después le había traspasado la información para perjudicar a Bolivia. "¿Por qué la Policía chilena está trabajando con el DEA?", habría preguntado varias veces Morales según los relatos. A esa pregunta Piñera habría respondido que era usual que las policías colaboraran entre sí y que la detención de Sanabria había sido encabezada por la DEA, que solicitó la colaboración del OS-7 para el seguimiento y recolección de pruebas.
DIÁLOGO ENTRE MORALES Y PIÑERA
Desencuentros: Tratado de 1904 y tema marítimo
En el encuentro del 28 de julio, los presidentes Evo Morales, de Bolivia, y Sebastián Piñera, de Chile, manifestaron su preocupación por el incremento del narcotráfico en la región y los riesgos que implicaba para Chile, según el diario La Tercera.
Los gobernantes acordaron profundizar la cooperación bilateral a través de la creación de una comisión especial. Sería el único acuerdo que se alcanzó en la hora y 45 minutos que duró la conversación.
Para entonces, la cita se había extendido por más de 35 minutos y aún no entraban al tema de fondo: la demanda marítima boliviana. Fue el Mandatario chileno quien abrió el tema, pidiendo a su homólogo aclarar su posición frente al Tratado de 1904.
Quería saber qué pensaba, si lo consideraba vigente y si, a su juicio, la forma en que se había originado era válida.
El punto era especialmente sensible para la delegación chilena, que a raíz del tema había aceptado la entrevista con Morales.
El jefe de Estado paceño había cuestionado en los últimos meses la validez del tratado, que puso fin a las hostilidades entre ambos países tras la Guerra del Pacífico y consagró el dominio chileno del litoral en los antiguos departamentos costeños bolivianos.
Morales insistió en que Chile no se estaba dando cumplimiento al Tratado de 1904 y planteó que tras la privatización de los puertos de Arica y Antofagasta se habían encarecido los costos de los embarques bolivianos.
Para el Mandatario, ese factor estaría vulnerando el libre tránsito de las mercaderías, pues, a su juicio, el uso de los puertos chilenos debiera ser gratuito.
El reclamo fue rechazado por Piñera y Moreno: señalaron que las tarifas portuarias eran iguales para todos, sin discriminación de nacionalidad, y aunque los puertos fueran estatales alguien tendría que pagar el uso de las grúas. Tampoco aceptaron las quejas por la demora en la habilitación del puerto de Iquique, trasladando la falla en los timing al Gobierno boliviano.
El diálogo continuó con otros desencuentros. Morales responsabilizó a Chile de suspender el diálogo bilateral, lo que tensionó el ambiente. Sobre la mesa se puso entonces el debate sobre los acuerdos que habían adoptado ambos gobernantes en Foz de Iguazú, el 17 de diciembre de 2010, y la amenaza del líder paceño de demandar a Chile ante los tribunales internacionales, el 23 de marzo pasado.
Fuentes diplomáticas señalan que Piñera manifestó que había sido un error por parte del Gobierno boliviano el exigir una propuesta marítima por escrito, pues, por el carácter de las tratativas, debían construirse en comisiones bilaterales y sin publicidad.
Una hora y 45 minutos después de iniciado el encuentro, los jefes de Estado se despidieron con un frío apretón de manos. "Nos vemos más tarde", le dijo Piñera, antes de alejarse.
Cónsul de Chile da buen augurio
Dice que estamos en puertas de relanzar relaciones bilaterales. “El comercio puede ser favorable”.
El cónsul de Chile en Bolivia, Jorge Canelas. – Noé Portugal Los Tiempos
Los Tiempos – 14/08/2011
Para el cónsul general de Chile en Bolivia, Jorge Canelas, las relaciones entre ambos países son muy importantes, no sólo por la demanda marítima, sino también en temas de contrabando, narcotráfico y comercio. Estas relaciones, según él, no son tan “dramáticas” como parecen y son imposibles de paralizar.
Por eso, tras los últimos impases, las naciones están en puertas de relanzar la relación bilateral para restablecer el ambiente de confianza que había antes del 23 de marzo de este año, cuando el presidente Evo Morales anunció una demanda ante tribunales internacionales por el diferendo marítimo, anunció el diplomático en entrevista en Los Tiempos.
Canelas además informó que Morales y el mandatario de Chile, Sebastián Piñera, acordaron, durante su encuentro en Lima, Perú, establecer una comisión de trabajo para tratar asuntos fronterizos, un primer paso para retomar la agenda.
El cónsul destacó las grandes posibilidades que existen para que el comercio exterior bilateral crezca y las oportunidades que los empresarios bolivianos tienen y que muchos ya están aprovechando incluso para exportar desde Chile con más ventajas, pese a que aún los obstáculos de tipo político se imponen.
La aprobación de la amnistía de vehículos ilegales en Bolivia, el narcotráfico y la cooperación, las relaciones de Chile con Perú y otros temas más son desarrollados por el cónsul en esta entrevista.
– ¿Cuál es el estado de las relaciones entre Bolivia y Chile en este momento luego de los últimos impases?
– Estamos en puertas del relanzamiento de las relaciones. Idealmente lo que buscan ambos países es retomar la agenda en todo lo que podamos para restablecer la situación que había antes del 23 de marzo. Desde Esta fecha, se han creado tensiones, muchas innecesarias, y lo que sucede es que dos países vecinos siempre van a tener una gama enorme de relaciones que se dan en el día a día y que no aparecen a los ojos de la opinión pública como las relaciones de cooperación, de intercambio profesional, comerciales, que se han ido incrementando. Pese a todo lo que podría parecer en lo público, se hacen avances, se hacen mejoramientos y en ese proceso estamos. No se ha paralizado la relación porque es imposible paralizar las relaciones de dos países vecinos.
Luego del encuentro entre los dos presidentes, se estableció una comisión de trabajo para tratar asuntos fronterizos, entonces creo que poco a poco vamos a ir retomando el ritmo del diálogo en forma normal.
El tema de Chile aquí en Bolivia es de permanente actualidad. Tenemos esa desventaja de que cualquier cosa que sucede pareciera merecer titulares lo que no siempre tiene que ser el caso.
Por eso creo que es necesario poner las cosas en contexto y no dramatizar, creo que las relaciones son siempre un tema importante, pero no tan dramáticas.
- ¿Hay fechas para iniciar este trabajo, formar estas comisiones?
– No. Tenemos que conformar cada país su grupo interno para trabajar en esta comisión referida a los asuntos fronterizos más acuciantes que en este momento son el contrabando, el narcotráfico, cosas de esa naturaleza.
– ¿De la agenda de 13 puntos qué queda?
– La agenda está ahí, hay que trabajarla, depende de cómo sea el tratamiento, la agenda nunca se ha desechado, lo que sí es que hay que ver la forma cómo vamos administrarla en el futuro.
Ahí hay que hacer algunas definiciones, pero la agenda continúa.
¿Cuál es la lectura que Chile hace de los cambios en las acciones bolivianas, la amenaza de juicio, de trasladar el conflicto al plano multilateral…?
– Primero, no vemos como una amenaza el anuncio de ir a tribunales, es un asunto que Bolivia tiene que decidir. No vemos como una amenaza, pero si se viene tratando bilateralmente un tema, el solo anuncio de llevarlo a otra instancia dificulta la negociación. Son asuntos que se han venido considerando y dependerá de Bolivia cuál es curso que quiere darle al tema marítimo, si quiere seguir negociando bilateralmente o quiere acudir a un tribunal internacional.
– Chile ha dicho que no revisará el Tratado de 1904 bajo ningún argumento y el Gobierno boliviano insiste en hacerlo, ¿por qué su país asume esta posición?
– Es muy difícil hablar de la revisión de un tratado de límites. En ningún momento podemos nosotros analizar bilateralmente asuntos relacionados con un tratado, nuestra posición es que debemos trabajar nuestras relaciones dentro del marco del respeto al derecho internacional y una fuente primordial del derecho internacional son los tratados.
– ¿De persistir Bolivia en la revisión del Tratado, este nuevo acercamiento que se está intentando se verá perjudicado?
– Yo no lo pondría de esa forma, creo que los asuntos relativos al tratado tienen que abordarse desde el punto de vista de cómo se procede a su mejor cumplimiento, siempre podemos trabajar para que lo que está establecido en el tratado se cumpla de la mejor forma.
– ¿La no revisión del Tratado, es la condición de Chile para atender la demanda de Bolivia de un acceso al Pacífico?
– Todo este tema relativo a los asuntos limítrofes y lo que se deriva de los tratados hay que trabajarlos con mucha especificidad y con mucho cuidado. Se habla mucho del acceso al mar, Bolivia tiene acceso al mar, no es que no lo tenga. Está establecido en el tratado y se cumple, entonces no estamos hablando del acceso ni salida al mar porque Bolivia la tiene, sino de perfeccionar esos mecanismos o la aspiración que tiene Bolivia de que ese acceso sea con soberanía, que sea un territorio soberano, eso es otra cosa.
¿En esta nueva etapa se puede decir que estamos en el mismo punto en el que quedaron en marzo las relaciones? ¿Cuánto se ha retrocedido en la creación de la confianza mutua?
– Habría en algún momento que hacer una reflexión respecto a qué tanto se pudo haber afectado el trabajo realizado en los últimos años. Hay comentaristas que han minimizado la importancia de la creación de la confianza mutua. Yo no lo tomaría a la ligera, no es algo liviano, no son temas menores los acercamientos que se han tenido paulatinamente, que se han creado a lo largo de años para que dos países que se estaban dando la espalda pudieran nuevamente comenzar a dialogar en distintos ámbitos.
Esa creación de confianza mutua es absolutamente necesaria para el trabajo a largo plazo que se quiere hacer y cualquier agenda que podamos pensar bilateral es una agenda que tiene que tender a acercar a nuestros pueblos y que tiene que propender a crear intereses cada vez más fuertes y compartidos, en eso creo que es necesario reflexionar sobre cómo evitar que este trabajo de creación de confianza mutua se vea afectado por determinadas decisiones que se tomen, que son absolutamente legítimas, por algunas de las partes.
¿Cuánto cree que perjudican las declaraciones de uno y otro lado al restablecimiento de la confianza?
– Hay que ver qué cosas son producto de las percepciones, de las declaraciones y de las realidades. Hay que trabajar mucho respecto a evitar, hay cosas que son inevitables donde existen libertad de prensa y expresión. Siempre se pueden decir muchas cosas, pero en lo que a ambos gobiernos compete hay que cuidar la forma, hay que evitar en lo posible las declaraciones que puedan ser obstáculo en la creación de la confianza mutua. Creo que no hay nada que no pudiera ser restablecido con buena voluntad y buenas decisiones, tenemos la mejor voluntad para mantener un diálogo fructífero con Bolivia y creo que eso es compartido.
LUCHA CONTRA LAS DROGAS
“Es necesario establecer procedimientos comunes”
– ¿Qué acciones está tomando Chile para el control del narcotráfico?
– Tenemos un interés y una profundización de los esfuerzos por ambos lados, hay mucho más control por la parte boliviana y también se están haciendo más controles en el lado chileno, es una frontera muy difícil de vigilar.
Nos preocupa mucho el narcotráfico que ha crecido. En el contrabando creo que hemos tenido bastante buenos resultados con estos mayores controles y eso beneficia al comercio legal.
– ¿Había la propuesta de hacer un cerco electrónico…?
– Está la idea de hacer más bien un control más efectivo de las zonas que son menos vigiladas. En algunas partes será necesario cercar y con la vigilancia aérea se han tenido bastante buenos resultados, pero eso es muy difícil de mantener en forma permanente, entonces es necesario trabajar de manera coordinada, pues se ahorrarían muchos recursos y en ese proceso estamos para que una vez que funcionen las comisiones binacionales, que no sean esfuerzos unilaterales de cada uno por su lado de su frontera, sino sean esfuerzos conjuntos para abarcar más.
– ¿En el diálogo con Bolivia hay condiciones para la cooperación de la lucha antidrogas?
– Nosotros no vamos a poner condiciones, lo que vamos a hacer es trabajar conjuntamente con las autoridades bolivianas para establecer procedimientos comunes de trabajo que no son nuevos, ya tienen por lo menos casi un año. En los encuentros previos se estableció un mecanismo básico de trabajo, pero no un procedimiento operativo, que creo que es la parte que vendrá ahora como resultado del trabajo de este grupo (comisión de asuntos fronterizos) que se va conformar. Cada país por su cuenta conformará sus equipos para trabajar conjuntamente con la contraparte.
– ¿Quienes van a integrar estos equipos?
– Lo más probable es que serán los grupos policiales dedicados a la lucha contra el narcotráfico y a ellos se van a tener que agregar personas de las respectivas fiscalías, de los sistemas judiciales.
– ¿Tienen estimado cuánta cocaína entra a Chile vía Bolivia?
– No podemos saber cuánto entra porque hay mucho que no se detecta, lo que sí tenemos son los datos de lo que se captura, no tengo ahora la cifra exacta, pero se pueden ver en los reportes semanales; 16, 28 y 100 kilos son cifras que preocupan mucho.
Lo que sí hemos detectado es que el consumo sobre todo en las poblaciones del norte de Chile ha aumentado; los lugares de población más popular están afectados mucho por el incremento del consumo de droga.
También son importantes las cifras de droga que salen por Chile, país de tránsito, con destino a Europa y otros países. Se ha hecho incautaciones importantes de toneladas de droga que va escondida en madera u otro tipo de embarques.
¿Cuándo bolivianos están en las cárceles chilenas por narcotráfico?
– Muchos, pero la mayor parte de ellos por cantidades pequeñas, son los más afectados, los llamados ‘burreros’ que son sorprendidos con cantidades pequeñas.
Son muchos, son cientos que están en las cárceles del norte de Chile y nos preocupa mucho porque está creciendo la población penal de lugares que no son de una gran población. En el norte, diría que más del 50 por ciento de la población penal son bolivianos.
ROBO DE VEHÍCULOS, UNA PREOCUPACIÓN
– Luego de la aprobación de la legalización de vehículos indocumentados en Bolivia hubo molestia en Chile, incluso algunos legisladores pidieron una protesta formal ¿su Gobierno hizo algún reclamo?
– Yo no lo pondría como una molestia, lo definiría como una gran preocupación, no solo de la parte chilena sino una preocupación de todos los países vecinos, porque nosotros percibimos inmediatamente, cuando se anunció esta nueva legislación, un incremento drástico de los robos de vehículos, especialmente en las zonas fronterizas. Lo que nosotros veíamos antes de la ley es que ya existía este tema que nos parece muy preocupante que es el intercambio de droga por vehículos robados en Chile.
Hay una declaración de voluntad clarísima de parte del Gobierno boliviano que ha determinado que ningún auto robado en un país vecino será objeto de regularización, eso nos deja tranquilos. Pero es necesario introducir, como ésta es una situación inédita, un sistema especial para la restitución de los vehículos descubiertos.
¿Hay coordinación entre ambos países para detectar y recuperar los vehículos robados?
– Estamos trabajando muy coordinadamente con la Cancillería y las autoridades de aduanas, de Diprove, del Ruat, para primero identificar y eso se ha logrado mediante la base de datos que existe en el caso nuestro. Tenemos una base de datos que ha sido tomada como modelo por los otros países para la identificación y luego, una vez que sean identificados, establecer un procedimiento común con las autoridades bolivianas para devolver los automóviles que se han incautado.
VISIÓN PRAGMÁTICA
Política externa
El cónsul de Chile en Bolivia, Jorge Canelas, dice, sobre el nuevo escenario geopolítico en la región con la llegada de Ollanta Humala a la presidencia de Perú, que su país tiene una visión de política “pragmática”.
“Somos bastante más pragmáticos en nuestra visión de política internacional. La conformación de ejes es algo que está fuera de nuestra consideración. Pensamos especialmente que las relaciones internacionales, cuando son hechas con los países vecinos, son muchísimo más pragmáticas”.
Agregó que estas relaciones “no se pueden dejar afectar por consideraciones de tipo ideológico salvo que algunas de las partes, o ambas, estén extraordinariamente polarizadas ideológicamente”.
“El comercio puede ser favorable”
HAY MUY POCO INTERCAMBIO ENTRE AMBOS PAÍSES
– ¿Cómo está la relación comercial entre Bolivia y Chile?
– En cuanto a las relaciones comerciales, desde nuestro punto de vista son absolutamente insatisfactorias. Nosotros tenemos con países que están al otro lado del mundo comercio más intenso que con Bolivia que es nuestro vecino y eso es una vergüenza.
El comercio ha crecido en este último año con relación al anterior. Es cierto que hay más importaciones desde Chile a Bolivia que viceversa. Ha crecido casi un 30 por ciento por ejemplo las importaciones de alimentos desde Chile.
Hay condiciones favorables para el comercio que no están siendo aprovechadas integralmente por Bolivia. Ahí viene el tema de la confianza mutua, hay algunas cosas de estos resabios históricos que todavía ponen ciertos obstáculos, incluso al comercio y cuando se toman las decisiones de comprar o vender, de hacer empresas conjuntas, de exportar a terceros mercados. Actualmente, nuestro comercio está bordeando los 500 millones de dólares o tal vez un poco menos.
– ¿Hay proyectos o medidas específicas para mejorar el intercambio comercial?
– Existe un tratamiento común del comercio en el marco del acuerdo de complementación el ACE 22 y que es necesario ir perfeccionando. Hay que utilizar ese acuerdo en forma más integral porque los procedimientos están.
– ¿Qué puede aprovechar Bolivia de lo que Chile ofrece?
– Nosotros hemos liberado de aranceles a casi la totalidad de los productos bolivianos y esa es ya una ventaja. Cuando mencionaba que no se aprovechan todas las posibilidades que existen, me refería, por ejemplo, al ofrecimiento que hizo Chile de poner a disposición de Bolivia su red de oficinas comerciales en el Asia Pacífico. La oferta está ahí y no ha sido utilizada.
– Por encima de los buenos o malos momentos de las relaciones bilaterales ¿ve predisposición de los empresarios para consolidar una relación económica?
-Veo una buena disposición por parte de los empresarios bolivianos. Ahora hay que mencionar también que el funcionamiento, el desempeño de la economía interna en Bolivia, ha tenido a los empresarios bolivianos bastante ocupados y no han tenido la necesidad de ver más allá de sus fronteras en la actividad que tienen. Pero sí lo que vemos es una cantidad creciente de empresas que ya tienen copado su mercado internacional y están pensando no sólo en el mercado de Chile sino en terceros mercados; a través de Chile llegar a mercados con los que nosotros tenemos acuerdos de comercio y pueden ingresar sus productos liberados de gravámenes.