Sollozo. Exsenador masista lloró al ver las condiciones de los indígenas marchistas. Indígenas no aceptarán condicionamientos de los colonos y el Gobierno espera reactivar las negociaciones hoy. La ONU pide suspender obras si se va a una consulta previa.
Crisis. La comisión de salud de la Cidob alertó que la falta de agua y de alimento atentan contra los niños y embarazadas. Foto El Deber
GOBIERNO BUSCA DIÁLOGO POR TIPNIS; COB HABLA DE PARO
Indígenas y colonos no ceden, y el Gobierno busca retomar el diálogo.
Los indígenas aseguran que no aceptarán condicionamientos de los colonos, mientras que el Gobierno espera reactivar las negociaciones hoy en la zona de Limoncito.
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La Razón – Paulo Cuiza – Yucumo
A cuatro días del arribo de los indígenas a Yucumo, los marchistas y los colonos no ceden en sus posiciones, y la tensión crece con el anuncio de masificar el bloqueo a indígenas. El Gobierno envía hoy una misión para buscar resolver el conflicto que lleva 40 días.
El ministro de Comunicación, Iván Canelas, informó ayer que hoy una comisión encabezada por el canciller David Choquehuanca se trasladará hasta la comunidad de Limoncito para intentar instalar un nuevo diálogo con los marchistas.
"Queremos que tengan voluntad de diálogo”, señaló Canelas y luego explicó que la comisión viaja en respuesta a la propuesta que hicieron ayer los indígenas por escrito, para instalar el diálogo en Quiquibey (Beni).
Esta localidad está al otro lado del bloqueo en Yucumo, es decir, a espaldas de los colonos, mientras que la comisión gubernamental irá a Limoncito, una comunidad que se halla seis kilómetros atrás del punto donde acampa la marcha.
La Razón llamó a los teléfonos celulares de dirigentes como Adolfo Chávez para conocer si asistirán a la convocatoria del diálogo, pero éstos no contestaron.
Los marchistas están retenidos en la comunidad San Miguel de Chaparina, a ocho kilómetros de Yucumo (Beni), por un contingente policial que instaló una barrera humana para evitar que la marcha avance y choque con los colonos opuestos a la movilización.
El dirigente indígena Adolfo Chávez afirmó que permanecerán en la zona hasta que les permitan continuar con la marcha sin resignar ninguna de las 16 demandas inscritas en su plataforma de lucha, como exigen los colonos, que rechazan la carretera por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).
“No tenemos nada que hablar con los colonizadores”, afirmó en relación al pedido de sus adversarios de excluir de sus demandas temas como la dotación de tierras fiscales, oposición a la exploración de pozos petroleros en el TIPNIS y a la construcción de la nueva vía caminera.
Para el dirigente de los colonos o interculturales de Beni, Paz Félix, el abrir el paso a los indígenas está condicionado a que acepten sus demandas. “Si hay un acercamiento de buena voluntad de los indígenas, vamos a dialogar. Si sacan esos puntos del pliego, les dejamos pasar”, sostuvo.
Félix expresó que el bloqueo instalado en el puente de la comunidad San Miguel de Chaparina, en la carretera Yucumo-San Borja, será reforzado con un contingente de colonos de Palos Blancos y Caranavi.
El grupo policial está ubicado entre los dos bandos. Al menos 400 uniformados tienen la misión de evitar que ambos sectores choquen. El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, explicó que la Policía evitará cualquier enfrentamiento.
Los indígenas iniciaron la marcha el 15 de agosto, en Trinidad. El objetivo es llegar a la sede de gobierno para exigir que el trazo de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos no afecte la reserva del TIPNIS.
A lo largo de la marcha extendieron sus demandas a 16 puntos, entre los que están la paralización de la producción petrolera en zonas protegidas. Los procesos de diálogo instalados no llegaron a acuerdos.
El vicepresidente Álvaro García abrió la posibilidad de que el tramo II de la carretera entre Cochabamba y Beni bordee el corazón del TIPNIS, para lo que el Gobierno está dispuesto a gestionar un presupuesto adicional de hasta $us 100 millones.
Fernando Vargas, dirigente de la marcha, denunció que el Ejecutivo es responsable del bloqueo policial y de colonizadores, por lo que lo demandó a garantizar el libre tránsito.
Amenaza de juicio
El diputado de UN Jaime Navarro anunció que procesará al dirigente colonizador Gustavo Aliaga porque públicamente amenazó con “reventar” a cualquier persona que pretenda pasar el bloqueo de Yucumo.
Acusan a excanciller de Goni de apelar a CIDH
El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, denunció que el despacho jurídico del excanciller de Gonzalo Sánchez de Lozada, Jaime Aparicio Otero, patrocina ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la denuncia de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) contra el Gobierno.
“Podemos encontrar de manera clara un vínculo con ciertos dirigentes y el gonismo, y que una parte de esta movilización corresponde a una ofensiva gonista de los sectores que han enlutado al país”, denunció en Santa Cruz.
Aparicio, en contacto con la red televisiva Cadena A, respondió que no tiene ninguna relación laboral o política con Sánchez de Lozada, y que quien patrocina y ayuda a los indígenas que marchan por el TIPNIS es uno de sus colegas bajo principios humanitarios y morales.
Llorenti leyó parte del memorial presentado a la CIDH y destacó la parte en la que se argumenta que “el Gobierno ha enviado milicianos extranjeros para bloquear la vía para que no se dé paso a la paz”. Insistió en que quien “presenta (la demanda) a nombre de los pueblos Mojeños Chimán y Yuracaré, es la firma Aparicio”, de abogados del excanciller.
El vicepresidente de la Confederación Nacional de Nacionalidades Indígenas de Bolivia (Conniob), Víctor Hugo Velasco, indicó que fue su organización y no la CIDOB la que recurrió ante la CIDH.
El dirigente de los indígenas marchistas, Adolfo Chávez, desautorizó a Velasco y le exigió que no hable a nombre de los sectores movilizados. Además desafió al Ministro de Gobierno a identificar a los gonistas.
El Ejecutivo acusó a organizaciones no gubernamentales (ONG) y a la agencia Usaid de EEUU de estar tras la marcha. El indígena y diputado Pedro Nuni sostuvo que enjuiciarán a Llorenti y Chávez desafió al ministro a renunciar por dignidad.
Salud de los indígenas decae y hacen falta medicamentos
Los originarios padecen de enfermedades diarreicas y respiratorias.
TIPNIS. La brigada de médicos que los atiende señala que la principal causa de las dolencias es el consumo de agua contaminada. Entre los enfermos hay varios niños.
Página Siete, Amancaya Finkel / Villa Yenny – 23/09/2011
A más de un mes de haber iniciado la marcha hacia La Paz, cercados tanto por la Policía como por colonizadores que les impiden avanzar, la salud de muchos marchistas empieza a resquebrajarse.
El agua es escasa e insalubre. Las infecciones intestinales y la diarrea afectan a un número cada vez mayor de marchistas. La lluvia y el frío causaron gripe y enfermedades bronco-respiratorias y varias mujeres se encuentran con embarazos de siete u ocho meses.
Tres médicos y una auxiliar atienden sin descanso a los enfermos con los pocos medicamentos de los que disponen gracias a donaciones. Comienzan a faltar los fármacos.
“Hay bastantes enfermedades diarreicas e infecciones respiratorias. El problema es que viene un sur y el cambio de temperatura trae consigo estas enfermedades”, comenta Miguel Sainz, uno de los médicos.
La llegada del “sur” complicó la salud de los más pequeños.
“La humedad unida a las bajas temperaturas hace que la propensión a las infecciones respiratorias sea aún mayor”, dice.
Son tres las mujeres marchistas que se encuentran en las últimas semanas de embarazo. “Acabo de ver a una de ellas. Son tres las que ya están a término, cerca del parto y si esto continúa, ellas van a dar a luz aquí”.
Pero según este médico, el mayor problema de salud entre los marchistas es la diarrea.
“La gente tiene sed y toma agua en mal estado; no la potabilizan y, como no están dejando pasar suficiente agua, difícilmente las infecciones diarreicas van a desaparecer”.
“Primero yo estaba con resfrío, pero ahora tengo una infección porque el agua está sucia. Tengo mucho dolor de estómago”, dice Pascuala Chubé, una de las mujeres de la marcha.
“Además de la diarrea, hemos tenido resfriados con complicaciones. Ha habido dos o tres niños con neumonía, pero ellos ya han mejorado bastante .Ahora se ve laringitis y faringitis”, dice Carlos Boero, otro de los médicos que atiende a los marchistas.
Según Boero, desde hace algunos días la cantidad de gente con diarreas e infecciones se ha incrementado. “Hay gente que está mal y que no se hacen ver porque les da vergüenza. Hay terceras personas que vienen y me dicen: ‘doctor, he pasado y he visto a una persona vomitando y me han dicho que tiene fiebre’. Muchas veces la gente llega ya cuando está en muy mal estado, con signos de deshidratación”.
Paradójicamente, a tan sólo unos pocos metros del campamento, detrás del cordón policial y el riachuelo, en el aserradero, hay una toma de agua a la cual los marchistas tampoco pueden acceder.
En el aserradero, donde se encuentra la toma de agua, es también donde los policías tienen Coca-Cola, galletas y otros refrescos. La queja más frecuente que se escucha de los policías al pasar es “pucha que la soda está caliente”.
Grupo de apoyo pasa Yucumo
Los colonizadores que bloquean en Yucumo dejaron pasar al primer grupo que refuerza la marcha indígena desde La Paz. Hubo abucheos y al paso de esta comitiva reiteraron que no levantarán el bloqueo hasta que los indígenas retiren cinco temas de su pliego de 16 puntos. “Estoy muy agradecida de estar aquí con ustedes y ahora he venido a ofrecerme como garante, si quieren me quedo aquí”, exhortó la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de La Paz, Amparo Carvajal, a los colonizadores.
Carvajal también intentó convencer que la marcha indígena es pacífica y tiene todo el derecho de avanzar hacia la ciudad de La Paz.
Los colonizadores accedieron al paso de la comitiva y entregaron a la representante de derechos humanos un documento con los cinco puntos de su pliego petitorio para que sea entregado a los indígenas. “Si no acceden a estos cinco puntos, no pasa la marcha”.
Pocas horas después empezaron a pasar el bloqueo miembros de la comitiva. El ex senador del MAS Lino Villca estuvo entre los primeros que logró pasar el bloqueo en medio de insultos y luego pasó el ex viceministro Alejandro Almaraz. Más tarde, Moisés Tórrez, dirigente del Movimiento Sin Tierra, fue detenido por los colonos, pero luego quedó en libertad.
La deshidratación afecta a 50 niños marchistas
Conflicto. La Policía impide que los marchistas accedan al arroyo Chaparina. Cinco embarazadas en riesgo de padecer insolación. Hay protesta de Derechos Humanos.
Policía Nacional. Los uniformados no permitieron que mujeres y niños carguen agua del río.
Ruy D’Alencar. Limoncito, El Deber
El agua potable escasea en la marcha indígena. Hay pocos lugares donde refugiarse de las brasas del sol en el campamento improvisado en Chaparina, Beni, a seis kilómetros de Yucumo.
Unas cuantas carpas, algunos techos de palmeras y la sombra de los árboles que quedan en el lugar son el resguardo de los originarios, a tres días de haber quedado varados en el lugar porque un cordón de policías no permite avanzar hasta encontrar una fuente natural de agua fresca.
A consecuencia de eso, la salud de al menos 50 niños está en riesgo por la deshidratación, de acuerdo con el reporte del sistema sanitario de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob).
Comprar agua para toda la marcha es inviable, pues falta dinero para hacerlo y en el lugar donde la Policía retiene a los marchistas no hay condiciones de suministro, sostiene Maida Palacios, médica del servicio de salud de Cidob. La situación también es una amenaza para cinco embarazadas y los ancianos.
El viceministro de Gobierno, Marcos Farfán, anunció ayer que están enviando 1.000 litros de agua para entregar a los indígenas y se comprometió a suministrar alimentos, si lo requieren los marchistas.
Los originarios cumplieron ayer 38 días de marcha para pedir el desvío del tramo II de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, para que no atraviese el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). Se encuentran detenidos a un lado de la ruta a Yucumo, sin acceso a agua potable.
A 100 metros está el campamento policial, en el aserradero de Chaparina, que dispone de agua de cañerías y de una despensa de bebidas y alimentos. Pese a la proximidad, los indígenas no han tenido acceso, porque los efectivos tienen instructiva, según el Gobierno, de frenar el avance para evitar enfrentamientos con colonizadores que bloquean el puente San Lorenzo de Yucumo.
La médica Maida Palacios recordó que los policías se habían comprometido a dejar pasar de dos en dos a las mujeres con sus hijos para que los bañen en el arroyo Chaparina, pero esto no fue regular.
Todavía hay alimento, pero con el paso del tiempo se hace insostenible la provisión, pues se debe viajar 44 kilómetros de ida y vuelta a San Borja para abastecerse.
Amparo Carvajal, de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, dijo que las instituciones del Estado están obligadas a garantizar la salud y el acceso al agua a todos los ciudadanos, por ello buscó entablar diálogo con los policías para gestionar el acceso al agua.
Por dentro
– Sollozo. Durante el encuentro con los marchistas indígenas, el exsenador masista Lino Villca enmudeció y lloró al escuchar la queja de los dirigentes de Cidob sobre el impedimento de avanzar para buscar fuentes de agua naturales.
– Almuerzo. Los indígenas comen en el suelo, en tiendas de campaña improvisadas bajo árboles y palmeras. La dieta en general se basa en arroz, charque seco y pollo.
– ‘Boleando’. El exviceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, que aguardó las primeras horas del día en Yucumo una autorización de los bloqueadores del lugar, esperó ese anuncio sentado en la plaza central del pueblo, mascando coca.
– Seguridad. Van 23 días de corte de ruta en el puente San Lorenzo y la ‘policía sindical’ de las comunidades interculturales reforzó el control del bloqueo con nuevos miembros, que se identifican con cintillos.
El Gobierno envía 1.200 litros de agua a marchistas
El Ministerio de Gobierno envió ayer 1.200 litros de agua potable para los comunarios del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que marchan en oposición a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, y recomendó no consumir agua contaminada para evitar infecciones digestivas.
“Con el propósito de preservar la vida de mujeres, niños y evitar enfermedades se instruyó a la Policía e instituciones coadyuvar en el abastecimiento de agua procesada a favor de los marchistas”, afirmó el viceministro de Régimen Interior y Policía, Marcos Farfán.
Precisó que el primer lote será de 1.200 litros de agua e invitó a otras instituciones y organizaciones a sumarse a la campaña para proveer de ese líquido a los indígenas marchistas.
Al ser consultado sobre la posibilidad de enviar alimentos, Farfán dijo que tiene conocimiento de que el abastecimiento es regular, pero aseguró que si existe necesidad de proveerlos, el Ministerio de Gobierno lo hará con el fin de preservar la vida.
El viceministro Farfán informó que a 50 kilómetros de la localidad de Yucumo, donde está la barrera policial, se permitió a los marchistas el acceso a un arroyo de agua sólo para lavar ropa y el aseo personal. (ABI)
La ONU pide suspender obras si se va a una consulta previa
El debate se centra en el tramo II del proyecto carretero. Postura. Este organismo solicita bajar el tono en el área del conflicto y articular el diálogo entre las partes.
Disidentes masistas con los indígenas, ayer en Yucumo. Foto Ap Agencia
Página Siete / La Paz – 23/09/2011
La representante residente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Bolivia, Yoriko Yasukawa, pidió suspender la construcción del tramo II de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos mientras se va a la consulta previa, en el marco de las normas nacionales e internacionales.
Asimismo, demandó “bajar el tono” entre las partes en conflicto (Gobierno e indígenas) para volver a la mesa de diálogo y llegar a un acuerdo definitivo sobre el proyecto carretero.
“Si tomamos en serio las normas nacionales e internacionales que llaman a una consulta que permita el consentimiento libre y previo, lógicamente habrá que suspender esa obra mientras se realice la consulta y tiene que haber una disposición real de explorar otras alternativas”, dijo.
El Gobierno ya inició la construcción del proyecto vial, pero aún no ingresó al tramo que está en disputa ya que pasaría por el “corazón” del TIPNIS.
Ante esa situación, un millar de indígenas de tierras bajas inició una marcha desde Trinidad hacia La Paz, denunciando que la obra caminera afectará el ecosistema de esa reserva natural ubicada entre los departamentos de Beni y Cochabamba.
Yasukawa demandó a las autoridades a concertar con las comunidades indígenas que serán afectadas directamente y debatir sobre el tipo de consulta que se vaya a realizar en esa región.
“Tiene que haber también flexibilidad de parte de los indígenas y que haya una real disposición de ambas partes de buscar alternativas viables”, agregó.
La representante de la ONU señaló que la forma de hacer la consulta que se podría realizar será a través de la confianza entre los actores.
“Se podrían estudiar experiencias de otros países, pero en Bolivia se llevó a cabo una consulta bastante amplia para la elaboración del proyecto de ley de Deslinde Jurisdiccional y eso podría ser un ejemplo de donde sacar algunas lecciones”, dijo.
La organización internacional reiteró el llamado a resolver el conflicto a través del diálogo mediante acuerdos y condiciones que permitan un acercamiento “transparente”.
“Se ha erosionado la confianza porque ha habido discursos muy agresivos, descalificativos e hirientes; entonces, hemos hecho un llamado a los actores a que bajemos el tono y dejemos de insultar para reconstruir la confianza” reiteró Yasukawa.
Esta semana el conflicto llegó a su nivel más alto luego de que se registraron amagues de enfrentamientos entre colonos e indígenas que pretendían pasar por Yucumo, donde hay un bloqueo.
La demanda indígena: “fojas cero”
Lugar Desde el pasado fin de semana, más de un millar de marchistas por el TIPNIS pernoctan en la comunidad El Limoncito, ubicada a 15 kilómetros de Yucumo, donde colonos afines al MAS realizan un bloqueo de la carretera.
Postura La dirigencia de tierras bajas desestimó recurrir a la consulta previa y demandó volver a “fojas cero” en el contrato que se firmó con la constructora brasileña OAS, que debe ejecutar el tramo II del proyecto vial.