Evo Morales pondrá a prueba su popularidad en las elecciones judiciales

La polarización política y social ha convertido estas primeras elecciones judiciales, a las que el gobierno describe como “inéditas” en la historia de la democracia, en una cuestión de apoyo o rechazo a la gestión del presidente Evo Morales.

image La oposición promueve el voto nulo

La Paz, 15 Oct. (ANF).- El presidente Evo Morales someterá a prueba su popularidad en las controvertidas elecciones judiciales de este domingo, convertidas por el gobierno y la oposición en un virtual plebiscito sobre la gestión gubernamental.



Un total de 5.243.375 electores están convocados a las urnas repartidas en 23.660 mesas para elegir a los 56 magistrados de los tribunales Constitucional, Supremo de Justicia, Agroambiental y Consejo de la Judicatura, en unos comicios en que la atención pública sobre los postulantes ha quedado relegada a un segundo plano.

La marcha de los indígenas defensores del TIPNIS y la represión policial de fueron víctimas en Yucumo han incrementado la polarización política y han reforzado el carácter plebiscitario de los comicios, los más controvertidos desde el retorno de la democracia hace tres décadas.

Evo Morales, quien está viviendo probablemente el momento más difícil de su mandato, ha contribuido a reforzar la idea del plebiscito al encabezar de manera decidida una cruzada a favor del voto válido, en procura, según dijo, de una “victoria” con más del 70 por ciento de los sufragios, en contraposición de la campaña implementada por la oposición en apoyo del “No” y del voto nulo.

El gobierno de Morales llega a los comicios desgastado políticamente por la marcha y la represión de los indígenas del TIPNIS, un conflicto que ha provocado la renuncia de los ministros de Gobierno y Defensa y otros altos funcionarios.

Muchos de los promotores del voto nulo han invitado a los electores ha cruzar la inmensa papeleta electoral -90 por 50 centímetros- con la leyenda “TIPNIS”, como medio de expresar el apoyo a la macha indígena y el rechazo al gobierno.

”El voto nulo, el voto de rechazo, quitará legitimidad a las autoridades elegidas", dijo el analista y profesor universitario Carlos Cordero en declaraciones a la prensa, en tanto que el politólogo Jorge Lazarte afirmó que el conflicto del TIPNIS y un fracaso en los comicios judiciales podrían marcar "el principio del fin" del presidente.

Morales, a quien la oposición acusa de buscar el control del Poder Judicial, ha realizado en las últimas semanas una intensa campaña a favor de los comicios y del voto positivo. “Quienes se oponen a estas elecciones o hacen campaña por el voto nulo son enemigos de la democracia y del proceso de cambio y quieren una dictadura militar", dijo en una ocasión.

Unos sesenta observadores, pertenecientes a la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), vigilarán la elección de los magistrados.

La oposición ha criticado el proceso desde su origen, por considerar que el gobierno ha impuesto con su mayoría parlamentaria hegemónica a los candidatos y también por la supuesta parcialidad de las autoridades electorales, sobre todo de su presidente, Wilfredo Ovando, quien ha sido acusado de hacer campaña favor del “Sí” junto al presidente Evo Morales.

"En un proceso electoral como este, que se caracteriza por no ser una elección política, tiene que existir el control social en el que todo ciudadano puede participar, reclamar o denunciar sobre lo que pase durante el proceso", dijo Ovando, quien ha rechazado todas las acusaciones formuladas en su contra.

Entre los principales promotores del voto nulo se encuentran los partidos Unidad Nacional , encabezada por el empresario Samuel Doria Medina, Convergencia Nacional y el Movimiento Sin Miedo (MSM), cuyo líder, Juan del Granado, entregó a los observadores de la OEA documentos sobre las supuestas irregularidades en el proceso y la parcialidad de las autoridades electorales.

"Señalamos que la conducta del Tribunal Electoral, claramente parcializada con el Gobierno, tiene características de complicidad y de encubrimiento con los delitos electorales", declaró Del Granado, pero el jefe de la delegación, el panameño Torrijos, admitió que existen “diferencias de opinión” pero defendió la “fórmula inédita” para elegir a los magistrados.

"Estamos escuchando todas las inquietudes que se han mostrado. Luego la OEA emitirá su opinión, su informe y recomendaciones. Pero no podemos perder la perspectiva de que hay un método nuevo, un método que se perfecciona y que se está implementando", dijo Torrijos.

Según últimas encuestas, más del 90 por ciento e los bolivianos no conoce a ninguno o solo a unos pocos candidatos y más del 80 por ciento de los consultados admitió que no sabe por quién votar.

Sin embargo, la mayoría de los analistas coincide en que la polarización política y social ha convertido estas primeras elecciones judiciales, a las que el gobierno describe como “inéditas” en la historia de la democracia, en una cuestión de apoyo o rechazo a la gestión del presidente Evo Morales.

Además de Juan del Granado y Doria Medina, también se han plegado a la campaña por el “No” otros dirigentes políticos, como los expresidentes Carlos Mesa y Jaime Paz Zamora, el ex vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas y el ex asesor del MAS Filemón Escobar.