¡Llegaron!

Indígenas hoy son recibidos con honores en La Paz. Marcha va hacia la plaza Murillo y Evo quiere dialogar. La protesta es un golpe a imagen del presidente Morales, según analistas.

image Bienvenida. En las puertas del municipio paceño, cientos de personas recibieron a los 2.000 marchistas indígenas que buscan dialogar con Evo Morales para evitar que el tramo II de la vía atraviese el Tipnis



Ruy G. D’Alencar. Urujara, El Deber

Desenlace. Después de protagonizar durante más de dos meses una travesía histórica desde Beni, unos 2.000 indígenas marchistas serán hoy recibidos con honores en La Paz.

Los indígenas que defienden el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) ‘acarician’ las puertas de la sede de Gobierno.

Después de 66 días de dura marcha desde los llanos de Beni hasta la cordillera paceña, ayer, la columna de más de 2.300 originarios de todo el país cruzó la tranca de ingreso a la ciudad de La Paz a paso de vencedor.Urujara es el nombre de la localidad donde pasaron la noche después de haber recibido el cálido aplauso de bienvenida de vecinos de la hoyada.

La plaza Murillo es la siguiente meta. Pero los marchistas, que rechazan la apertura de una carretera por el corazón del Tipnis, con el cansancio, los golpes y los problemas de salud encima, saborean su arribo al municipio paceño como una victoria. La de ayer fue la última de las jornadas en las que los indígenas tuvieron que trepar por los sinuosos caminos de la cordillera.

Hubo que caminar cuesta arriba más de 20 kilómetros, desde los 3.500 metros sobre el nivel del mar de Pongo hasta los más de 4.600 de La Cumbre para poder bajar a Urujara, donde la avanzada armó campamento desde la mañana. Fueron diez horas de caminata sobre la altura, subiendo y subiendo, sin aire, con fuertes dolores de cabeza y desmayos.

“Para mí ha sido muy difícil llegar hasta acá, pero aquí estoy”, dice exhausto Adolfo Chávez, presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), cubierto por abrigos. Como él, casi todos, han llegado con esfuerzo a Urujara, pero lo han hecho por la expectativa de resolver con el presidente Evo Morales el conflicto por la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

La caminata fue una verdadera ‘paliza’ que costó al menos cuatro bajas médicas. Uno de ellos, Rafael Quispe, mallku del Consejo Nacional de Ayllus y Marqas del Qollasuyu (Conamaq), que sucumbió por falta de oxígeno y cansancio. Todos fueron trasladados al hospital municipal La Merced, según reportó Javier Vaca, médico de la Dirección de Salud de La Paz. Fuera de eso, decenas de marchistas exhaustos se desplomaron, pero  con un poco de oxígeno retomaron marcha.

Desde ayer, la Policía de Tránsito hizo seguimiento a la marcha, pese a la negativa de los indígenas de tener la presencia de los efectivos del orden por la susceptibilidad que vive en ellos desde la represión del 25 de septiembre.

El alcalde de la Paz Luis Revilla, aguardó a la columna de marchistas en La Cumbre, donde alistó una ceremonia aimara para recibirlos. Sin embargo, los indígenas, encabezados por Fernando Vargas, presidente de la subcentral del Tipnis, agradecieron el gesto pero pasaron de largo porque, explicó, no quieren dar lugar a la politización de su movimiento.

“La marcha es de los pueblos indígenas, no de partidos”, consideró Yenny Suárez, presidenta del comité político de marcha. En ese sentido, pidió que ningún partido haga cuerpo con la marcha.

Los equipos de logística y auxilio sanitario de la Alcaldía paceña, de la Cruz Roja y de grupos de voluntarios coparon el recorrido. Allí también llegaron grupos de Defensa Civil y de la Policía. Estos últimos fueron rechazados.

Cuando caía la tarde, desde la tranca de Urujara se pudo ver a la vanguardia de la marcha que en breve llegó a acampar hasta ese punto.

Allí los originarios fueron recibidos como héroes. Con música, con tumulto, con aplausos y banderas. En ese lugar buscaron refugio en carpas y casuchitas para pasar la noche.

Miguel Charupá, secretario del comité de marcha, ha ratificado que la misma llega hoy al centro de La Paz. Allí han de encarar a Evo Morales por primera vez desde que se inicio el conflicto.

   EN LA JORNADA  

– Honores. La diputada Elizabeth Reyes (UN) presentó ayer ante el pleno de la Cámara de Diputados un proyecto de ley para declarar a los marchistas ‘Héroes protectores de la Madre Tierra’.

– Mediación. La diputada Norma Piérola (CN) pidió ayer la incorporación de la Iglesia católica o del Defensor del Pueblo en el diálogo que se realizará entre el presidente Evo Morales y los indígenas.

– Enfermos. El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, informó de que las brigadas que desplazó a la marcha del Tipnis reportaron que cerca del 40% de los indígenas presentan problemas de salud.

– Felicitación. La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia  felicita la valentía y sacrificio de los indígenas del Tipnis que hoy llegarán a La Paz después de más de dos meses.

– Veto. Asambleístas de CN pidieron ayer el veto a la ley corta de Protección del Tipnis para el inicio del diálogo.

– Control. El ministro de Gobierno, Wilfredo Chávez, afirmó que el ingreso de la marcha a la plaza Murillo será analizada.

– Prensa. Numerosos equipos de prensa nacionales e internacionales  llegaron al lugar. La asistencia de periodistas hizo que se forme un tumulto de unidades móviles y equipos de corresponsales que a ratos se chocaron en el trabajo.

Según analistas, la protesta es un golpe a imagen de Evo

Tipnis. La marcha por el Tipnis canaliza el descontento de la gente con la forma en que el MAS está gobernando el país y está pasando una elevada factura al Presidente

Freddy Lacio F. El Deber

La llegada de los marchistas del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) a La Paz es un hecho histórico y trascendental en la historia boliviana de los últimos tiempos, porque deja en evidencia que el Gobierno no cumple lo que predica, pero además reivindica la lucha por la democracia en el país y echa por los suelos la imagen del presidente Evo Morales, señalan diferentes analistas consultados por EL DEBER.

El politólogo y ex vocal electoral Jorge Lazarte sostuvo que la marcha es una movilización “de los grupos humanos más pobres entre los pobres” y al mismo tiempo una protesta contra el Gobierno, que “destruyó su imagen indigenista que le ha servido, durante tantos años, como justificación histórica para sus actos en el poder”.

En opinión de Lazarte, el conflicto por el Tipnis es “probablemente” el que más ha afectado a Morales hacia fuera del país, porque la comunidad internacional “no entiende cómo un Gobierno que proclamó su indigenismo arremetió contra los propios indígenas”.

A su turno, la directora de la carrera Ciencias Políticas en la Uagrm, María Angélica Suárez, cree que el arribo de los originarios es un triunfo “del pueblo boliviano”.

“Si hay un perdedor acá ha sido la política de conflicto que lleva adelante el Gobierno, que ahora deberá dar solución sí o sí a la demanda de los indígenas, porque de lo contrario empeorará su imagen”, acotó.

El politólogo Marcelo Vernaux observa que la marcha ‘canalizó’ el descontento de la gente con Evo Morales y el Gobierno. “Más allá de las demandas indígenas, los marchistas están reivindicando la democracia, que ha sufrido golpes y ha sido dañada por la actitud de los gobernantes. El Gobierno perdió apoyo, imagen internacional, credibilidad y fue derrotado en las elecciones judiciales”, aseveró.

“La marcha por el Tipnis está desmitificando al Gobierno de ser ambientalista e indigenista. Mostró la ruptura entre oriente y occidente, entre campo y ciudad, entre lo indio y no indio, pero ahora hay un rencuentro de todo lo que estuvo allí pero que el MAS logró distanciar”, concluyó la analista Jimena Costa.

   Las frases  

«Si hay un perdedor acá ha sido la política de conflicto que lleva adelante el Gobierno»

María Angélica Suárez | Politóloga

«El Gobierno perdió apoyo, imagen internacional, credibilidad y también las elecciones judiciales»

Marcelo Vernaux | Politólogo

«Llegar a La Paz es una victoria»

Fernando Vargas / Presidente Subcentral del Tipnis

Ruy D’Alencar

-¿Cómo se siente usted ahora que están a un paso de La Paz?

– Me siento orgulloso de mis compañeros. Han llegado marchando hasta acá pese a la dureza de la marcha, a los obstáculos que puso el Gobierno, pese a la represión. Se ha cumplido la primera meta. Llegar a La Paz ya es una victoria y lo que hemos descubierto es que la construcción del Estado Plurinacional depende de nosotros y no del Gobierno.

-¿Costó avanzar este último tramo?

-En realidad no. El lunes vine a La Paz en vehículo a una reunión y pensé que la subida a La Cumbre era demasiado. Pero ahora, al lado de mis compañeros, no sé si por una cuestión de ánimos, no he sentido la más mínima fatiga. Mi cuerpo se hizo livianito y solo estaba pensando en llegar a La Paz con la palabra de mi pueblo.

– ¿Qué expectativa tiene de la invitación del presidente Evo Morales al diálogo?

– Tenemos fe de que el señor presidente hubiese reflexionado sobre sus errores. Ojalá que hubiese pensado en el daño que han cometido al burlar la Constitución Política del Estado (CPE), al saltar la consulta previa en el proyecto carretero Villa Tunari-San Ignacio de Moxos y al reprimirnos. Creo que está en el presidente resolver nuestra agenda de 16 puntos. Solo le hace falta voluntad para cumplir la CPE.

– ¿Cómo se puede garantizar la protección del Tipnis?

– Mediante una ley de protección que especifique que nunca se va a construir ninguna carretera ni desarrollar actividades extractivas de ningún tipo en ese territorio indígena. La ley corta no sirve, no fue consensuada y fue planteada a destiempo. La CPE y las leyes nos amparan.

«Los muertos no se fueron en vano»

Adolfo Chávez / Presidente de la Cidob

Ruy D’Alencar

-¿Cómo están los ánimos, ahora que faltan solo15 km para La Paz?

– Las ilusiones de mis hermanos se han hecho tan grandes como la marcha. Pese a las calumnias, amenazas y golpes que nos han dado, ahora estamos acá. Ha dolido llegar, pero lo hicimos y eso nos devuelve la fuerza. Hemos tenido que enterrar a tres hermanos que murieron durante la marcha, pero sus muertes no van a ser en vano.  

– ¿Qué expectativa tiene del diálogo al que ha invitado el presidente Morales?

– Nos gustaría pensar que el presidente va a reconocer sus errores, que va a mostrar quién nos golpeó con tanta violencia criminal en Yucumo. Que va a garantizar que la carretera (Villa Tunari-San Ignacio de Moxos) no va a violar el territorio indígena Tipnis. Pero eso es lo que nos gustaría que pase, no sabemos qué va a pasar. Creo que se necesita voluntad y hablar con la verdad para resolver nuestras 16 demandas.

-¿Cómo queda su relación con el Gobierno y con el presidente?

-Hablo a título personal, pero creo que ahora ya no apoyamos su Gobierno. Sin embargo, pueden cambiar las cosas depende de su conducta a partir de mañana (hoy), cuando nos veamos cara a cara. Necesitamos un diálogo con respeto y transparencia, de presidente del Estado a presidentes de las naciones indígenas del Estado Plurinacional.

-Se lo ve cansado, ¿cómo vamos a llegar mañana?

– Para mí fue difícil encarar la marcha porque, como saben, tuve un accidente antes de la marcha y tuve que caminar con estos fierros en el brazo (derecho). Estoy cansado, sí. Y tengo frío. Pero todo el sacrificio vale la pena porque si no luchamos no nos van a respetar.  

LA MARCHA VA HACIA LA PLAZA MURILLO Y EVO QUIERE DIÁLOGO

Conflicto por el TIPNIS – Marcha va hacia la plaza Murillo y el Presidente quiere dialogar. Los indígenas están a 12 kilómetros del centro paceño. Esperan que el Gobierno los reciba y atienda sus demandas. Tienen previsto retomar la caminata a las 08.00.

La Razón – Micaela Villa – La Paz

Tras una marcha iniciada hace 65 días en Trinidad, los indígenas ingresan hoy a la urbe paceña con el fin de llegar hasta el centro del poder político, la plaza Murillo, y hacer escuchar sus demandas. El presidente Evo Morales invitó ayer a los marchistas a dialogar.

image Movilización. La marcha indígena ingresa a la zona de La Cumbre, donde esperan decenas de personas. El arribo de los marchistas a La Paz es considerado un hecho histórico

El ministro de Gobierno, Wilfredo Chávez, informó de que evaluarán con la Policía la posibilidad de permitir el ingreso de la marcha al kilómetro cero. “Estimo que debe valorarse previamente la situación para tomar una determinación”.

Urujara, puerta de ingreso a la ciudad, fue la última escala que hicieron ayer los indígenas en la caminata iniciada el 15 de agosto en Trinidad, Beni, en rechazo a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por el corazón del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

El dirigente indígena Fernando Vargas señaló que prevén ingresar al centro del poder político y participar de la celebración de una misa en la Catedral, contigua al Palacio de Gobierno. “Esperamos que Morales haya reflexionado y tenga toda la voluntad de atender nuestras demandas”, expresó.

El Presidente envió una misiva con el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, en la que los invita a dialogar. “Esta reunión es para deliberar y consensuar las demandas en el marco de una amplia predisposición política del Gobierno”, dice el texto.

Los indígenas exigen vetar la ley corta que prevé, entre otros aspectos, la consulta previa y manda suspender la construcción de la vía por el TIPNIS. Plantean, por su parte, la ley diseñada en la marcha y que rechaza la ejecución de la obra vial por su territorio y la anulación de la ley de crédito de 332 millones de dólares para el proyecto carretero.

“La marcha no se irá de la sede de gobierno hasta que la ley desarrollada por los indígenas sea promulgada”, afirmó el presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), Adolfo Chávez.

Los indígenas de tierras bajas recorrieron ayer el tramo más complicado de su travesía debido al frío y a lo pedregoso del terreno. Pasaron la zona de La Cumbre, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, agobiados por el cansancio y el poco oxígeno que se respira a esta altura.

Siete personas se desmayaron, según Bomberos. Cerca de las 13.30, en el punto más alto del lugar, el alcalde paceño, Luis Revilla, dio encuentro, junto a los concejales municipales, a la columna de marchistas.

Ofrecieron una ofrenda a la Pachamama como un ritual de encuentro entre personas de tierras altas y bajas. “Estamos haciendo esta ofrenda para que les vaya bien en esta visita a La Paz  y en su diálogo con las autoridades de gobierno”, sostuvo Revilla.

Representantes de la Asamblea de la Paceñidad, universitarios y representaciones de otros sectores confluyeron en La Cumbre para recibir a los indígenas. También estuvo el defensor del Pueblo, Rolando Villena.

El Defensor obsequió a Vargas un sombrero de cuero en reemplazo, explicó a PAT, del que perdió cuando un grupo de policías redujo y detuvo al dirigente durante la intervención a la marcha indígena en Yucumo, Beni, el 25 de septiembre.  

Solidaridad. Ropa, zapatos, panes, jugos y otros alimentos entregaban a los marchistas diferentes personas que confluyeron en La Cumbre. Además de las ambulancias y médicos que atendían a los indígenas, 20 efectivos de la guardia municipal precautelaban la seguridad.

Rechazaron la seguridad policial por lo ocurrido en Yucumo. Llegaron hasta el puesto de control de Urujara, a 12 kilómetros del centro, donde pernoctaron en medio de un intenso frío. Hoy retomarán la marcha a las 08.00 y prevén llegar a su destino al mediodía

El dirigente Jorge Mendoza sostuvo que analizarán hoy la invitación al diálogo del Presidente,  aunque anticipó que la condición  es que haya apertura para tratar las demandas, entre ellas la anulación del proyecto carretero que pasa por el corazón del TIPNIS.

La vía tiene tres tramos; el proyecto del segundo tramo está paralizado a la espera de una consulta planteada por el Ejecutivo.

‘También marché en los años 90’

Nilda Gutiérrez (54).

De San Joaquín (Beni)

n “Participe en la marcha del 90,  por el Territorio y la Dignidad de los Pueblos Indígenas. Me siento orgullosa de lo que hago, quiero dejarles algo a mis seis hijos, 12 nietos, bisnietos y a las nuevas generaciones. Mi familia sufrió un accidente y hasta hoy no los he visto, pero ni eso me ha hecho retornar a mi hogar, ahora estoy marchando. Me canso, pero sigo adelante, porque la voz de Bolivia somos los pueblos indígenas”.

‘Primera vez que vengo a La Paz’

Willy Eato (26).

De Iviató (TIPNIS)

-“En mi hogar nos dedicamos a la recolección de miel silvestre. Estoy en la marcha con mi esposa y mi hija de ocho años; es la primera vez que vengo a La Paz, mi ruta siempre era entre Trinidad y mi pueblo. No me imaginaba este frío, ni bañarme con agua tan fría, estaba acostumbrado al agua natural de mi pueblo, dicen que La Paz es bonita, y quiero mirarla.  Ahora soy guardián de la marcha, por eso manejo las flechas y el arco”.

‘Dejé la escuela, pero debo luchar’

Rigoberto Chávez (15).

De San Pablo (TIPNIS)

-“Ya perdí el año escolar, estaba en séptimo, pero qué puedo hacer, vine con mi padre y madre y una hermana menor. Yo decidí tomar esta decisión, me embarqué en un vehículo de mi pueblo y vine, fue mi decisión; llego a La Paz por primera vez, debe ser bonito. Dejé la escuela, pero debo seguir adelante, porque no queremos que nuestra tierra se destruya, vamos a luchar con mi familia hasta el final. En mi tierra nos dedicamos a sembrar”

‘Alegro a los hermanos con música’

Celso Tsmo (63).

De San Mateo (Beni)

-“Yo toco el violín para alegrar a mis hermanos. Dios me está ayudando, yo solito aprendí a tocar este instrumento, dejé ya la flauta, me gusta tocar varios ritmos y que sean acompañados con tambores. Estoy un poco cansado, camino pero a veces las piernas me flaquean (debilitan) y a veces pierdo la respiración, pero seguiré en la marcha. Soy padre de nueve hijos, ellos me esperan junto a mi compañera Florentina”.