Los autócratas y la primavera

MADURO La “Primavera Árabe” amaga con extenderse más allá del Mediterráneo y regímenes de tendencias autoritarias de otras latitudes reaccionan preocupados.

Si la caída de la tiranía gadafista ya les había puesto las barbas en remojo, ahora los gobiernos integrantes de la chavista Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) se movilizaron en bloque para tratar de apuntalar a la tambaleante dictadura siria, que no logra afianzarse ni siquiera con los casi 3.000 muertos provocados por la represión oficial en los últimos seis meses, según cifras del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU.

Los cancilleres de los países de la ALBA se hicieron presentes en Damasco -entre ellos mezclado el ministro de información de Bolivia, Iván Canelas– para darle algo de oxígeno al despotismo de la dinastía Al-Assad, asegurando que “no se quedarán de brazos cruzados” ante lo que consideran una conjura “imperialista y sionista”.



¡Incluso, los ministros llegaron a afirmar que las noticias sobre la brutal represión en Siria son en realidad parte de una “guerra mediática”!

Ni más ni menos que los mismos términos utilizados por el gobierno de Evo Morales para descalificar la cobertura de prensa sobre el atropello a los indígenas en Yucumo.

Lo cierto es que la “Primavera Árabe” se ha convertido en modelo a seguir por rebeliones ciudadanas de otras partes del mundo, autoconvocadas a la acción callejera por medio de las redes sociales de Internet.

De ahí el énfasis puesto en los últimos días por los opinólogos del régimen evista para tratar de estigmatizar al activismo democrático en el ciberespacio, alegando que Facebook y Twitter son “instrumentos de destrucción social”.

Ya hay una “Primavera Boliviana” y podría haber otra en Venezuela.

Por eso, los autócratas quieren matar la primavera…

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