Muamar el Gadafi muere cerca de Sirte

gadaf26 El ex líder libio Muamar el Gadafi murió por las heridas sufridas el jueves cuando combatientes que luchaban por culminar la revuelta de ocho meses contra su régimen tomaron su ciudad natal de Sirte, dijo el nuevo Gobierno interino.

Su muerte, que se produjo poco después de su captura cerca de Sirte, es el desarrollo más dramático de los levantamientos de la primavera árabe que derrocaron a los líderes de Egipto y Túnez y amenazaron a los presidentes de Siria y Yemen.

"El (Gadafi) también fue herido en su cabeza", dijo el responsable del Consejo Nacional de Transición (CNT) Abdel Majid Mlegta a Reuters. "Hubo muchos disparos contra su grupo y él murió", agregó.



Mlegta informó a Reuters más temprano que Gadafi, que tenía cerca de 70 años, fue capturado y herido en las dos piernas en el amanecer del jueves cuando intentaba escapar en un convoy que fue atacado por aviones de la OTAN. Añadió que fue trasladado en una ambulancia.

Aún no hubo una confirmación independiente sobre sus comentarios.

Reuters

El cadáver de Gadafi está siendo llevado a un lugar secreto

El cadáver del depuesto líder libio Muamar el Gadafi está siendo llevado a un lugar secreto por razones de seguridad, dijo el jueves un responsable del Consejo Nacional de Transición (CNT).

Gadafi murió el jueves tras haber resultado herido en los combates por el control de su ciudad natal Sirte, dijeron los gobernantes interinos de Libia.

"El cuerpo de Gadafi está con nuestra unidad en un coche y estamos llevándolo a un lugar secreto por razones de seguridad", dijo a Reuters Mohamed Abdel Kafi, un responsable del CNT en la ciudad de Misrata.

Reuters

Reacciones a la muerte de Muamar el Gadafi

* La ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, hizo hincapié en que son los libios quienes deben decidir su futuro tras la muerte del ex líder.

"La confirmación del fallecimiento de Gadafi y de algunos de sus colaboradores más estrechos supone el punto y final a un periodo triste, muy triste para el pueblo libio, el inicio de una nueva época en la que el futuro sólo podrá ser decidido por el pueblo libio", expresó desde Málaga.

* El primer ministro británico, David Cameron, dijo que la muerte de Gadafi ofrece una promesa de un futuro mejor para el pueblo al que gobernó durante décadas.

"La gente en Libia tiene hoy una oportunidad mayor después de esta noticia de construirse un futuro fuerte y democrático", dijo en una declaración en Downing Street.

* El ministro francés de Exteriores, Alain Juppe, dijo que la caída de Gadafi marcaba el final a sus 42 años de tiranía.

"Es el comienzo de una nueva era, el comienzo de la democracia y la reconstrucción en Libia", dijo a la prensa durante una visita en Nueva Delhi.

"El anuncio de la muerte de Gadafi y la caída de Sirte es el final de un periodo muy difícil para el pueblo libio y el final de los 42 años de tiranía. Francia está orgullosa de haber ayudado al pueblo libio a recuperar su libertad".

* El presidente ruso, Dmitry Medvedev, dijo esperar que la captura de Gadafi lleve a la paz y a un gobierno democrático en Libia.

"Esperamos que haya paz en Libia, y que todos aquellos que gobiernan el estado, diferentes representantes de las tribus libias, alcancen un acuerdo final sobre la configuración del poder y Libia sea un estado democrático moderno", indicó, en una rueda de prensa junto con el primer ministro holandés, Mark Rutte, de visita en Moscú.

* El presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, instaron a los líderes interinos de Libia a impulsar una amplia reconciliación en el país.

"Las noticias sobre la muerte de Muamar el Gadafi marcan el fin de una era de depotismo y represión, que han sufrido los libios durante demasiado tiempo", indicaron en un comunicado.

"Pedimos al Consejo Nacional de Transición que busque un amplio proceso de reconciliación que alcance a todos los libios y permita una transición democrática, pacífica y transparente", añadieron.

* La organización humanitaria Amnistía Internacional, por su parte, indicó que los nuevos líderes libios deben llevar la justicia sobre todos los sospechosos de violaciones de derechos humanos durante el régimen de Gadafi.

"El legado de represión y abusos del gobierno del coronel Muamar el Gadafi no terminará hasta que haya un recuento completo del pasado y los derechos humanos sean integrados en las nuevas instituciones libias", dijo Hassiba Hadj Sahraoui, subdirector de AI para el norte de África y Oriente Próximo.

"La muerte del coronel Gadafi no debe impedir a sus víctimas en Libia ver que se haga justicia. Las muchas autoridades libias sospechosos de graves violaciones de los derechos humanos cometidos durante y antes de la rebelión de este año (…) deben responder por sus crímenes".

Reuters

Gadafi, un líder extravagante y ligado a baños de sangre

La excéntrica personalidad de Muamar el Gadafi, con sus tiendas beduinas y guardaespaldas femeninas fuertemente armadas, crearon un teatral telón de fondo a los 42 años de sangrienta represión que al final no pudo resistir el decidido levantamiento rebelde apoyado por la OTAN.

Expulsado de Trípoli cuando las fuerzas rebeldes tomaron la capital hace dos meses, Gadafi desapareció y no se supo nada más sobre su paradero. Algunos especularon con que había escapado hacia el remoto desierto del sur de Libia.

Pero el jueves, destacadas figuras del Consejo Nacional de Transición (CNT) anunciaron que el hombre que gobernó su país había muerto por las heridas sufridas durante la captura de su ciudad natal, Sirte, el último bastión de resistencia del antiguo régimen.

Además de su excentricidad, Gadafi tenía un carisma que al menos al principio le permitió ganarse el respeto de muchos libios. Su disposición a atacar a las potencias occidentales e Israel, tanto con la retórica como con la acción, le ayudó a forjarse una reputación frente a otros árabes que sentían que sus propios líderes eran demasiado sumisos.

Mientras los líderes de los estados árabes vecinos sucumbieron rápidamente ante los levantamientos populares que azotaron la región, Gadafi presentó una sangrienta resistencia a las fuerzas de la OTAN y de los insurgentes que tomaron la mitad del país en un breve período de tiempo.

Durante buena parte de su Gobierno, Gadafi ocupó una posición destacada en la galería de criminales internacionales de Occidente, con un férreo control interno al eliminar disidentes y negarse a designar un sucesor.

Gadafi realizó un efectivo acercamiento a Occidente al renunciar a su programa de desarrollo de armas de exterminio a cambio de una eliminación de sanciones contra su país, pero no pudo evitar la marea revolucionaria que cruza al mundo árabe.

En retrospectiva, Gadafi selló su final cuando su Ejército reprimió a los manifestantes en Bengasi, provocando que las potencias occidentales y la OTAN lanzaran una campaña de bombardeos aéreos que permitió que los rebeldes finalmente lo derrocaran.

El líder libio, su hijo y su jefe de espionaje eran buscados por crímenes contra la humanidad por la Corte Penal Internacional con sede en La Haya por planear la violenta represión del levantamiento civil.

Mientras su país, rico en petróleo, se sumía en una guerra civil, sus fuerzas de seguridad respondieron con la misma fuerza letal que los grupos de derechos humanos dicen que ha caracterizado la era de Gadafi.

Cuando estalló la insurgencia a mediados de febrero, cientos de manifestantes fueron abatidos a tiros. A medida que sus tropas avanzaban en Bengasi, advirtió a los rebeldes que no habría "ni piedad ni compasión" y serían perseguidos "calle por calle, casa por casa, cuarto por cuarto".

Esas palabras pudieron ser su ruina. Días después, la ONU aprobó una resolución autorizando a la OTAN a llevar a cabo una campaña aérea que superó a su fuerza aérea, tanques y armas pesadas.

"Perro loco"

La presión internacional creció y Gadafi se encontró frente a una saga de bombardeos de la OTAN que incluso buscaron su cuartel central en Trípoli. Una de las incursiones terminó con la vida del menor de sus hijos y de tres de sus nietos.

No fue la primera vez que fuerzas de occidente mataron a un miembro de su familia.

El ex presidente estadounidense Ronald Reagan calificó a Gadafi de "perro loco" y envió aviones de combate a bombardear su bastión de Bab al-Aziziyah en 1986. Entre las 60 personas muertas estaba una hija adoptada del libio.

Gadafi usó el complejo bombardeado de Trípoli, que no fue reparado durante 25 años, para pronunciar uno de sus primeros discursos de guerra, situado al lado de un monumento con la forma de un puño gigante de metal que aplasta un avión de guerra estadounidense.

Esta semana, el Gobierno interino envió excavadoras para comenzar a derrumbar el edificio.

En un mensaje televisado en respuesta a la rebelión en el este del país, Gadafi dijo que la revuelta estaba en manos de ratas y mercenarios que tenían el cerebro lavado por Osama bin Laden y estaban bajo la influencia de drogas alucinógenas.

Mientras pasaban las semanas, se multiplicaban los rumores de que el líder había muerto o resultado herido en los ataques aéreos de la OTAN, pero luego aparecía en televisión para desmentir las especulaciones.

"Moriré aquí"

En mayo se burló de la OTAN al decir que sus bombarderos no podían encontrarlo.

"Les digo a los cobardes cruzados que estoy en un lugar al que no pueden llegar para matarme", afirmó en un mensaje de audio grabado y divulgado por la televisora al-Jamahiriya.

"No voy a abandonar esta tierra. Moriré acá como un mártir (…) voy a permanecer aquí, desafiante", señaló Gadafi en uno de sus mensajes.

Gadafi, uno de los líderes mundiales que más tiempo ocupó el poder, no tenía una función gubernamental oficial y era conocido como el "líder fraternal y guía de la revolución".

Luchó por incrementar el poder de África y destinó miles de millones de dólares de ingresos petrolíferos a sus vecinos más pobres, lo que le permitió presentarse como el "Rey de Reyes" del continente.

Su amor por los grandes gestos se vio especialmente en sus visitas al extranjero, cuando dormía en una jaima vigilada por decenas de guardaespaldas femeninas.

Durante una visita a Italia en agosto del año pasado, su invitación a cientos de mujeres para que se convirtieran al Islam empañó una visita de dos días que pretendía cimentar los lazos cada vez más estrechos entre Trípoli y Roma, antigua potencia colonial.

Los cables diplomáticos estadounidenses difundidos en el sitio WikiLeaks han arrojado más luz sobre sus gustos.

Un cable publicado por The New York Times describe la insistencia de Gadafi en quedarse en el primer piso cuando visitó Nueva York para una reunión en el 2009 en las Naciones Unidas y su supuesto rechazo o incapacidad para subir más de 35 peldaños.

También se dice que confiaba mucho de su personal de cuatro enfermeras ucranianas, incluida una descrita como una "rubia voluptuosa". El cable especulaba con una relación amorosa, pero la enfermera, Galyna Kolonytska, de 38 años, huyó de Libia tras el estallido de la guerra.

Gadafi nació en 1942, hijo de un pastor beduino, en una tienda cerca de Sirte, en la costa mediterránea. Abandonó los estudios de geografía en la universidad para empezar una carrera militar que incluyó un breve paso por una escuela militar británica.

Llegó al poder en un golpe militar incruento en 1969, cuando derrocó al rey Idris, y en la década de 1970 formuló su "tercera teoría universal", a medio camino entre el capitalismo y el comunismo, que quedó plasmada en el "Libro Verde".

Reuters