Onudd. Guedes: Situación de Bolivia con relación al narcotráfico es difícil, “no debería haber una sola muerte”

El representante en Bolivia de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Onudd) manifestó que la situación del país con relación al narcotráfico es difícil, pero podría ser peor. Dijo que es momento de tomar acción.

imageCésar Guedes: “No debería haber una sola muerte”

Los Tiempos – 23/10/2011



Para el representante de Oficina las Naciones Unidos contra las Drogas y el Delito (Onudd) en Bolivia, César Guedes, debe ser una alerta para adoptar medidas más drásticas, para evitar los cultivos de coca y el narcotráfico dentro los parques naturales, lo sucedido el pasado miércoles en el Parque Nacional Isiboro Sécure, donde narcotraficantes colombianos y bolivianos, que habían instalado un mega laboratorio de cristalización de cocaína, recibieron a tiros a las patrullas antidrogas y mataron a un policía.

Manifestó que no debería haber ni una muerte más a causa del narcotráfico y no tener que empezar a contar muertos, asesinados por bandas criminales organizadas.

Según Guedes, la situación de Bolivia es difícil, pero podría ser peor con relación a la situación de Perú y Colombia, los otros dos países productores de coca y cocaína. “Estamos a tiempo, los esfuerzos que se están haciendo hay que incrementarlos”, expresó.

El representante del organismo internacional visitó el pasado viernes Los Tiempos y en la entrevista que concedió habló de este tema y el monitoreo que realiza su oficina de los cultivos de coca.

Los Tiempos (LT).- ¿Lo sucedido el miércoles en el Parque Isiboro Sécure, donde un policía falleció en un tiroteo con narcotraficantes y el hallazgo dentro el parque de un mega laboratorio” es una alerta sobre la presencia de narcos colombianos en Bolivia?

César Guedes (CG).- Estuve en el velorio del oficial de la fuerza antidrogas Stevens Medrano, es lamentable porque estamos empezando a contar muertos, asesinados por bandas criminales organizadas. Como representante de una oficina global que lucha contra las drogas, estuve allá para acompañar a la familia y a la fuerza antidrogas, son momentos duros. Ojalá que no haya más (muertes), uno es más que suficiente, no debería haber una sola muerte más.

LT.- ¿Ese mega laboratorio de cristalización de cocaína, manejado por colombianos, es una señal de que las redes colombianas están trasladándose al país?

CG.- Es un hecho concreto que hay que identificar, foliar y analizar, ya no es una situación aislada. En el reporte de monitoreo de cultivos de coca de 2011, se identifica con nombre y apellido que ya hay plantaciones en el Parque Isiboro Sécure y que la zona de mayor crecimiento de cultivos de coca, en el trópico cochabambino, específicamente son los parques Isiboro Sécure y Carrasco, esto es una alerta que la hemos dado en su momento y las autoridades del Gobierno han tomado nota y por eso se iniciaron las acciones de erradicación de los cultivos en esas áreas.

LT.- ¿Cómo se realiza el trabajo de monitoreo de los cultivos de coca?

CG.- Son reportes que corresponden al 2010, que se difunden un año después (2011), debido a que se toman un conjunto de imágenes satelitales de las zonas a analizar –los Yungas y el trópico de Cochabamba-, lo más cercano al cierre del año y antes de la época de lluvias, porque la nubosidad en estas zonas es un tapón. Las imágenes se toman por satélite a 40 kilómetros de altura, pero llegan a una precisión de un metro, son bastantes claras, pero cuando hay una excesiva nubosidad, como se da en estas zonas de bosque lluvioso, eso dificulta, por lo que se hacen varias repasadas de imágenes y luego se corroboran las imágenes con sobrevuelos en helicópteros o avionetas, a los lugares donde las imágenes no están muy claras. Y si continúa la duda, se envían grupo o equipos de trabajo -geólogos y geógrafos- para analizar la zona y obtener información. Este trabajo toma más o menos 10 meses, empieza antes de la toma de la imagen, se agudiza con la imagen y se hace otro análisis post imagen, por eso se los presenta en julio del año siguiente y toda la información previamente se coordina con los datos de Perú y Colombia, donde se hacen ejercicios similares, para presentar un informe de los tres países y la tendencia andina de la situación de los cultivos de los tres países productores de coca.

La preocupación son Perú, Colombia y Bolivia. La producción de los dos primeros representa el 40 por ciento del total de coca y el restante 20 por ciento es de Bolivia. Los reportes de monitoreo se realizan hace 10 años y cada vez se tiene más información, se cruzan más datos para ver el tema de medioambiente, desertificación, uso de los recursos y otros, las imágenes son más agudas y se tiene información más precisa. Son números que tienen una implicación en la vida de las personas y las regiones.

LT.- ¿Cuál el balance que se tiene sobre la situación de Bolivia?

CG.- En el caso de Bolivia, se tienen cultivos, sólo en dos departamentos, ésa es la parte positiva dentro de esta historia tan trágica. Los cultivos están bien focalizados en dos sitios, no es la situación de Perú y Colombia, donde se han expandido los cultivos nuevos en diferentes zonas y el precio de la coca ayuda, a pesar de los esfuerzos que se hacen, a que sea un buen negocio. Entonces en Bolivia es más controlable, si se continúan con las labores de interdicción y erradicación, con relación a los otros países.

Pero el desarrollo alternativo en Perú y Colombia son una salida, se tienen casos exitosos como el modelo San Martín en Perú, departamento que era reino de Sendero Luminoso y no ingresaba la autoridad, con la producción de cacao orgánico de calidad que se está cotizando a precios muy atractivos, ya no se está hablando de una naranjita o el cafécito, sino de productos con una certificación de origen con valor agregado, que convierta al campesino en empresario. En Antioquia, Colombia, se ha desplegado una gran imaginación empresarial, las soluciones están involucrando a la población y sensibilizando al país, con mensajes de que son productos de paz y al consumirlos, se está contribuyendo a la pacificación del país. No hay formulas mágicas, todo tiene un trabajo, pero hay experiencias exitosas.

LT.- ¿En el caso boliviano, se dice que el desarrollo alternativo fracasó y los cultivos están aumentando?

CG.- La situación de Bolivia es difícil, pero podría ser peor, esperemos que no caiga más, estamos a tiempo con los esfuerzos que se están haciendo, tal vez se tiene que incrementar un poco más y tratar de mantener bajo control. Esta es una responsabilidad compartida, no sólo Bolivia tiene que hacer todo, el esfuerzo es de todos: los países consumidores y de tránsito tienen que involucrarse directamente en la solución del problema y atacarlo en el origen, porque una vez que sale del origen, de la producción, transita y se trafica, llega al mercado final, ya es tarde.

La situación en Bolivia, los dos focos de producción son muy claros, identificables, ciertamente manejables, se puede hacer más, nunca podemos decir que es suficiente, todos los países tienen que involucrar a los otros países.

LT.- ¿Varios expresidentes, escritores y políticos consideran que la guerra contra las drogas fracasó, mencionan México como caso paradigmático, por lo que plantean cambios?

CG.- Las Naciones Unidas creemos en la lucha que se lleva adelante y que es factible continuar trabajando con la legalidad y respeto de los derechos humanos. Que con una buena labor de inteligencia, con fuerzas del orden correctamente equipadas, se va ganar esta guerra. Hay éxitos, no todo es fracaso. Se tienen éxitos concretos en esta guerra, el caso de China en la lucha contra el opio, en el sudoeste asiático también se ha ganado la guerra contra el opio, países que eran productores y consumidores que ahora no lo son. En Latinoamérica la droga de mayor consumo es la marihuana, el cannabis, pero su comercialización y tráfico es menos violento y peligroso que las mafias dedicadas al tráfico de cocaína y de los subproductos de la coca, como la pasta base. Antes había más cultivos de coca, pero este año es una año record de menor cantidad de plantaciones, 6 por ciento menos, es la menor cantidad que se ha registrado en los últimos 15 años y esto se debe a que hay éxitos en los países, en los tres.

El país que más éxito ha tenido en los últimos dos años es Colombia, el que tenía la mayor cantidad de plantaciones fue el primero en los últimos 12 años, en 2009 redujo 17 por ciento y 2010 en 15 por ciento, estamos hablando de 57 mil hectáreas, Bolivia tiene 31 mil y Perú la misma cantidad que Colombia. No olvidemos que este último no tenía cultivos de coca, contrariamente a Bolivia y Perú que siempre tuvieron y fueron los proveedores de la materia prima, de coca, y de pasta base, que era refinada en Colombia, que se quedaba con la plusvalía y no tenía que compartirla con nadie.

Pero a fines de los 80, con la ayuda del Gobierno norteamericano, se derribaron tal cantidad de avionetas que se tenía la sensación que el negocio se truncaba, entonces se aplicó el plan B, se trasladaron las plantaciones de coca a Colombia y se prendió en todo el país como un cáncer. Entonces de tener cero se convirtió en el primer productor de coca y cocaína, por su cercanía a Estados Unidos llegaba fácilmente a ese país y las bandas de narcotraficantes se aprovecharon de la guerrilla. Con la administración de Uribe y ahora con Santos, que tomaron las riendas de otra forma, Colombia tiene 30 por ciento menos de coca que hace dos años.

En Perú, el narcotráfico también se aprovechó de la inestabilidad política, de la alianza de Sendero Luminoso y los niveles de violencia relacionados con el terrorismo y narcotráfico, no comparables a Colombia, pero mucho más graves que en Bolivia.

En Bolivia no se han dado estas situaciones y esperamos que no se den nunca, porque es un país de tradición pacífica. Esto es un bono a favor que hay atesorar, pudo haber pasado y pudo ser peor. Bolivia es un país grande, con un territorio amplio, tiene un tercio de la población de Perú y un quinto de la población de Colombia, entonces es un país más frágil en ese sentido, con fronteras enormes no controladas y está en el centro de Sudamérica.

Protección del tipnis

¿Será posible sacar los cultivos de coca del Parque Isiboro Sécure?

César Guedes.- Es necesario, es una situación que no es aceptable, el Gobierno indicó cero tolerancia, porque poco a poco aprovechando la buena voluntad, la falta de fuerza han entrado y se han posesionado dentro los parques, para un tráfico de hormiga donde no son bienvenidos y no deben estar. Esos territorios no están hechos para otra actividad económica que no sea la primaria, el manejo de un parque nacional de acuerdo a los estándares nacionales e internacionales. Se está dando un precedente, son campesinos cocaleros tienen que salir de las reservas naturales.

Ahora, no es la primera vez que se encuentran en los parques plantaciones de coca, hubo el 2003, 2004 y había más coca en esos años que ahora y se les pudo sacar, obviamente se han dado las alertas del caso, hay razones, esperemos que no hayan muertos ni heridos, es un riesgo, pero también hay que darles una alternativa en otro lado. No es sacarlos y dejarlos sin nada, pues no se va solucionar un problema creando otro. Tienen que ser medidas bien pensadas, se tiene que neutralizar cualquier actividad vinculada al narcotráfico, porque eso es un delito, es una actividad penada aquí y en todos los países. El Estado necesariamente, sin perder más tiempo, tiene que actuar rápidamente, eso es en beneficio de todos y acorde al mensaje de Bolivia de respeto a la Madre Tierra, más aún en un territorio frágil.

Grave riesgo

LT.- ¿Cómo país productor y de tránsito, Bolivia se vuelve más vulnerable?

CG.- Esto hay que resaltar como alerta, que se agudice su situación como país tránsito, porque estos países son los que más sufren, están México, Guatemala, Honduras, El Salvador que no producen no consumen tanto, pero por ellos pasa casi el 90 por ciento de la droga hacia Estados Unidos, que es el mayor mercado de cocaína (aunque del 80 por ciento bajó al 35 por ciento) y está al nivel de Europa (35 por ciento), mientras que 20 por ciento del consumo está en Brasil, Argentina, Chile, que antes eran de tránsito, ahora son consumidores. El 10 por ciento, va a África, que es el caos total, debido a que están saliendo de guerras civiles y les llega el flagelo del narcotráfico para lo que no están preparados, lo mismo que sucede con Centroamérica. Si vemos México, donde los efectos del narcotráfico son aplastantes ¿qué pasará con estos países?