Bolivia: FAO ve alto impacto del hambre y el Gobierno no

Estudio. La organización dice que en Bolivia hay dos millones de personas que sufren hambre. El Gobierno critica el estudio. La CAO ve falta de una política alimentaria

imagePobreza. En el Centro de Nutrición 18 de Marzo, de la Villa Primero de Mayo, hay decenas de niños con desnutrición severa



El Deber

Un informe de la representante residente en Bolivia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Elisa Panadés, de que alrededor del 26% de la población boliviana padece de hambre o no puede satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, generó ayer el rechazo del Gobierno. Mientras que los productores agropecuarios son cautos y ven falta de políticas alimentarias para los más pobres.

“Está en alrededor de dos millones de personas, que corresponde en un 25 a 26% que sufren hambre en Bolivia” indicó la funcionaria el lunes en el marco del seminario internacional Seguridad alimentaria con soberanía y derecho a la alimentación, un enfoque hemisférico para el siglo XXI efectuado en La Paz.

En el acto también informó que a escala de Latinoamérica hay 52,5 millones de personas que padecen hambre (9%).

Panadés señaló que el estudio para obtener la cuantificación de los afectados por hambre está basado en las estadísticas otorgadas por el Gobierno sobre cuánto se produce en alimentos, la cantidad de las importaciones y exportaciones; además sobre cuánto se destina para la alimentación animal y para la producción de semillas, entre otras variables.

“Se tiene en cuenta también la posible inequidad que pueda existir y a base de eso se lleva a calorías teniendo en cuenta cuánto de esos alimentos tienen en proteínas, grasas e hidratos de carbono y se calcula la caloría. Se tiene en cuenta cuál es el requerimiento calórico de la población por distribución en edades y se multiplica por el número de la población y se tiene la cifra global”, explicó.

Sin embargo, la respuesta gubernamental no se dejó esperar. El viceministro de De-sarrollo Rural y Tierras, Víctor Hugo Vásquez, no comparte el estudio divulgado porque considera que los análisis fueron efectuados en los años 2005-2007, por lo que la realidad cambió a partir de esa gestión.

“En Bolivia no hay crisis alimentaria, ni crisis en la producción. No obstante, el informe de la FAO refleja la herencia del modelo neoliberal de anteriores gestiones. El modelo aplicado por el presidente Evo Morales tiene éxito en el programa de alimentos, mucho más cuando se han aprobado leyes como la de Revolución Productiva, Tierras, apoyo crediticio a los pequeños y medianos productores, tecnología, etc.”, indicó Vásquez.

El viceministro descartó la existencia de bolivianos que padezcan hambre en el territorio nacional, aunque admite que hay ciertas deficiencias en una correcta nutrición en el área rural y en las ciudades.

Vásquez reconoció que las variaciones en los precios de los productos de la canasta familiar afectan al consumo de alimentos, pero que de manera general la población está bien.

Al respecto el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Roda, dijo desconocer el estudio de la FAO.

Aclaró que Bolivia tiene  una de las canastas familiares más baratas del mundo gracias a que el departamento de Santa Cruz aporta con el 70% de los alimentos al país.

“No cabe duda de que una parte del altiplano puede sufrir hambre, pero habría que hacer un estudio en detalle. En el oriente boliviano no creo que se registren datos alarmantes, pues la gente incluso produce sus propios alimentos. Hace falta políticas de seguridad alimentaria”, aseveró Roda.

Se debe balancear la alimentación

Rita Medina / Nutricionista

Los alimentos no son caros cuando uno sabe comer adecuadamente. Hay que hacer un estudio de lo que consume la población boliviana. Para una correcta alimentación se debe tomar en cuenta los valores nutricionales, que debe contemplar básicamente las proteínas, minerales, vitaminas, hidratos de carbono y grasas. Cuando hay un desbalance en cualquiera de estos nutrientes entonces comienza un serio problema. 

Generalmente se presentan desbalances en la población boliviana porque no está consumiendo vitaminas y minerales, es decir la gente come pocas verduras y frutas.

Segundo, el consumo de proteínas está limitado a ciertos alimentos. La gente está consumiendo bastante grasa frita y deteriorada. Indudablemente esto también puede pasar por los altos precios, pero hay que tomar en cuenta que las vitaminas y las verduras tienen bajos precios. Sin embargo, no se las consume de manera normal. Se puede acceder a estos productos de forma parcial y balancear la alimentación.

Los más pobres deben consumir más verduras y lentejas.

Se debe introducir la leche y una fruta en el desayuno para todos los niños.

El panorama   

Precios altos. José Graziano da Silva, representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, asegura que los precios altos aumentan los riesgos a la inseguridad alimentaria de los países importadores netos de alimentos y reducen el acceso a los alimentos de la población más pobre, quienes gastan una mayor proporción de sus ingresos en alimentos. Según los pronósticos de la FAO, los precios permanecerán altos y volátiles en los próximos años. También afirma que el panorama económico y financiero se mantiene imprevisible en la región.