Crisis europea pone a sus líderes políticos en la cuerda floja

Los mandatarios Silvio Berlusconi de Italia y Giorgos Papandreu de Grecia

En los últimas horas los mandatarios Silvio Berlusconi en Italia y Giorgos Papandreu en Grecia anunciaron su dimisión, pero estas no serán las únicas cabezas que se cobrará la crisis, indicaron expertos.

El jefe de gobierno italiano prometió que renunciará a su cargo en cuanto el Parlamento apruebe las medidas económicas de 2012 prometidas a la Unión Europea (UE), lo que no será antes de finales de noviembre.

El anuncio del líder de la derecha italiana desde hace 17 años, que ha sobrevivido a todo tipo de escándalos, ocurrió luego de que obtuviera la aprobación del presupuesto 2010 en el Parlamento, pero con una victoria pírrica que reveló que la mayoría absoluta de Il Cavaliere se había desmoronado.



«Con éste, son diez los gobiernos de la Unión Europea» que desde 2010 fueron desestabilizados y culminaron con la dimisión de sus mandatarios o una convocatoria de elecciones anticipadas, indicó Jean-Dominique Giuliani, presidente de la Fundación Schumann.

En Grecia, el socialista Papandreu anunció su renuncia tras una semana de agitación política y social seguida por un alta volatilidad en los mercados, provocada por su propuesta de convocar a un referéndum sobre el segundo plan de rescate de su país pactado en una cumbre europea de octubre.

La propuesta, que provocó el estupor y la indignación de dirigentes europeos, fue anulada finalmente.

Además de Italia y Grecia, la crisis hizo tambalear a Portugal, Irlanda, Gran Bretaña, Hungría, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia y España.

En los casos de Italia y Grecia, «la presión externa, de los mercados y líderes europeos, desencadenó la renuncia» de Berlusconi y Papandreu, opinó Janis Janis A. Emmanouilidis, del Centro de Política Europea.

«Pero también había un hartazgo de la población hacia una crisis que no cesa y esa percepción se contagia», subrayó.

Portugal es otro de los países de la Eurozona donde la crisis tumbó a su gobierno. El ex primer ministro portugués el socialista José Socrates anunció su dimisión en marzo, después de que el Parlamento rechazara su plan para reducir el déficit.

Y las perspectivas no son buenas para Lisboa. El gobierno actual de centroderecha de Pedro Passos Coelho enfrentará en 2012 una recesión de 2,8% de su PIB.

Bajo asistencia financiera de la UE y del FMI desde mayo, Portugal está obligado a apretarse todavía más el cinturón y realizar reformas en un lapso de tres años, a cambio de un préstamo de 78.000 millones de euros.

Acorralado por la crisis, el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se vio forzado a adelantar las elecciones para el 20 de noviembre. Y todas las encuestas aseguran que el derechista Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy derrotará a los socialistas, en el poder desde 2004.

La crisis «también tiene muchas probabilidades de golpear a (la canciller alemana, Angela) Merkel y al (presidente francés) Nicolas Sarkozy «debido a su estrepitosa gestión», opinó a la AFP Peter Morici, de la Universidad de Maryland.

Sarkozy deberá hacer malabarismos para revertir su baja popularidad (36%), a seis meses de las presidenciales, para las que el candidato socialista Francois Hollande acude como favorito.

En Alemania, Merkel acaba de sufrir la derrota de sus aliados liberales en las elecciones regionales de Berlín, la última de las siete citas electorales de 2011, que se han convertido en un desastre para la coalición de la jefa del gobierno alemán.

«En todas partes de Europa, tienes un electorado que protesta contra los planes» de la Eurozona, señaló Charles Kupchan, ex director de asuntos europeos en el Consejo de Seguridad Nacional.

En momentos tan críticos, los expertos advierten contra el «fuerte aumento del populismo» en Europa.

Según un estudio reciente del centro británico Demos, basado en las redes sociales, la extrema derecha aumenta entre los jóvenes de la UE.

Y la crisis provocó además el fortalecimiento de movimientos sociales como «los indignados», que desde que se inició en España, se propagó por todo el mundo, con multitudinarias manifestaciones de protesta contra el sistema financiero.

Fuente: www.elespectador.com