El Canciller admite que no se supo escuchar a la marcha indígena y pide tiempo para reconciliación

El canciller David Choquehuanca admitió este viernes que el Gobierno no supo entender a la marcha indígena del Tipnis por lo que pidió tiempo para lograr una reconciliación y evitar resentimientos sobre todo por la intervención policial en Yucumo.

image Las declaraciones se dieron en una conferencia de prensa para anunciar que Bolivia sería sede del IV Encuentro Latinoamericano de Gobiernos Locales para Vivir Bien en Territorios Indígenas, Campesinos y Comunidades Interculturales.  

Del evento participaron representantes de movimientos sociales afines al Gobierno y delegados internacionales como el Secretario Técnico del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos indígenas de América Latina y El Caribe, Mateo Martínez , quien explicó que Latinoamérica tenía como referente a Bolivia como uno de los países que reivindica  los derechos Indígenas y sobre ello el Canciller explicó la situación.  



“Todavía no hemos tenido la capacidad de administrar, como deberíamos hacer, estos últimos acontecimientos, posiblemente los indígenas no hemos entendido, no hemos tenido la capacidad de escuchar el rugir del jaguar de la selva verde, esta marcha indígena. Los indígenas, los del Gobierno, no hemos entendido posiblemente, nos daremos oportunidad, nos daremos espacios, nos daremos tiempos para abordar todos estos temas”, admitió el Canciller indígena.

El 25 de septiembre, la marcha indígena fue intervenida por un contingente antidisturbios de la Policía. El hecho tuvo como resultado varios indígenas heridos, niños desaparecidos, mujeres que abortaron. Lo que provocó el malestar de la población nacional. La movilización indígena rechazaba que el Gobierno construya una carretera que iba adividir la reserva natural donde habitan. Actualmente el Ejecutivo suspendió la megaobra y sevio obligado a dar la intangibilidad mediante ley a la reserva nacional.

“Los resentimientos no son buenos”

Choquehuanca, quien fue raptado por la marcha indígena un día antes de la intervención policial,  explicó, en su léxico indígena, la intención de la movilización del Tipnis que llegó hasta la ciudad de La Paz, pero que de aquellos hechos debían evitarse cualquier tipo de rencores.

“Tenemos que tener la capacidad de administrar con equilibrio todos los problemas que debemos enfrentar (…) Posiblemente el jaguar de la selva verde quería un encuentro con el Condor de los Andes del altiplano”, se limitó a decir el jefe de la diplomacia boliviana al resaltar “que no es bueno abrigar resentimientos en nuestros corazones”.

Por su parte, la vicepresidenta de la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), Nely Romero, quien fue parte de la marcha indígena y estaba presente en la conferencia de prensa, explicó que era “muy doloroso” recordar los acontecimientos  de la intervención del 25 de septiembre y que debían buscarse nuevos escenarios de diálogo para una posible reconciliación.  

“Agradezco  que (el Canciller)  ha entendido que si no hemos encontrado un punto de encuentro entre nuestros gobernantes indígenas y nosotros los indígenas, porque no era necesario tomar una represión para acallar una demanda más al contrario se debería abrir un ambiente de diálogo que se la lo ha hecho últimamente y que tanto nos ha costado”, dijo la dirigente indígena ante la presencia del representante del Fondo Indígena que escuchaba atento el diálogo.

El evento que pretendía demostrar la reivindicación de los derechos indígenas mediante de un anuncio para el encuentro latinoamericano develó que el problema del Tipnis es aún un tema delicado.

Asimismo, Hurtado resaltó que como consecuencia de los hechos de septiembre la imagen del denominado proceso de cambio liderado por los movimientos indígenas bolivianos  perdió influencia.

“Pero nosotros no somos resentidos y prueba de ello es que estamos aquí para continuar interrelacionándonos y poder interactuar positivamente en bien de la sociedad.  Este encuentro que se desarrollará la próxima semana será un escenario para proyectarse como pueblo indígena de Bolivia y tener una interrelación a nivel internacional”, dijo.  

Horas después, el presidente Evo Morales, en un evento en el Departamento del Beni insistía en la integración caminera que fue suspendida a petición de la marcha indígena pese a los conflictos sociales desde hace dos meses, aunque dijo que él deslindaba cualquier responsabilidad ante las futuras generaciones por no construir la obra caminera.

La Paz, 10 de noviembre (Oxígeno)